VICTORIA CON FINAL ABIERTO

Boca visitó a Central Córdoba en el estadio Madre de Ciudades, en la recuperación de la fecha 9 postergada, con la necesidad de sumar para acomodarse lo más arriba posible en la tabla y llegar con mejores condiciones a los playoffs.

Pensando también en el compromiso por Copa Libertadores ante Barcelona SC, el equipo presentó una formación alternativa en relación a la habitual de ese torneo. Solo Leandro Brey repitió presencia, mientras que el resto de los jugadores vienen teniendo continuidad en el campeonato local.

Desde el inicio, Boca mostró una intención clara de manejar la pelota y buscar el partido. El desarrollo ofensivo se concentró principalmente por el sector izquierdo, donde se asociaron Exequiel Zeballos con Malcom Braida que se proyectaba desde el fondo. En ese contexto, Alan Velasco fue el encargado de la conducción, buscando con pases filtrados o cambios de ritmo generar ventajas en los metros finales.

Central Córdoba planteó un partido con mucha fricción, cometiendo reiteradas faltas cerca de su área, lo que le permitió a Boca acumular acciones a pelota parada. En una de esas jugadas, Zeballos ejecutó un remate que dio rebote en el pecho de Alan Aguerre, y la pelota le quedó a Velasco, que intentó definir de rabona por encima del travesaño.

En defensa, Boca mostró algunos desacoples, aunque sin que eso se tradujera en situaciones claras para el rival. La única acción de cierto riesgo llegó tras un error de cálculo de Brey en un centro, que no pudo ser aprovechado por el delantero local.

Sobre el cierre del primer tiempo, el equipo encontró la diferencia. Primero con Velasco, que apareció por derecha, controló y remató bajo; la pelota se desvió en un defensor y terminó descolocando al arquero. Y poco después, tras una recuperación y salida rápida, Braida habilitó a Zeballos, que desbordó y envió un centro bajo para Milton Giménez, quien definió dentro del área chica para el 2 a 0. Previamente, el mismo delantero había convertido, pero su gol fue anulado por posición adelantada.

En el segundo tiempo, Boca mantuvo la búsqueda, nuevamente con amplitud por las bandas y con Velasco moviéndose como enlace. Sin embargo, a los 11 minutos, una pelota parada cambió el desarrollo: tras un centro pasado, Maciel ganó de cabeza y bajó la pelota para Michael Santos, que definió en una posición ajustada. Tras la revisión, el árbitro convalidó el gol y el partido pasó a estar 2 a 1.

A partir de ese momento, Boca comenzó a sufrir las consecuencias de no haber convertido alguna de las situaciones que generó en el inicio del segundo tiempo. Central Córdoba adelantó sus líneas, empezó a disputar el juego en campo rival y a generar aproximaciones, principalmente con remates desde media distancia y centros al área.

El ingreso de Leandro Paredes le dio mayor orden a la mitad de la cancha. El equipo pudo volver a tener circulación más clara, con pases entre líneas y mayor control del ritmo. También aportó Delgado en la recuperación y en la conexión con el mediocampo.

De todas maneras, Boca no logró ampliar la diferencia. Tuvo oportunidades en transiciones rápidas, especialmente con Miguel Merentiel, que quedó en dos ocasiones mano a mano con el arquero, pero en ambas definió sobre el cuerpo de Aguerre.

En el tramo final, el partido quedó abierto. Central Córdoba insistió con la búsqueda del empate y generó situaciones que obligaron a intervenciones de Brey, mientras que Boca respondió de contra, sin precisión en la definición.

Finalmente, el resultado no se modificó. Boca ganó 2 a 1, sumó tres puntos importantes y encadenó su tercera victoria consecutiva en el torneo local.

Sin embargo, el desarrollo del segundo tiempo dejó en evidencia la necesidad de mejorar la eficacia en ataque, ya que no haber definido el partido lo llevó a un cierre ajustado.

El estado del campo de juego, con presencia de arena, pudo haber influido en algunos controles y resoluciones, aunque no alcanza para explicar la falta de contundencia en las situaciones generadas.

Gustavo Oscar Pereyra
Gustavo Oscar Pereyra
Socio vitalicio del Club Atlético Boca Juniors. Testigo de las glorias del Toto Lorenzo y Carlos Bianchi, sobreviviente de los años dificiles… en las buenas y en las malas siempre junto a los colores azul y oro, porque la historia también se vive. Twitter: @gopereyra
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