¿Qué hacemos Miguel?

El Xeneize volvió a jugar mal y perdió con muy poquito ante Estudiantes en el nuevo estadio Pincha. El partido fue espantoso, muy mal jugado por ambos equipos y se definió por una pelota parada.

Miguel se extravió en el laberinto que el mismo creó. El entrenador no encuentra el rumbo, cambia de esquemas, de nombres, algunos se repiten, pero el resultado es el mismo. Boca juega pésimo y no gana ni de casualidad.

En la cancha tampoco hay rebeldía, ni ideas para romper el molde. No se entiende cómo hay jugadores que juegan en primera y otros que están en el banco, por qué no entran a cambiarle la cara al equipo.

Miguel no pega una, su crédito se acorta cada vez más. Ni siquiera los dos mano a mano con victoria ante River le dan la espalda necesaria. El motivo es que Boca no juega a nada y no es sólo una racha, esto viene de hace rato. Casi desde principio de año. La última vez que Boca cosechó 3 puntos fue ante The Strongest por la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores allá por el mes de mayo. Casi 70 días sin triunfos en los noventa minutos. Para cualquier equipo y más para Boca es un montón. Tanto que seria una estadística para interrumpir el contrato del entrenador. A Miguel sólo lo sostiene su presente y su futuro en la Copa Argentina.

El modelo nuevo de camisa tampoco cambió la suerte. Es más, para conservar la tradición, cada vez que Boca estrenó indumentaria en encuentros oficiales, no ganó. Hoy tampoco fue la excepción.

El sábado que viene desde las 20.15 en la Bombonera recibirá a Patronato con la necesidad de ganar para levantar más en lo estadístico que en lo futbolistico. Quizás ante el Patrón, sea la última posibilidad de acercarse a los lideres para Miguel y sus muchachos.

Federico Perez Rivero
@FedePR12