Boca inició los playoffs de la Copa Sudamericana recibiendo a O’Higgins de Chile en La Bombonera, por el partido de ida.
Fue el debut internacional de Rodolfo Arruabarrena en su regreso al club. Leandro Paredes, que apenas cuatro días antes había finalizado su participación en el Mundial, volvió rápidamente y se puso la cinta de capitán para afrontar este desafío. Sebastián Villa, de regreso en Boca en medio de la polémica, se sumó al ataque, mientras que el colombiano Álvaro Montero, otra de las incorporaciones, debutó como titular bajo los tres palos.
Con el pitazo inicial del uruguayo Matonte comenzó el encuentro.
Al minuto de juego, Blanco desbordó por la izquierda y habilitó a Villa. El colombiano superó a su marcador y envió un centro cruzado que Merentiel no alcanzó a conectar.
A los cinco minutos, tras un saque de arco de Carabalí, Castillo le ganó en el salto a Figal. La pelota le quedó a González, que aprovechó una desconcentración de Ayrton Costa e intentó definir por encima de Montero, que había salido a achicar. El remate se fue por encima del travesaño. Fue el primer aviso de que la altura de Castillo sería un problema para la defensa de Boca.
O’Higgins presionaba alto e incomodaba la salida del conjunto xeneize.
La principal carta ofensiva de Boca era Villa. Cada vez que encaraba a Faúndez lograba desbordarlo.
A los 17 minutos, Flores filtró un pase vertical para Merentiel. La Bestia quedó mano a mano con Carabalí, pero no pudo definir con precisión.
A los 22, tras un córner para el conjunto chileno, Boca marcó mal y perdió las referencias. Luego de una serie de cabezazos dentro del área, Pavez apareció por el segundo palo y desperdició una clara oportunidad.
Boca Juniors encontraba ventajas por el sector izquierdo. Villa y Blanco alternaban las proyecciones y obligaban a retroceder a la defensa chilena.
Pero por el lado chileno, Castillo seguía imponiéndose en el juego aéreo sobre Figal. En una de esas acciones bajó la pelota de cabeza para la llegada de Serrafiore, que apareció libre en la medialuna y sacó un remate esquinado. Álvaro Montero respondió con una gran atajada y desvió el balón al córner.
Sobre el final del primer tiempo llegó la diferencia. Paredes metió un pase de tres dedos para Merentiel, que aprovechó el achique de la defensa chilena. El delantero controló con la izquierda y, acomodando el cuerpo, definió de derecha para establecer, a los 44 minutos, el 1-0 para Boca.
El primer tiempo terminó con Boca en ventaja, aunque el desarrollo había sido parejo. Por momentos, O’Higgins manejó mejor la pelota en la mitad de la cancha. Aranda no encontró espacios para asociarse con Paredes y el conjunto visitante complicó a Boca ganando la segunda pelota. En Boca, lo mejor estuvo por las bandas: el tándem Villa-Blanco por la izquierda y la permanente proyección ofensiva de Dylan Gorosito por la derecha.
El segundo tiempo comenzó con un Boca más dueño de la pelota y con un manejo más claro del balón en el mediocampo. Rabello sintió el desgaste del primer tiempo y ya no logró presionar a Paredes, que empezó a manejar los tiempos del partido. Villa seguía siendo el hombre más peligroso gracias a su velocidad.
Por la derecha, Gorosito también complicaba a Pavez. El juvenil se proyectaba constantemente para asociarse con Flores, aunque en algunas ocasiones dejaba espacios a sus espaldas.
En una recuperación de Paredes nació otra situación clara. La pelota le quedó a Aranda, que abrió hacia Villa. El colombiano desbordó y envió un centro al segundo palo para Flores, quien, en lugar de cabecear, intentó controlar de pecho. Esa demora permitió el cierre de la defensa chilena, que envió la pelota al córner.
Con el correr de los minutos, Boca comenzó a jugar al ritmo que imponía Leandro Paredes, quien manejó los tiempos del encuentro con autoridad.
Poco después, Blanco volvió a proyectarse por la izquierda y lanzó un centro que Ascacíbar, recién ingresado por Aranda, cabeceó débilmente a las manos de Carabalí.
Villa volvió a tener una chance muy clara tras una pared con Paredes, pero Carabalí salió rápido y le ganó el mano a mano. Luego de la pausa de hidratación, Merentiel estuvo cerca del segundo al no llegar a empujar, por el segundo palo, un centro bajo de Blanco, quien había ingresado al área tras combinar nuevamente con Villa.
Cuando Villa dejó el campo de juego para el ingreso de Zenón, los aplausos reemplazaron a los silbidos con los que había sido recibido.
Más tarde, Velasco tuvo otra oportunidad entrando por la izquierda, pero demoró la definición. Su remate rebotó en el arquero y terminó en córner.
Sobre el final, en un contraataque, Merentiel abrió para Velasco por la izquierda. Alan, en lugar de definir de primera, enganchó hacia adentro y facilitó la recuperación de la defensa visitante.
Boca ganó 1-0 el partido de ida, un resultado que terminó siendo demasiado ajustado por lo realizado, especialmente en el complemento. Tras un primer tiempo equilibrado y de trámite complejo, el equipo mejoró claramente a partir del manejo de Leandro Paredes y generó las situaciones más claras para ampliar la diferencia, aunque no logró concretarlas. La serie quedó abierta y se definirá dentro de siete días en Rancagua

