PAGÓ POR EL REPLIEGUE

Por la fecha 8 de la Liga Profesional, y luego del triunfo en Córdoba por Copa Argentina, Boca viajó directamente a Mendoza. En la fría tarde del sábado mendocino, en el Parque San Martín, el xeneize salió con un equipo alternativo, buscando cuidar las fuerzas y las cargas de varios jugadores.

El vasco Rodolfo Arruabarrena puso en cancha a Montero; Gorosito por el lateral derecho, Figal y Pellegrino como marcadores centrales y, por izquierda, el debut de Matías Satas. Habitualmente marcador central, esta vez ocupó el lateral para darle descanso a Blanco. En la mitad de la cancha estuvieron Camilo Rey Domenech, Belmonte por derecha y Kevin Zenón por izquierda. Adelante, Alan Velasco partiendo desde la derecha, Enner Valencia como centrodelantero y Leonel Flores por izquierda. Enfrente, Gimnasia y Esgrima de Mendoza, de buen presente y llegando como puntero, dispuesto a asumir el protagonismo desde el comienzo.

Con el arbitraje de Darío Herrera arrancó el partido y, apenas al minuto, llegó la primera alarma para Boca. Cingolani le ganó la espalda al debutante Satas, llegó el centro y Lencioni apareció en el área para rematar de primera sobre el cuerpo de Montero. La pelota recorrió todo el arco, pegó en el palo y Sabatini no alcanzó a empujarla.

Boca no hacía pie en la mitad de la cancha durante esos primeros minutos. El Lobo mostraba mayor vocación ofensiva y tenía supremacía sobre la línea de volantes xeneizes.

Pero a los 16 minutos, tras una recuperación de Pellegrino, nació una gran contra de Boca. Rey Domenech jugó para Zenón, que habilitó a Flores. Leonel entró en diagonal y, en lugar de rematar, cedió para Alan Velasco. Alan abrió para la llegada de Belmonte, Toto remató cruzado, la pelota rebotó en la defensa y volvió a quedarle a Velasco, que controló y sacó un tremendo remate al ángulo de Rigamonti. Golazo y 1 a 0 para Boca.

Cuando Boca recién comenzaba a acomodarse, Gimnasia encontró rápidamente el empate. El local atacó por izquierda, la pelota rebotó en Rey Domenech, que no pudo cortar; Antonini anticipó a Zenón y la jugada terminó con Sabatini dentro del área. El delantero giró y sacó un remate bajo para poner el 1 a 1.

Gimnasia seguía asumiendo el protagonismo, controlaba la mitad de la cancha y atacaba con sus laterales, especialmente por el sector de Satas, Cingolani se mostraba rápido y desequilibrante.

Pero Boca se había dado cuenta de algo: cada vez que conseguía salir de contra encontraba espacios, aunque todavía le faltaba precisión en el último pase. En una mala salida desde el fondo de Gimnasia, Zenón recuperó sobre el borde del área y sacó un remate cruzado que Rigamonti mandó al córner.

Con el correr de los minutos Boca empezó a emparejar las acciones. Sin embargo, seguía padeciendo la distancia entre la mitad de la cancha y su última línea. Cada vez que Gimnasia superaba la zona media encontraba demasiado espacio para buscar pases entre líneas.

A los 37 minutos llegó el segundo. Enner Valencia peleó una pelota por izquierda, fue hacia el centro y remató. La jugada continuó por derecha con Alan Velasco, que controló, juntó marcas, salió del área, giró y de taco habilitó magníficamente a Dylan Gorosito. El lateral entró al área y metió el centro bajo para que Kevin Zenón, llegando en posición de centrodelantero, pusiera el 2 a 1.

Sobre el final, Flores volvió a desequilibrar. Desbordó a Paredes en una contra, llegó hasta el fondo, frenó y tocó hacia atrás para Velasco. Alan acomodó el cuerpo y sacó el remate cruzado que pegó en el palo. Gimnasia terminaba el primer tiempo confundido y cometiendo errores en la salida.

Así se fue la primera mitad. Boca había sufrido porque no lograba imponerse en el medio, pero entendió que podía lastimar de contragolpe ante el protagonismo asumido por el local. Y encontró en Alan Velasco al futbolista capaz de marcar la diferencia, acompañado por la dinámica de Zenón y los desbordes de Leonel Flores.

El segundo tiempo arrancó disputado y con imprecisiones. En una contra, Velasco habilitó a Flores, que entró al área desde una posición cerrada y se la picó por encima de Rigamonti. Mondino llegó justo para despejar al córner. En la jugada siguiente, un centro largo encontró a Belmonte entrando por detrás, pero su remate se fue alto.

Gimnasia respondió enseguida. Lencioni puso un pase cruzado entre líneas y Recalde apareció por detrás de Gorosito, pero remató desviado y desperdició la posibilidad del empate. Después de la jugada fue amonestado Figal, tras discutir con Recalde al entender que el jugador mendocino había simulado un penal.

El vasco decidió sacar a Alan Velasco para preservarlo pensando en el próximo compromiso y mandó a la cancha al chileno Palacios. Boca sintió inmediatamente la ausencia del jugador que había marcado la diferencia y Gimnasia comenzó a empujarlo cada vez más cerca del área de Montero.

Después de una falta de Blanco, que había ingresado por Satas, llegó un centro al área. La defensa de Boca marcó mal y salió demasiado lentamente para achicar. Sabatini apareció para convertir el empate, pero después de la revisión del VAR se determinó que estaba adelantado. Gol anulado.

Desde entonces el partido quedó definitivamente planteado: Boca agrupado atrás, defendiendo con una línea de cinco, y Gimnasia teniendo la pelota y buscando el empate, aunque sin demasiadas ideas para generar peligro sobre el arco de Montero.

En el tramo final, Esteban Fernández, jugando bien abierto por derecha, comenzó a complicar a Blanco con sus desbordes, aunque no conseguía terminar bien las jugadas. Cada centro encontraba una pierna de Boca.

Pero de tanto insistir, el Lobo finalmente tuvo su premio. Ya en tiempo de descuento, después de un desborde por izquierda, la defensa xeneize despejó corto y Esteban Fernández apareció para poner el 2 a 2.

Premio para un Gimnasia que nunca dejó de buscarlo y castigo para un Boca que, con el correr del segundo tiempo, fue renunciando al ataque y al protagonismo.

El empate termina siendo justo. Gimnasia asumió la iniciativa durante buena parte del partido, mientras Boca supo aprovechar los espacios y llegó a ponerse en ventaja gracias al gran desempeño de Alan Velasco y a la dinámica de Zenón y Flores.

Pero con los cambios Boca perdió peso ofensivo y se fue replegando cada vez más. Arruabarrena intentó sostener la ventaja sumando gente en defensa, también condicionado por un plantel al que no le sobra demasiado y por la necesidad de administrar energías después del desgaste de Copa Argentina.

Parecía que Boca se llevaba los tres puntos de Mendoza, pero en una de las últimas jugadas se le escaparon dos que podían ser importantes pensando en la sumatoria de la tabla anual. El 2 a 2 terminó reflejando lo que fue el partido: Gimnasia lo buscó hasta el final y Boca pagó caro haber renunciado demasiado temprano a lastimarlo.

Gustavo Oscar Pereyra
Gustavo Oscar Pereyra
Socio vitalicio del Club Atlético Boca Juniors. Testigo de las glorias del Toto Lorenzo y Carlos Bianchi, sobreviviente de los años dificiles… en las buenas y en las malas siempre junto a los colores azul y oro, porque la historia también se vive. Twitter: @gopereyra
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