REACCIONÓ A TIEMPO

Por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Conmebol Sudamericana, Boca recibió a Recoleta FC en el Palacio Tomás Adolfo Ducó. Por tercera vez consecutiva, el xeneize debió hacer de local en el estadio de Huracán.

El conjunto paraguayo llegaba como una de las sorpresas de la competencia después de superar una exigente fase de grupos, en la que dejó en el camino, entre otros, a San Lorenzo. Para Boca representaba, además, la incógnita de enfrentar a un rival poco conocido.

Rodolfo Arruabarrena repitió la formación que había igualado 1 a 1 frente a Vélez por el torneo local. Álvaro Montero, de actuaciones recientes poco convincentes, estuvo en el arco; Lozano, Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco conformaron la defensa. En la mitad de la cancha jugaron Paredes, Delgado y Ascacíbar, quien volvió a demostrar que es el volante con mayor llegada al área rival. Tomás Aranda tuvo libertad para moverse por delante de ellos, mientras que Flores y Merentiel completaron el ataque.

Boca comenzó buscando profundidad por la izquierda. A los tres minutos, Blanco llegó hasta el fondo y envió un centro bajo para Ascacíbar, que ya se encontraba dentro del área. Sin embargo, cuando parecía que el local comenzaba a instalarse en campo contrario, Recoleta golpeó de contraataque.

Charpentier peleó una pelota con la defensa de Boca y el rebote quedó en poder de Ríos, quien remató desde afuera del área. El disparo se desvió en Lozano, descolocó a Montero y se metió junto al primer palo. Recoleta se puso 1 a 0 y provocó la primera sorpresa de la noche en el Ducó.

Arruabarrena intercambió las posiciones de sus atacantes: Flores pasó a la izquierda y Aranda se ubicó sobre la derecha, buscando desequilibrar por el sector de Medina. Boca tenía la pelota, pero no encontraba espacios ante un conjunto paraguayo que se agrupaba cerca de su área y esperaba la oportunidad para salir rápidamente de contra.

Ascacíbar estuvo cerca del empate cuando atacó la espalda de la última línea y conectó de cabeza un centro de Flores. Su remate cruzado pasó muy cerca del ángulo. Antes de la pausa de hidratación llegó otra situación clara: Merentiel recibió un pase vertical dentro del área y tocó hacia atrás para Aranda, quien entró por el centro y remató antes del cierre de Cardozo, pero la pelota salió rozando el palo.

Boca atacaba, aunque también se exponía. A los 30 minutos, una mala cesión de Paredes dejó a Báez de frente al área. El atacante quedó mano a mano con Montero, que esta vez respondió y evitó el segundo gol de Recoleta.

En la jugada siguiente, Merentiel recibió dentro del área y sacó una media vuelta que se fue cerca. Poco después, una mala salida del conjunto paraguayo le permitió recuperar la pelota a Aranda, pero el número 10 demoró la definición y facilitó la reacción de la defensa.

El ataque de Boca se inclinaba principalmente hacia la izquierda, donde Flores intentaba aportar velocidad y profundidad. Por la derecha, Aranda retenía demasiado la pelota y muchas veces hacía una jugada de más, quitándole agresividad al avance frente a un rival que colocaba a casi todos sus jugadores detrás de la línea de la pelota.

La oportunidad más clara llegó sobre el cierre del primer tiempo. Merentiel remató contra un palo y, luego de un despeje defectuoso, la pelota quedó en la puerta del área para Delgado. Su disparo pegó en el travesaño, picó sobre la línea y fue rechazado con el arco vacío. Ningún jugador de Boca apareció para aprovechar el rebote.

Cada recuperación de Recoleta, sin embargo, dejaba en evidencia los problemas defensivos del equipo de Arruabarrena. El conjunto paraguayo encontraba espacios a espaldas de Paredes y entre Di Lollo y Ayrton Costa. En varias oportunidades, sus atacantes quedaron de frente a Montero.

Cuando Boca se desesperaba por alcanzar el empate y volvía a quedar expuesto, el árbitro Piero Maza fue convocado por el VAR y expulsó a Báez por un codazo sobre Flores. El xeneize se fue al descanso perdiendo 1 a 0, pero sabiendo que tendría todo el segundo tiempo para enfrentar a un rival con diez jugadores.

Arruabarrena reaccionó con una modificación ofensiva. Sacó a Lautaro Blanco, mandó a Villa a jugar por la izquierda y armó una defensa de tres. Además, Flores regresó al sector derecho, la posición en la que había mostrado su mejor rendimiento en los partidos anteriores.

El cambio rindió frutos de inmediato. Boca rodeó el área con muchos jugadores y obligó a Recoleta a retroceder cada vez más. A los cuatro minutos, Villa llegó hasta el fondo después de un pase largo y envió un centro hacia atrás. Ascacíbar apareció libre y definió de derecha para establecer el 1 a 1.

En la jugada siguiente, Villa apareció por el sector derecho y mandó un centro que la defensa no pudo rechazar. La pelota volvió a quedarle al atacante, que levantó la cabeza y colocó un envío preciso para Delgado. El juvenil ganó de arriba y, con un cabezazo, puso el 2 a 1.

En apenas cinco minutos, Boca había dado vuelta el partido. La modificación de Arruabarrena cambió el desarrollo y Villa resultó determinante en los dos primeros goles.

A los 17 minutos, Flores recibió por la derecha, se acomodó y sacó un magnífico remate cruzado que se clavó en el ángulo. Boca estiró la diferencia a 3 a 1 y parecía quedar en condiciones de encaminar definitivamente la serie.

La situación se complicó todavía más para Recoleta cuando Mosquera recibió la segunda tarjeta amarilla y dejó a su equipo con nueve jugadores. Boca contaba con la ventaja en el resultado y con una superioridad numérica considerable para ir en busca de un cuarto gol que prácticamente definiera la eliminatoria.

Sin embargo, el equipo perdió profundidad. Movió la pelota de un lado hacia el otro, abusó de los pases laterales y no logró terminar bien las situaciones que generó. En tiempo de descuento, Lozano envió un centro desde la derecha y encontró a Aranda sin marca, pero su cabezazo se fue por encima del travesaño.

Boca ganó 3 a 1 después de comenzar en desventaja por una acción desafortunada. Durante el primer tiempo fue a buscar el empate, generó oportunidades, pero también quedó demasiado expuesto ante cada contraataque del conjunto paraguayo. La expulsión de Báez antes del descanso fue determinante para modificar el desarrollo.

En el segundo tiempo, el ingreso de Villa y la decisión de Arruabarrena de sumar un atacante cambiaron el partido. En una ráfaga, Boca lo dio vuelta y luego amplió la diferencia con el golazo de Flores. No obstante, frente a un adversario que terminó jugando con nueve hombres, el resultado quedó corto. Recoleta se conformó con evitar una goleada y Boca pareció conformarse con la ventaja obtenida.

La revancha será dentro de siete días en Asunción. Recoleta estará obligado a adelantarse para intentar revertir la serie y Boca dispondrá de los espacios que no encontró durante buena parte de la ida. Viajará con una diferencia importante, aunque menor de la que pudo haber conseguido, y con la necesidad de ajustar las marcas para no volver a conceder las facilidades defensivas del primer tiempo.

Gustavo Oscar Pereyra
Gustavo Oscar Pereyra
Socio vitalicio del Club Atlético Boca Juniors. Testigo de las glorias del Toto Lorenzo y Carlos Bianchi, sobreviviente de los años dificiles… en las buenas y en las malas siempre junto a los colores azul y oro, porque la historia también se vive. Twitter: @gopereyra
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