TERMINÓ COMO TENÍA QUE TERMINAR

No era necesario llevar un partido local a un lugar tan distante de la Argentina para concretar un nuevo despojo. Todos los hinchas de Boca, incluso los mas optimistas, intuían que el desenlace de está película iba a ser el mismo que el de esa ridícula final disputada en Villa Mercedes en Noviembre del año pasado.

Todo análisis deportivo sobre este invento monetario denominado “Supercopa Internacional” no puede soslayar la actuación del arbitro, así como en el Trofeo de Campeones de San Luis Tello favoreció indisimulablemente a Racing, Rapallini lo volvió a hacer. Cobró penal por una mano discutible de Sandez en el desenlace de partido con la anuencia del VAR (eso es lo que suponemos porque ni el referí ni fue a verificar en la pantalla la posibilidad del error).

El antecedente mas cercano del mundialista Rapallini para el xeneize fue aquel final escandaloso en el cilindro de Avellaneda precisamente contra el mismo rival cuando también en el epílogo del partido no quiso cobrar una mano de Jonathan Gómez, lo que generó un largo debate. Hoy frente a una jugada idéntica no dudó.

Ahora bien, hubo un partido de tramite parejo. En el primer tiempo, Racing tuvo dominio del juego por contar con un jugador mas en la mitad de la cancha sector en el que Moralez hizo la diferencia. A pesar de ello Roncaglia abrió el marcador tras un centro de Briasco desde la izquierda, Sandez la peinó y le quedó a Facundo entrando por el segundo palo solo para sacar un remate fuerte y seco.

Poco duró la alegría boquense, porque tras un perdida de la pelota en ataque, el equipo retrocedió mal dejando espacios para que Moralez meta un pase recto para Carbonero que definió mano a mano con Javi Garcia. Luego de ello el equipo de Gago tuvo algunas situaciones haciendo al arquero de Boca Juniors figura.

Para el segundo tiempo, el negro Ibarra hizo ingresar a Equi Fernández por Briasco, de esta manera equilibró el sector neurálgico en donde la academia prevaleció en los primeros 45.
Y así como juvenil reordenó todo y fue uno de los puntos altos de la noche, hubo jugadores que siguen sin mejorar su rendimiento, como Benedetto, su reemplazo Vázquez, y un siempre intrascendente Juan Ramírez.

El partido entró en una meseta, en el que ninguno de los dos equipos atacaban con profundidad, cuando todo se encaminaba a un tiempo de alargue llegó una jugada polémica en la que Sandez con su cuerpo cubre el remate de Jonathan Gómez la pelota le rebota y le pega en la mano. Rappalini no dudó. Pateó Piovi 2 a 1 final.

Pensar que algunos dicen que saber el final de la película no arruina la historia…

Gustavo Pereyra
@gopereyra