En Mendoza Boca encontró el alivio y se reencontró con el triunfo, con justicia se impuso al local Independiente Rivadavia por 3 a 0, porque fue se fue al descanso con una ventaja de 1 a 0 y porque en el segundo tiempo lo aguantó y sobre el final lo liquidó.
Este Boca que pisó el hermoso estadio Malvinas Argentinas desde la actitud se mostró distinto a lo que venia haciendo, con errores y aciertos tuvo vocación ofensiva y si bien es cierto que esa etapa fue pareja, con el buen pie de Paredes, el rendimiento parejo de Battaglia, el despliegue de Aguirre por las bandas ganando en el uno a uno, y con la solvencia de la dupla defensiva, le alcanzó para encontrar el gol que abrió el marcador. Pero debemos destacar que en esa jugada que terminó con el 1 a 0, llenó el área con muchos hombres propios.
Mención especial para Pellegrino que salvó el empate sobre el final de los primeros 45 minutos.
En el segundo tiempo, fue cediendo terreno y pelota, y la lepra inquietó a Marchesin con pelotazos cruzados que en general fueron bien resueltos por la linea de fondo. Villa en soledad fue bien tomado por Barinaga y por Blanco.
Sobre el final, en medio de un show pirotécnico en la tribuna de los mendocinos, Alarcón que había entrado por Palacios, habilitó en una salida rapida de contra con un pase vertical a Zeballos, el changuito piso el área y cuando enfrentó a Centurión sacó un remate cruzado por debajo del cuerpo del arquero.
Y cuando recién habian terminado de abrazarse todos por el regreso al gol del chango, al minuto otra contra por izquierda encontró solo a Velasco que con un tiro al primer palo venció la resistencia del arquero.
Boca regresa de Mendoza con 3 puntos en las alforjas, pero lo que es mas importante con un justo triunfo que traerá cierta tranquilidad para encarar lo que se viene. Asi Boca!!!

