Por la décima fecha de la Liga Profesional de Fútbol, Boca visitó a San Lorenzo de Almagro en el Bajo Flores.
Después de conseguir la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana en San Pablo, el Vasco Arruabarrena decidió repetir el equipo titular. La intención fue que los jugadores no perdieran ritmo, teniendo en cuenta que, después de esta seguidilla, Boca comenzará a jugar cada siete días. El próximo domingo enfrentará a Racing por la Copa Argentina en Rosario.
Boca salió a la cancha con Montero; Lozano, Di Lollo, Herrera y Blanco; Ascacíbar, Paredes y Delgado; Velasco; Merentiel y Flores.
Enfrente estaba San Lorenzo, que presentaba el regreso de Rubén Darío Insúa a la dirección técnica. El entrenador dispuso una línea de cinco defensores para quitarle espacios al juego de Boca.
El partido comenzó disputado. Por momentos, San Lorenzo le cedía la pelota a Boca con la intención de recuperarla y salir de contra. La primera situación clara fue para el conjunto xeneize: Lozano envió un centro bajo, Ascacíbar alcanzó a desviarlo y Devecchi controló yendo abajo.
San Lorenzo respondió con una pelota detenida. En una contra, la defensa de Boca cortó con falta y el tiro libre fue ejecutado desde la derecha. La pelota cayó en el área, entre Di Lollo y Herrera, y allí se elevó Auzmendi, solo y sin marcas, pero su cabezazo salió desviado.
Boca también estuvo cerca por la misma vía. Un córner ejecutado por Lautaro Blanco encontró completamente solo a Di Lollo, que metió un cabezazo desviado.
Con el correr de los minutos, Boca comenzó a encontrar espacios en la defensa de San Lorenzo a partir de la movilidad de Alan Velasco. A los 17 minutos, abrió la pelota para Lautaro Blanco, que sacó el centro. Ascacíbar entró solo, pero no pudo darle dirección a su remate.
Cada vez que Boca aceleraba y encontraba a Lautaro Blanco, sus desbordes generaban problemas en la defensa del Ciclón. En otro avance, esta vez por la derecha, Flores sacó un centro bajo al primer palo que Velasco alcanzó a tocar, pero la pelota rebotó en una pierna y quedó en las manos de Devecchi.
En la jugada siguiente, después de una pared en la puerta del área, Velasco giró y habilitó a Merentiel. La Bestia ingresó al área sin marcas y quedó mano a mano con el arquero. En lugar de rematar fuerte, intentó pasar la pelota por encima de su cuerpo, pero la definición salió débil.
A los 30 minutos, Insaurralde fue a buscar una pelota en la mitad de la cancha con los pies hacia adelante y golpeó a Ascacíbar. Arasa no dudó: tarjeta roja directa y San Lorenzo se quedó con un jugador menos.
A partir de la expulsión, dio la sensación de que Boca bajó el ritmo y entró en una etapa de cierta confusión. Parecía que sus jugadores comenzaron a cuidarse de cualquier fricción ante la posibilidad de que Arasa buscara compensar y terminara expulsando también a uno de Boca.
Sobre el final de la primera etapa, Merentiel aguantó la pelota en el círculo central, esperó que Flores pasara por el costado y lo habilitó. Flores ingresó al área por la izquierda, pero demoró el remate y Corujo alcanzó a cubrirlo.
Boca había sido superior, había generado las situaciones más claras y jugaba con un hombre más, pero no pudo abrir el marcador. Perdonó a San Lorenzo durante todo el primer tiempo.
Para el comienzo del complemento, Arruabarrena hizo ingresar a Pellegrino por Herrera, que estaba amonestado. El Vasco buscó evitar una probable segunda amonestación que pudiera dejar también a Boca con diez jugadores.
A los cinco minutos, Boca recuperó la pelota en la mitad de la cancha. Paredes avanzó con espacios y sacó un remate que Devecchi logró despejar.
Dos minutos más tarde, Paredes puso un pase entre líneas para Lozano. El uruguayo llegó hasta el fondo y sacó un centro bajo que Merentiel no pudo conectar. La pelota recorrió toda el área y se perdió por el otro costado.
San Lorenzo tuvo entonces una situación clara en el área de Boca, pero la defensa xeneize consiguió despejar. Ascacíbar completó el rechazo desde el círculo central y envió la pelota al campo rival. La defensa de San Lorenzo rechazó corto y el balón le quedó a Velasco, que abrió para Lozano. El uruguayo jugó con Flores, quien llegó al fondo y sacó el centro atrás. Lozano continuó la jugada, ingresó al área, se acomodó y remató para marcar el 1 a 0.
En otra recuperación, Di Lollo se mandó al ataque y cedió para Merentiel. La Bestia juntó marcas y puso un pase para Ascacíbar. El Ruso quedó mano a mano con Devecchi, pero remató sobre el cuerpo del arquero.
A los 72 minutos, Lautaro Blanco, con caño incluido, llegó hasta el fondo y sacó un centro bajo para Merentiel. En una jugada ensayada, la Bestia apareció para establecer el 2 a 0.
Para entonces, el partido ya se jugaba bajo una cortina de lluvia que rápidamente se transformó en un verdadero diluvio. Fue tanta el agua acumulada que, en una contra, Flores ingresaba al área con posibilidades de convertir, pero la pelota se frenó en un charco.
Con un dominio total del partido, Boca no pudo ampliar la diferencia porque la pelota ya no circulaba con normalidad y se detenía constantemente por el agua acumulada. Por el desarrollo y las situaciones generadas, el encuentro estaba para una goleada.
Boca se quedó con un triunfo por 2 a 0 en condición de visitante en el Nuevo Gasómetro. Impuso sus condiciones desde el primer tiempo, dominó el encuentro y perdonó varias situaciones claras de gol. La diferencia entre un equipo y otro fue abismal.
Tal vez haya sido uno de los mejores partidos de Boca durante el ciclo de Arruabarrena. No hubo puntos bajos en el rendimiento. Paredes manejó con categoría el ritmo del partido desde su posición de volante central, con Milton Delgado como socio en el pase corto. Supo cuándo jugar corto y cuándo hacerlo en largo, cuándo acelerar y cuándo retener la pelota para juntar marcas.
Ascacíbar se soltó para transformarse en una opción más de pase y también llegó con peligro al área rival. Flores fue punzante por la derecha y, cada vez que Boca atacó con Lozano y Lautaro Blanco, generó serios problemas en la defensa de San Lorenzo.
Nos queda la sensación de que la tormenta ayudó al equipo local y evitó una goleada que parecía segura. Boca se llevó tres puntos en el clásico y un importante envión de confianza de cara a lo que viene: Racing por la Copa Argentina dentro de siete días y, en el horizonte, Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana.

