MOVETE, BOCA MOVETE

En el día de ayer a través de sus redes sociales Conmebol informó que la Copa Libertadores se reanudará el 15 de septiembre. Posteriormente el ente máximo del fútbol sudamericano dio a conocer los protocolos a seguir para que la competencia se pueda llevar a cabo y las fechas en las que se disputará el certamen.

Cuántas veces se habrá cantado con furia esta canción en las noches de copa que tanto nos emociona jugar a los bosteros. Hoy ya sabemos qué día regresa la Copa Libertadores y los dirigentes de Boca y del resto del fútbol argentino no saben con exactitud cuándo van a poder volver a entrenar.

Luego de varias reuniones virtuales, idas y vueltas; la Conmebol oficializó la fecha en que la Copa Libertadores volverá a escena. Claro, el 15 de septiembre que parece aún lejano, no lo es para Boca y los demás conjuntos argentinos, que todavía no comenzaron a entrenarse, mientras esperan la orden de los Ministerios de Salud y de Deporte.

No hay dudas de que el anuncio se veía venir, ya había indicios desde hace casi 45 días de que Alejandro Domínguez, fogoneado por quienes tienen los derechos audiovisuales y publicitarios de la competencia, quiere que la máxima competencia a nivel de clubes vuela a jugarse; así como también la Copa Sudamericana y las Eliminatorias para el mundial de Qatar. Por eso no sorprendió que con bombos y platillos se comunique la noticia; que deja en posición adelantada a los equipos argentinos; única liga en el cono sur que no tiene fecha exacta para volver a los entrenamientos; pese a que ya presentó su protocolo para retomar la actividad. En Conmebol están enterados de esto y por eso decidieron patear el tablero sentenciando las fechas de reinicio, en clara muestra de apuro hacía la AFA y al mismo tiempo al gobierno argentino. Sería casi difícil de creer que Boca, River y hasta la Selección Argentina pierdan los puntos por no poder presentar sus equipos o hasta ser descalificados de la competencia por cuestiones sanitarias o gubernamentales.

El protocolo oficial de Conmebol y las fechas elegidas para disputar los partidos pendientes tiene varias aristas para analizar. En ésta nota nos embarcaremos en dos que traerán polémica para los equipos del fútbol argentino, entre los que se encuentra nuestro querido Boca.

Suponiendo que a partir del 20 de julio se comiencen con los testeos y las revisiones médicas pertinentes los entrenamientos volverían con los protocolos debidos en la primera semana de agosto para poder comenzar a competir a mediados de septiembre; si es que así lo permiten las autoridades pertinentes.

 

En el documento presentado por la Conmebol se deja en claro que cada equipo tendrá como mínimo 15 días para prepararse antes de su primer encuentro oficial, que será a partir del 15 de septiembre. Suponiendo que la escalada de contagios sigue en aumento en la zona metropolitana del país; la reanudación a las prácticas se demorará y Boca tendrá menos tiempo para prepararse de cara a la competencia. O peor aún podría no presentarse a disputar su compromiso. No porque no quiera, sino porque no puede por cuestiones de tiempo y medidas sanitarias y políticas.


ESCENARIO 1:

Reanudación de las competiciones – sin restricciones particulares.
ANÁLISIS PREVIO
Todos los partidos se jugarán con normalidad, sin condiciones particulares. Se basaría además en las decisiones y las diferentes situaciones puntuales de cada uno de los países
Este escenario plantea riesgos masivos para la salud. Según la información disponible, los
estudios realizados y la opinión de nuestros expertos, resulta inviable en función del estándar de riesgo médico aceptable que CONMEBOL se plantea.
IMPLEMENTACIÓN: Las fases pospuestas se transfieren a una reedición del calendario original de las competiciones.

ESCENARIO 2:

Reanudación de las competiciones – con restricciones y sin público (o con restricción en el número de espectadores).
ANÁLISIS PREVIO
Este escenario es considerado realizable en opinión de nuestros expertos, se basaría además en las decisiones y las situaciones puntuales de cada uno de los países.
El análisis de la situación actual hace pensar que no se celebrarán partidos de fútbol con
espectadores en los estadios en el corto y mediano plazo. Para que CONMEBOL lleve adelante sus competencias y cumpla sus contratos de televisión y marketing, es esencial que varios grupos de personas puedan estar presentes para garantizar la correcta organización y puesta en escena de los partidos. Estos incluyen, en particular, los jugadores, el personal de apoyo técnico y médico de ambos equipos, el equipo de árbitros, los oficiales de partido de CONMEBOL, los profesionales de la producción de televisión, así como todos los demás colaboradores que resulten esenciales para la organización del partido.
IMPLEMENTACIÓN: La CONMEBOL Libertadores y CONMEBOL Sudamericana se reanudarían con un riesgo médico aceptable, sin espectadores o con restricción en el número de espectadores.
Para garantizar que los jugadores estén a tiempo en condiciones, las operaciones de
entrenamiento deberían comenzar por lo menos 15 días antes de la fecha del primer partido oficial de cada competición en referencia.
Las fases pospuestas se transfieren a una reedición del calendario original de las competiciones.

ESCENARIO 3

Reanudación de las competiciones – con restricciones, sin público y con un número limitado de personas en el estadio.
ANÁLISIS PREVIO
Este escenario es considerado realizable en opinión de nuestros expertos, se basaría además en las decisiones y las diferentes situaciones puntuales de cada uno de los países.
A lo planteado en el escenario 2, este análisis le suma la restricción de personas participando en la operativa del partido, participando el número mínimo indispensable de personas para la organización del partido en cada área de trabajo.
IMPLEMENTACIÓN
Este escenario contempla las restricciones específicas de cada país, relativas a la prevención de contagios.
Al posible escenario 2, un eventual escenario 3 agrega además la restricción de personas
vinculadas a la operación y desarrollo del partido; delegaciones oficiales, oficiales y staff de
CONMEBOL, colaboradores, personal del estadio, personal de prensa y TV, proveedores, etc.

ESCENARIO 4

Lo mismo ocurre con la localía. En el escenario 4 del oficio elevado a los clubes; la Conmebol remarca que en caso de que por disposiciones o medidas sanitarias de prevención específicamente aclarada y demostrada por las autoridades pertinentes de cada región, no pueda ejercer su localía en su ciudad o país de origen; deberá informar a Conmebol dónde hará las veces de local, teniendo que esperar el visto bueno de la organización de la competencia para poder mudar su localía.

Es decir, que si por cuestiones de tiempo o restricciones Buenos Aires no está habilitada para llevar a cabo un partido de fútbol, como está sucediendo en éstos primeros días de julio; Boca deberá conseguir una provincia o incluso otro país para recibir a sus rivales de turno en los dos encuentros pendientes que le quedan por fase de grupos; ante Libertad y Caracas. Boca debería ser local el 23 de septiembre cuando reciba al conjunto paraguayo que dirige Ramón Díaz; pero para esa fecha; aún se desconoce qué sucederá en la Ciudad de Buenos Aires.

Si nos dejásemos llevar por el boceto que dejó trascender la jefatura de gobierno porteño en donde deja establecido que la práctica de fútbol profesional, sin asistencia del público, está habilitada en la sexta etapa de apertura a partir del 20 de julio; deberíamos suponer que la práctica oficial de fútbol, comenzaría en la segunda quincena de octubre; tres semanas después del partido en que el Xeneize tenga que recibir al Gumarelo. Si así se sucedieran las cosas, Jorge Ameal y compañía deberán buscar otra sede que esté habilitada por las autoridades sanitarias para albergar un encuentro oficial de Copa Libertadores con todo lo que esto con lleva. Léase “Que Salta vuelva a latir”

Pese a que la organización deja en claro en el ya mencionado en el protocolo que se harán testeos masivos antes de cada viaje y encuentro y que se podrá cambiar la sede del encuentro, en caso de que una ciudad o un país no esté en condiciones de albergar la competencia; los viajes también están en el ojo de la tormenta. Es muy difícil imaginar que algunos países, como el nuestro, se anime a abrir su frontera para que equipos de regiones terriblemente afectadas ingresen a nuestro suelo a disputar una competencia e incluso es riesgoso que Boca tenga que viajar a países que fueron azotados por el Covid-19.

Las fechas ya están fijadas y el tiempo corre, lo que antes parecía lejano, hoy ya no lo es. La pelota comenzará a rodar en 66 días, y pese a que aún no se está permitido entrenar; Boca debe comenzar a moverse fuera de la cancha para no perder por goleada dentro de ella o en un escritorio por cuestiones de tiempo y logística.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12