ALGO SE QUEBRÓ

A minutos de haber ingresado al predio de Ezeiza, Sebastian Battaglia se mostró confiado y con fuerza para revertir la situación. El consejo espera un gesto del por ahora entrenador boquense.

Son horas de mucha tensión en el mundo Boca. Lo sucedido anoche ante Godoy Cruz no pasó desapercibido por nadie. Entre los jugadores y la gente algo se rompió. El agite de las tribunas fue la gota de nafta que le faltaba a ese incendio que amenazaba con arrasar con el ciclo de Battaglia al frente del primer equipo. Incendio que también alcanzó a varios jugadores que se mostraron desganados y con nula justificación fútbolistica para mantenerse en el primer equipo.

Ante ésto el consejo de fútbol presidido por Juan Román Riquelne debe definirse. Cual es el rumbo fútbolistico que quiere que tome el equipo, a qué quiere jugar y en quién confiar para que su idea se traslade al campo de juego

El ciclo Battaglia, aún teniendo una mínima chance de dirigír el sábado en Santiago, está terminado. Los jugadores, quienes debieron respaldarlo en la cancha, no estuvieron a la altura en los últimos encuentros y puntualmente anoche varios jugaron como si quisieran voltear al técnico, como sabiéndose impunes de una situación que no va más.

Esta nueva crisis fútbolistica no sólo debe llevarse puesto a Battaglia, hay jugadores que desde hace tiempo por acción e inacción merecen dejar de pertenecer al club.
¿Soy fuerte en estas líneas? Puede ser, pero estoy seguro de que la camiseta de Boca y su gente merecen respeto. Ese respeto que los rivales que pisan la Bombonera ya no le tienen y que mucho menos parecen tenerles los players propios. Algo se rompió y hay que arreglarlo de forma definitiva cuanto antes. El mundo Boca no debe permitirse otro parche.

Fede Perez Rivero
@FedePR12