Noche de domingo en San Nicolás de los Arroyos, a 242 kilómetros de la Bombonera, para el último amistoso de Boca Juniors en esta serie de preparación.
Estadio completo, brisa fresca primero y viento fuerte después, marco ideal para un desafío internacional ante un viejo conocido de cruces coperos: Olimpia de Paraguay.
El equipo de Claudio “el Sifón” Ubeda llegó a este partido tras haber sido superior a Millonarios de Colombia, aunque con una preocupante falta de eficacia. Para este encuentro, el DT apostó por la rotación en todas las líneas: Figal por Di Lollo, Braida por Blanco, Belmonte por Delgado y Velasco por Aguirre.
Desde el arranque el viento empezó a ser protagonista. Al minuto, un pelotazo largo se frenó en el aire y obligó a Marchesín a salir del área para rechazar de cabeza. Olimpia avisó rápido: a los cinco, Alfonso se escapó por la derecha y Barinaga llegó justo al cruce cuando se preparaba para definir.
Boca respondió con una buena acción a los nueve: Velasco metió un pelotazo cruzado desde el centro del campo y Merentiel sorprendió entrando por izquierda, forzando el córner. Pero en una contra bien armada, Olimpia movió la pelota de lado a lado y Quintana, entrando por el fondo, intentó tirar el centro; el rebote en Barinaga dibujó una parábola imposible para Marchesín y fue el 1 a 0 para el conjunto paraguayo.
A los 15 llegó una preocupación: Merentiel pidió el cambio y dejó la cancha con gesto de molestia; ingresó Lucas Janson, recibido con un murmullo. Boca sufría para recuperar la pelota y Olimpia se sentía cómodo atacando por la derecha de la defensa xeneize.
Con el correr de los minutos apareció la jerarquía. A los 20, Ander Herrera asistió con un cambio de frente preciso; Velasco demoró la definición y Vera lo anticipó al córner. En esa ráfaga, Boca empezó a inclinar la cancha. A los 24, recuperación de Paredes, descarga para Zeballos y remate fuerte del Chango que obligó a Oliveira a dar rebote.
El empate llegó a los 28: combinación por izquierda entre Braida y Herrera, Velasco amagó el pase y sacó un remate que se desvió en Vera y descolocó al arquero. Boca respiraba.
Y no se detuvo. A los 35, salida rápida de contra, Herrera jugó para Velasco, Alan con un pelotazo largo y cruzado cedió para Zeballos por la banda izquierda y el Chango hizo lo suyo: gambeta, freno, enganches, fondo y centro quirúrgico para la llegada de Belmonte, que entró a la carrera y puso el 2 a 1. Golazo.
Cuando Ander Herrera empezó a descifrar la telaraña de marcas, moviéndose más libre y asociándose con Zeballos, el fondo de Olimpia comenzó a sufrir. Antes del descanso, Janson tuvo dos chances claras de cabeza y Zeballos terminó el primer tiempo siendo víctima de la impotencia rival.
Boca se fue al entretiempo ganando 2 a 1, tras revertir un inicio adverso.
En el complemento ingresaron Blondel por Barinaga y Alarcón por Herrera. El viento ya cruzaba la cancha de arco a arco y el partido se volvió más friccionado, con varias amarillas para el visitante. A los 25, Olimpia tuvo el empate en una contra, pero Alfaro remató alto entrando sin marcas.
Los múltiples cambios le quitaron ritmo al juego. Boca administró la ventaja y Olimpia comenzó a quedarse sin ideas. Sobre el final, Marchesín apareció con una atajada clave para asegurar el resultado.
Fue triunfo de Boca en el último amistoso. Un partido que sirvió para que jugadores como Janson, Belmonte y Velasco aprovecharan su oportunidad lejos de la presión de la Bombonera. Boca se midió con un rival continental siempre incómodo y dejó una certeza: cuando Ander Herrera juega, el equipo luce.
Buen triunfo pensando en el inicio del campeonato. El hincha se fue de San Nicolás cantando, con una ilusión intacta:
“Quiero la Libertadores”.

