VOLVIMOS NOSOTROS, VOLVIERON ELLOS

Volvieron los hinchas a la Bombonera luego de 578 dias y volvieron los pibes al primer equipo para rescatar a Boca desde lo futbolistico y lo emocional. Boca y su gente volvieron a ser uno y la Bombonera fue una fiesta.

No era una prueba fácil. La derrota con River el pasado domingo aún se hacía eco en los pasillos del estadio y el andar irregular de varios nombres estaban en tela de juicio. El equipo de Battaglia tenía varias aristas por resolver en lo futbolistico y desde lo psicológico. Para colmo en 22 minutos cuando el equipo local buscaba con centros vulneral al granate, Ivan Malcorra abrió el resultado en el primer tiro al arco. El 0-1 abría dos nuevos interrogantes: cómo reaccionará el equipo ante la desventaja, luego del cimbronazo Monumental de la fecha pasada y cómo lo harían los casi 28 mil hinchas que asistieron al Alberto J. Armando.

La hinchada, como hacia 579 días, volvió a ser una ola de aliento y emoción y el equipo respondió barrenando esa ola de pasión como si fuera el mejor surfista. El factor emocional fue quizás aún más que el futbolistico para empezar a dar vuelta un partido que parecía ser esquivo.

Entre los treinta y cuarenta minutos Chelo Weigandt y Agustín Almendra construyeron dos golazos.El empate fue tras un centro clínico de Edwin Cardona para un cabezazo tremendo del joven lateral y posteriormente para desnivelar una jugada individual digna de crack para irse al entretiempo con el triunfo parcial. Y claro que esos cuarenta y cinco minutos estaban más que aprobados, el equipo no solo había respondido desde el resultado, sino también desde la cabeza y lo futbolístico.

Las salidas por lesión de Orsini y Cardona propiciaron que Luis Vázquez y Áaron Molinas ingresaran a la cancha y le dieran mayor volumen de juego al equipo.
Ya en cinco minutos del complemento el Pistolero se fabricó él sólo una jugada de gol en el área. El Pistolero se encontró con un rebote, la mató en el aire, enganchó y le puso de puntin junto a un palo, todo con su pierna derecha..un gol de 9 con varios años de trayectoria marcó el nene.

Ya con el 3-1 los pibes contagiaron de fútbol a sus compañeros. Hasta Campuzano parecía Marco Verrratti por momentos

 

. Los mocosos con total desfachatez hicieron delirar a los hinchas que con el ¡Vamos los pibes ! Hicieron retumbar la Bombonera.
En los últimos diez minutos el gran desgaste realizado pasó factura y en una pelota parada Braghieri descontó para Lanús que nada había hecho para ponerse en partido. Pero cuando parecía que el equipo habia sentido el impacto del descuento, Chelo Weigandt tomó la lanza y se escapó con pelota dominada hacia el campo visitante y fue derribado en el área. El árbitro cobró penal y Pavón, ya en tiempo de descuento, lo cambió por gol para liquidar el partido. El 4-2 es más que justo por lo hecho en cancha en gran parte del partido.

Hoy los pibes volvieron a estar a la altura y a demostrar de que son cosa seria. Los hinchas lo saben y se lo hicieron saber a Battaglia pidiendo por ellos.

Sebastián tiene la gran oportunidad y la responsabilidad de darles más crédito. Ellos se lo merecen y hoy superaron con creces las dificultades que se les fueron presentando.
Hay nombres que de ahora en más no pueden no estar en equipo: Weigandt, Vázquez y Molinas. Ellos tres le dan otro aire al equipo. Su ausencia en algun partido, no estará justificada sino es por una molestia física o una sanción disciplinaria. Con ellos tres en cancha Boca es otro equipo. Mejor dicho, es un equipo que juega al fútbol. Battaglia, el mensaje es claro: ¡Vamos los pibes!

Fede Perez Rivero
@FedePR12