“ASI RECIBIMOS EL CLUB”

Boca Juniors presentó el primer informe institucional que refleja irregularidades y anomalías de índole económica, financiera y administrativa que recibió Jorge Amor Ameal de parte de la comisión saliente encabezada por Daniel Angelici.

Una situación financiera disfrazada

Boca adelantó la cobranza de 13 millones de euros en documentos por los pases de Darío Benedetto y Nahitan Nandez. Todo ese dinero, que en realidad debía cobrarse más adelante, no solo desfinanció la gestión 2020, sino que además pasó a formar parte de un saldo de caja favorable que, de otra manera, hubiera arrojado una deuda cercana a los 10 millones de dólares.
Así, la ex Comisión Directiva entregó el club con un saldo generado por el cobro de dinero que NO le correspondía percibir dentro de su gestión.

La deuda millonaria que consta en la Justicia pero NO en el Balance

La ex Comisión Directiva del club nunca incluyó en su último cierre una deuda de más de 90 millones de pesos, producto de intereses no pagados a la empresa Corporación Sur SE., por la compra de terrenos de Casa Amarilla.
Esta deuda fue reconocida por la institución como lo demuestra una acción judicial iniciada por Boca a la Corporación Sur -que exigía el cobro del dinero-, donde la institución pide que se dé por extinguida la obligación del pago de intereses.

Foto Guille Llamos

Una obra millonaria con grandes deficiencias

La obra del predio de Ezeiza se inicia con un proceso licitatorio con muchísimas debilidades. La documentación provista por el club para cotizar fue sumamente pobre, por lo tanto pasible de montos adicionales, que fueron apareciendo a gran escala.
Durante su transcurso, la obra se paró, el reinicio tuvo una erogación elevadísima y terminó costando casi cuatro veces más de lo que fue inicialmente cotizado. El presupuesto inicial alcanzó los 73 millones de pesos. El costo final superó largamente los 280 millones.
Entre las múltiples deficiencias, se destacan grandes problemas constructivos en el edilicio principal por falta de juntas de dilatación, fisuras y fallas en el sector de administración, problemas en el sistema de calefacción del vestuario y falta de instalación de agua caliente en todo el predio, entre otras deficiencias.

Drenaje de inexpertos

Los trabajos llevados adelante en el marco del desarrollo de los campos de juegos del predio de Ezeiza vieron sus montos iniciales duplicados: terminaron costando alrededor de 35 millones de pesos. Pero además tuvieron una pésima confección.
Al poco tiempo de terminadas las obras, se advirtieron inundaciones que siguieron ocurriendo hasta hace pocas semanas atrás, producto de muy malos trabajos de drenajes.

Foto Guille Llamos

Obras con severos problemas constructivos

Las obras correspondientes al Gimnasio Central y al Salón de Usos Múltiples del Predio de Ezeiza mostraron severos problemas constructivos, como inundaciones, falla de instalación eléctrica de piso con alto riesgo eléctrico, problemas en la construcción del estacionamiento, filtraciones en SUM que afectaron al cielorraso y luminarias, pérdidas de agua en sanitarios, desprendimiento de revestimientos y rajaduras en el sector de parrillas, entre otras fallas.
También son llamativos los honorarios profesionales pagados por el club. La obra en total alcanzó los 61 millones de pesos.

Casa Amarilla: una tercerización sospechosa

El club, con personal propio, ya había tomado el proyecto y la dirección de las obras en Casa Amarilla. Repentinamente hubo un cambio para que se le abone a
un tercero por tareas de gerenciamiento, gestión y coordinación de la obra sin necesidad.
Los honorarios de proyecto y dirección, que no correspondían, se terminaron cargando a nombre de la empresa contratada, que fue la que terminó firmando los
planos de presentación municipal.
El monto invertido, para la construcción de la Fundación Boca Social y La Casa del Socio trepó a 93 millones de pesos.

Lo que el agua se llevó

Por la refacción del campo de juego de la Bombonera se pagó la suma de 580 mil dólares por una obra que no sirvió para evitar que el terreno se siguiera inundando, como pudo observarse en importantes partidos de Copa Libertadores y de Primera División.
Todo este trabajo deberá rehacerse por la actual conducción, con una erogación extra para la institución.

 

La obra que costó el doble, sin comparativas ni pedidos de precios

Para la construcción inicial de un sector de la planta administrativa en el Estadio habían sido presupuestados un total de 13 millones de pesos.
Sin embargo, mas allá de ese cálculo inicial, el club terminó pagando casi el doble de ese monto: alrededor de 23 millones.
Mas allá de ese error de cálculo, es llamativo que se trató de una compra directa que no contó, como establecen los mecanismos del club, con pedidos de precios previos ni comparativas.

Hackers y euros robados

Al asumir la nueva comisión, se encontró con un faltante de caja de 519 mil euros, producto de la primera cuota de una deuda del PSG con la institución por la activación del mecanismo de solidaridad en el pase de Leandro Paredes del Zenith al Paris Saint Germain.
El club francés dijo haber transferido el monto a la cuenta de Boca en 2019, pero el dinero nunca ingresó, ya que un grupo de piratas informáticos interceptó el pago y lo desvió a su propia cuenta.
Tras gestiones de cobro iniciadas ante los franceses, que durante 2019 habían fracasado sistemáticamente, finalmente Boca logró que el PSG se hiciera cargo nuevamente del pago de medio millón de euros.

La Plusvalía sospechosa por un pase inexistente

Al arribar Cristian Pavón al club, en 2014, Boca y Talleres habían acordado una plusvalía en el caso de que el jugador fuera nuevamente transferido. Sin embargo, entre agosto y diciembre de 2018, sin justificación ni razones aparentes,se pagó a Talleres, por adelantado, la suma de U$S 2.500.000 sin que la venta del jugador se haya concretado.
La obligación no era exigible ya que, como quedó dicho, operaba solo en caso de una venta posterior. Un perjuicio patrimonial a Boca absolutamente injustificado.

El intermediario fantasma de casi un millón de euros

El 30 de octubre de 2019, prácticamente a los tres meses de concretada la operación de venta del jugador Darío Benedetto al Olympique de Marseille de Francia, Boca firmó un contrato de intermediación con un empresa con sede en Holanda: Essel Sports Managements B.V. Allí, pagó una comisión de 830 mil euros.
No se encontraron instrumentos que reflejen actividad de dicha empresa ni tampoco pruebas de la intervención de la supuesta agencia en la operación del jugador.

Boca Juniors