Comenzó el Torneo Apertura 2026 y Boca dio el primer paso en un contexto complejo. Tarde agobiante de enero, Bombonera llena y un rival que llegó con el libreto aprendido. Deportivo Riestra propuso un partido incómodo, friccionado, cortado permanentemente por infracciones y con una clara intención de cerrar espacios y sacar de ritmo al local.
El xeneize, además, debió afrontar el debut con una dificultad extra: la ausencia por lesión de sus tres centrodelanteros. Claudio Úbeda improvisó con Lucas Janson como referencia ofensiva, y la gente lo entendió. Cuando la voz del estadio anunció su nombre, llegaron los aplausos, como respaldo previo a una tarde que se sabía exigente.
Boca tomó la iniciativa desde el comienzo, tratando de controlar la pelota. Riestra respondió achicando espacios, apostando al choque y a la falta táctica como recurso defensivo, y conocedor de la ausencia del delantero de área lo invitó a lanzar centros. El trámite se volvió espeso, con el árbitro Zunino permitiendo más de la cuenta, Watson debió ver la amarilla en el primer tiempo, su rol fue incomodar a Paredes. A los 7 minutos, Goitia fue amonestado tras una infracción sobre Paredes en la mitad de la cancha.
Las mejores chances del primer tiempo llegaron por arriba. A los 17 minutos, Barinaga llegó al fondo y sacó un centro atrás que Belmonte conectó de cabeza; Arce, figura de la visita, respondió con una atajada espectacular. También lo tuvo Di Lollo siempre por la vía aérea, y Lautaro Blanco queriendo lanzar un centro la pelota quedó larga y soprendió pegando en el poste, el camino que Boca encontraba ante un rival bien cerrado por dentro.
El calor y el desgaste hicieron mella en el ritmo del partido. Boca bajó la intensidad y Riestra se sintió cómodo defendiendo cerca de su área, cortando el juego y esperando. El primer tiempo se fue entre interrupciones y protestas, con poco vuelo futbolístico.
El complemento mantuvo la misma tónica. Boca intentaba, Riestra golpeaba y cerraba. Ander Herrera se retrasaba para manejar la pelota desde el circulo central, y Paredes por momento se acercaba a la línea de delanteros. Los centrales visitantes, Paz y Barbieri, se imponían en el juego aéreo, hasta que una aceleración de Velasco rompió la monotonía y obligó a una nueva falta y amonestación.
El quiebre llegó a faltando 13 minutos para el cierre del partido, y fue una ironía del fútbol: el gol llegó por arriba, justamente el terreno que Riestra había elegido conceder. Falta sobre Barinaga cerca del banderin córner derecho, centro preciso de Paredes al primer palo y aparición furiosa de Di Lollo para clavar el 1-0 de cabeza.
Con el resultado en contra, Riestra se quedó sin plan. La idea del empate se habia esfumado y tuvo que adelantarse, encerrando por momentos a Boca en su campo, pero sin ideas ni profundidad. Boca Juniors resistió, cerró el partido con oficio y se quedó con tres puntos fundamentales.
No fue una tarde-noche de brillo, pero sí de carácter. Y en los torneos largos, empezar ganando también construye confianza.
Gustavo Pereyra @gopereyra

