Boca Juniors volvió a mostrar la peor cara, que es la que suele lucir cuando sale de Brandsen 805, y cayó en Rosario 2 a 0 con Newell’s.
El ogro Fabiani le tendió un trampa táctica y Gago pisó el palito, le puso en cancha un equipo con orden táctico, con mucha fricción, y con la idea de cerrar todos los caminos, obligar a tirar centros para que despejen los defensores y la hora de atacar recuperar y jugar rápido al contragolpe, y le funcionó durante los 90 minutos porque el xeneize tuvo la pelota pero nunca inquietó a Navas.
El primer gol llegó tras un error defensivo, pelotazo largo del arquero a dividir, falla Di Lollo y el rebote es tomado por Luciano Herrera que desbordó a Blondel y con un remate cruzado puso el 1 a 0.
A partir de ese momento Boca se repitió en centros que iba a ser la constante durante todo el partido.
El 2 a 0 fue conquistado sobre el final de la etapa inicial, lo hizo Lollo de cabeza, tras un centro de tiro libre desde la derecha.
En el segundo tiempo ingresó Ander Herrera pero el vasco estuvo poco en cancha porque cuando a Cavani le hacen el penal, el vasco estaba yendo hacia el banco de suplentes angustiado por una lesión.
El remate penal de Edinson Cavani pegó en el palo y el rebote fue tomado por Battaglia que disparó increíblemente remató al cuerpo Keylor Navas, con todo el arco a su disposición.
El resto de encuentro transcurrió bajo una lluvia torrencial, entre la posibilidad de que la lepra amplíe el score tras alguna contra que siempre fueron muy bien manejadas por Ever Banega y la inaccion anodina de Boca, centros y centros para el triple nueve, todos rechazados por los defensores del equipo rosarino.
Fernando Gago deberá recomponer el golpe anímico que significa una derrota en la que el rival lo superó en todos los aspectos, ideas, disciplina, y entender los momentos del juego.
Aunque me cueste reconocerlo, lo de hoy fue paliza táctica del ogro.
Gustavo Pereyra @gopereyra