LEÓN HERIDO

Boca igualó en uno con Godoy Cruz en la Bombonera, jugó muy mal y hasta mereció perderlo.

Battaglia hizo todo lo posible pero el equipo no reaccionó y no mostró rebeldía en cancha.
El plantel pide a gritos cambio de aire y hoy el hincha se cansó de tanta apatía acumulada.

Hoy hubo quiebre. Entre la gente y el equipo algo se rompió. Más allá de los cambios de nombres de los sistemas tácticos hoy Sebastian Battaglia falló en su último intento por llegarle a los jugadores y gran parte de la Bombonera dijo basta.

Las pocas situaciones de gol creadas y las más de diez que le generó el Tomba fue un combo explosivo para una situacion al límite. Si ésta noche el Xeneize no se fue derrotado por las seis intervenciones de Javier Garcia y otros cuatro malas decisiones tomadas por los defensivos tombinos.

La ventaja obtenida por el penal que Benedetto cambió por gol poco pudo maquillar en el aspecto anímico y fútbolistico de un equipo que ante la igualdad del equipo visitante se derrumbó.

La gente alentó hasta donde pudo hasta que a través de gritos casi desesperados pidió más entrega y ganas ante el desgano de varios jugadores.

Sebastian parece no poder sostenerse. No hay argumentos fútbolisticos que lo hagan tener que merecer un partido más. Cada partido es una agonía para este cuerpo técnico que saltó a la cancha de emergencia post salida de Miguel Russo y que hoy en día parece llegar a su fin. Una nueva Battaglia perdida para el consejo de fútbol. Éste plantel en 10 meses se cargó dos técnicos
¿Y ahora quién, Román?

Fede Perez Rivero
@FedePR12