CON REACCIÓN PERO SIN EFICACIA

Boca volvió a presentarse en La Bombonera por la fecha 8 de la Liga Profesional, luego del triunfo en Copa Argentina. Recibió a Gimnasia de Mendoza con la necesidad de volver al triunfo en el torneo local. Paredes no fue titular desde el inicio.

El equipo arrancó con decisión. En los primeros minutos tomó la iniciativa, presionó en campo rival y buscó profundidad por los costados, especialmente por el sector de Blanco, intentando abastecer a la dupla Merentiel–Bareiro. A los 3 minutos, tras una recuperación en mitad de cancha, Bareiro tuvo una situación clara con un remate cruzado que generó la primera reacción de la tribuna.

A los 15 minutos, Gimnasia aprovechó una pelota parada. Tras una serie de córners, un centro al primer palo encontró a Luciano Paredes (el 32 del lobo) anticipando a Weigandt para marcar el 1-0. Boca pasó a tener más posesión, pero comenzó a evidenciar imprecisiones. El rival se cerró bien, defendió con muchos hombres y apostó a la contra.

El partido se volvió disputado y cortado, con varias amonestaciones para jugadores de Boca en medio del nerviosismo. A los 41 minutos, tras un despeje corto de la defensa mendocina, Merentiel tomó la pelota y definió cruzado para el 1-1. Antes del cierre del primer tiempo, Bareiro convirtió de cabeza el segundo gol tras centro de Blanco, pero el VAR anuló la jugada por falta previa.

En el segundo tiempo, Ubeda movió el banco rápidamente. Ingresaron Aranda, Leandro Paredes y Zenón para darle mayor juego al mediocampo. A partir de esos cambios, Boca adelantó líneas y comenzó a instalarse en campo rival.

En ese tramo, Aranda fue el jugador más desequilibrante de Boca. Cada vez que encaró generó ventajas, rompió líneas y obligó a la defensa de Gimnasia a retroceder. Su cambio de ritmo y su movilidad fueron lo más claro del equipo en ataque. Boca acumuló situaciones, forzó faltas y arrinconó al rival.
Weigandt tuvo una oportunidad clara tras un pase entre líneas, pero no logró resolver. Paredes intentó ordenar y darle conducción al equipo, mientras Zenón buscó asociarse por izquierda. Sin embargo, volvió a faltar precisión en el último toque.

Gimnasia acumuló amarillas y defendió cada vez más cerca de su área. Boca lo intentó hasta el final, tuvo control territorial y actitud, pero no consiguió el gol. El empate dejó preocupación: son cuatro partidos sin ganar y tres empates consecutivos como local. El equipo mostró reacción en el segundo tiempo y mejoró con los cambios, pero necesita mayor eficacia para transformar el dominio en resultados.
Gustavo Pereyra @gopereyra

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