Luego de la clasificación de la Selección Argentina frente a Inglaterra para disputar la final del Mundial, el fútbol local volvió a tomar protagonismo. Por los 16avos de final de la Copa Argentina, Boca enfrentó a Sarmiento de Junín en el estadio Marcelo Bielsa de Rosario.
El encuentro marcó el debut oficial de Rodolfo Arruabarrena en su nuevo ciclo como entrenador de Boca. El objetivo: ganar para avanzar de ronda y comenzar el proceso con un resultado positivo en un torneo que no ofrece margen de error.
El amistoso de la semana anterior frente a Atlético Paranaense, en Salta, había dejado disconforme al entrenador, quien reconoció que al equipo le había faltado peso ofensivo. Para este compromiso realizó una sola modificación: el ingreso de Tomás Aranda por Belmonte. El juvenil, con la camiseta número 10, tuvo la responsabilidad de aportar mayor creatividad y cambio de ritmo en ataque.
Arruabarrena modificó el esquema. Delgado y Ascacíbar formaron el doble cinco; por delante se ubicaron Velasco por la izquierda, Aranda como enlace y Leonel Flores por la derecha, con Miguel Merentiel como único delantero.
Boca asumió la iniciativa desde el comienzo. Durante los primeros minutos manejó la pelota y buscó progresar mediante asociaciones entre Ascacíbar, Velasco y Aranda.
La primera llegada clara fue a los 12 minutos. Blanco desbordó por la izquierda, envió un centro atrás y Merentiel no alcanzó a conectar antes del despeje de Orihuela.
Un minuto después, Sarmiento intentó salir de contraataque, pero Ayrton Costa recuperó la pelota e inició una nueva ofensiva. Blanco volvió a proyectarse y lanzó un centro cruzado para la aparición de Ascacíbar, que llegó desde atrás la calzó de aire y remató apenas por encima del travesaño.
El equipo de Junín se replegó con una línea de cinco volantes en la mitad de la cancha, buscando cerrar espacios y aprovechar alguna recuperación para salir rápido de contra.
Con el correr de los minutos el desarrollo se hizo más equilibrado, aunque Boca siguió encontrando sus mejores aproximaciones por el sector izquierdo. A los 32 minutos, Blanco volvió a llegar hasta el fondo y, tras una serie de rebotes en el área, Ascacíbar remató de media vuelta por encima del travesaño.
A los 37 minutos, Delgado probó desde media distancia luego de una rápida recuperación, pero su remate se fue alto.
Boca se fue al descanso sin poder superar a Thyago Ayala. Sin un funcionamiento colectivo convincente, generó sus mejores avances por la banda izquierda con Lautaro Blanco y, en menor medida, con Flores por la derecha. Sarmiento logró controlar a Tomas Aranda, el futbolista con mayor capacidad para generar juego asociado.
El segundo tiempo mostró una participación mucho más activa de juvenil Aranda, que comenzó a intervenir con mayor frecuencia y a darle continuidad al juego ofensivo del equipo.
A los cinco minutos llegó la apertura del marcador. Alan Velasco recibió cerca de la medialuna y sacó un potente remate que se metió junto al palo derecho de Ayala para establecer el 1 a 0.
Con la ventaja, Boca encontró más espacios porque Sarmiento se vio obligado a adelantar sus líneas en busca del empate.
Sin embargo, con el paso de los minutos, el conjunto de Junín ganó terreno y Boca comenzó a esperar para intentar aprovechar los contraataques.
De esa manera llegó el segundo gol. Flores recibió sobre la derecha, ingresó desde el vértice del área y definió con un remate cruzado para marcar el 2 a 0 y convertir su primer gol oficial en primera.
Con la diferencia a favor, Boca administró el desarrollo del partido. Los ingresos de Zenón y Palacios le dieron mayor circulación y control de la pelota, aunque le faltó precisión para ampliar la ventaja.
La última situación clara llegó sobre el final. Palacios combinó con Merentiel y la pelota le quedó a Romero, que desde el punto del penal desperdició la oportunidad de convertir el tercer gol.
Boca ganó 2 a 0, avanzó a la siguiente instancia de la Copa Argentina y superó con éxito el primer compromiso oficial del nuevo ciclo de Arruabarrena.
Más allá del resultado, el equipo encontró tranquilidad en el segundo tiempo a partir del gol de Velasco y terminó de resolver el encuentro con la definición de Flores. Con la frescura de los juveniles, Arruabarrena buscará consolidar una idea de juego antes de afrontar el repechaje de la Copa Sudamericana, mientras espera la llegada de Sebastián Villa y del mundialista Leandro Paredes.

