Por la fecha 10 de la Liga Profesional, Boca recibió a San Lorenzo en La Bombonera en un horario de día de semana, 19.45, en pleno cierre de la jornada laboral, con todas las dificultades que implica llegar al estadio a esa hora. A pesar de eso, el estadio volvió a presentarse con localidades completas.
El partido comenzó con mucha intensidad y fricción. Fue un encuentro luchado y por momentos violento, con varias infracciones que obligaron al árbitro Echavarría a intentar controlar el juego a través de tarjetas amarillas. Boca buscó manejar el ritmo presionando en la mitad de la cancha y tratando de abrir el juego por los costados.
A los 11 minutos llegó la primera aproximación clara. Tras un pase largo de Weigandt, Merentiel desbordó por el sector izquierdo y envió un centro al área que Bareiro alcanzó a conectar de manera imperfecta. La pelota salió cerca del arco defendido por Gill.
Con el correr de los minutos el partido se volvió muy disputado, con mucha lucha y pocas situaciones claras. A los 32 minutos Boca volvió a acercarse cuando Weigandt envió un centro que encontró a Aranda entrando al área. El juvenil conectó de cabeza, pero el remate se fue cruzado y cerca del palo.
Boca insistía con los desbordes de Blanco y Weigandt, bien asistidos por Paredes y Aranda, buscando permanentemente centros hacia Bareiro. Sin embargo, muchas de esas jugadas terminaban en las manos del arquero Gill o sin poder concretarse dentro del área.
A los 40 minutos llegó la jugada más clara del primer tiempo para Boca. En una salida rápida de contraataque, Ascacíbar habilitó a Aranda, que sacó un remate cruzado. Bareiro desvió la pelota en el camino, el balón pegó en el travesaño y cayó muy cerca de la línea antes de que Gill lograra recuperarlo.
San Lorenzo, por su parte, apostaba a sostener el orden defensivo, bajar el ritmo del partido y esperar alguna oportunidad aislada. Esa posibilidad llegó a los 45 minutos cuando, tras una pérdida de Merentiel en salida, la jugada terminó en un córner. El centro fue cabeceado por Romaña hacia el medio del área y Hernández conectó nuevamente de cabeza. El remate pegó en el travesaño y Boca se salvó de irse al descanso en desventaja.
En el inicio del segundo tiempo Boca volvió a mostrar algunas imprecisiones. A los 4 minutos Ayrton Costa se demoró con la pelota, Cuello se la robó y quedó con todo el campo por delante. Cuando se encaminaba a enfrentar a Marchesín, Di Lollo logró cruzarse a tiempo para recuperar y evitar una situación muy peligrosa.
San Lorenzo empezó a encontrar espacios frente a la desesperación de Boca por ir a buscar el partido y por momentos mostró mayor claridad en el manejo de la pelota.
A los 10 minutos llegó la apertura del marcador. Delgado apareció sorpresivamente dentro del área, recibió un pase de Merentiel y asistió a Ascacíbar. El mediocampista remató cruzado de primera y marcó el 1 a 0 para Boca.
Con la ventaja, el partido cambió de dinámica. Cada vez que Boca lograba salir rápido de contraataque, San Lorenzo tenía dificultades para retroceder y debió cortar varias jugadas con infracciones, acumulando tarjetas amarillas. En ese contexto Romaña cometió una falta fuerte sobre Merentiel.
Sin embargo, a los 20 minutos llegó el empate. Weigandt fue superado por su sector, el centro atrás encontró a Gregorio Rodríguez entrando sin marca y el delantero definió para marcar el 1 a 1.
Boca intentó reaccionar rápidamente. En una de las jugadas siguientes, Weigandt lanzó un pase cruzado para Paredes, que ingresó por la izquierda y envió un centro de rabona hacia el segundo palo. El propio Weigandt llegó para rematar, pero el disparo se fue por encima del travesaño.
En el tramo final el partido se fue diluyendo. San Lorenzo hizo lento el juego y buscó consumir tiempo, mientras que Boca, empujado por la necesidad de ganar, mostró apuro pero pocas ideas para generar peligro.
El empate terminó instalándose en el resultado. Boca no logró repetir el funcionamiento que había mostrado en Lanús y volvió a evidenciar dificultades para construir juego en ataque. El público expresó su descontento por el rendimiento del equipo y también por la decisión de Claudio Úbeda de realizar un cambio recién a los 45 minutos del segundo tiempo. En una noche en la que Boca tuvo la ventaja, terminó quedándose con un punto y muchas dudas en su funcionamiento.

