EL NUEVE DESPUES DEL NUEVE

Así como Fito Páez inmortalizó en los oídos argentinos “El Amor Después Del Amor” Hoy en Mundo Xeneize nos preguntamos quién serías el nueve después del nueve.
No hay dudas de que el nueve es Martín Palermo. El titán con 236 goles en 404 partidos y un promedio de gol de 0,58 por encuentro, es el máximo artillero de la historia de Boca y merecedor de ser el nueve de oro de la historia boquense. ¿Pero quién es el nueve de plata. Acaso hubo alguien en la era post Palermo capaz de anotarse tantas veces en el score y hacer delirar al jugador número 12 con sus goles decisivos? En el siguiente informe pasaremos a hacer un recorrido por los hombres que se pusieron la camiseta número 9 de Boca. Hay de todos los perfiles; algunos fueron goleadores de campeonatos y hasta tienen récords en la Copa Libertadores. Otros en cambio, llegaron al club con un gran cartel y terminaron marchando en voz baja.

Lucas Viatri: Surgido de la cantera Xeneize, y luego de ser cedido a préstamo a Emelec de Ecuador y Maracaibo de Venezuela con tan solo 19 años tuvo la difícil misión de reemplazar a Palermo, cuando éste se ausentó por su rotura de ligamentos cruzados en la fecha 3 del Apertura 2008 Un dato no menor; meses antes, y mientras los titulares peleaban por la Copa Libertadores; Lucas hizo su debut en la primera de Boca y marcó un gol ante Vélez en un partido que finalizó uno a uno en Liniers. Cuando le tocó ser titular en reemplazo del Titan no defraudó y marcó goles importantes; para la obtención del campeonato que se definió con un triangular entre el equipo dirigido por Carlos Ischia, Tigre y San Lorenzo. De los goles que más se recuerdan en aquel certamen está el cabezazo a River para ganar uno a cero en el Monumental y el que abrió el partido frente a San Lorenzo en la cancha de Racing en uno de los encuentros del triangular ya mencionado. En los torneos siguientes y ya con Palermo recuperado debió esperar en muchos partidos en el banco de suplentes su chance. Una vez retirado el Titán tuvo su oportunidad como 9 titular indiscutido pero una rotura de ligamentos promediando el Apertura 2011, que finalmente ganaría Boca, lo mantuvo afuera de las canchas por seis meses. Para su regreso, ante Racing en Avellaneda marcaba un golazo de volea para liquidar el partido. Pese a su pequeña racha goleadora y al cambio de técnico; quedó relegado detrás de Santiago Silva y Nicolás Blandi y en el primer semestre del 2013 marchó para el Chiapas mexicano. Curiosamente en el último encuentro que disputó con la camiseta boquense marcó un tanto en el empate en uno ante Godoy Cruz. En total Viatri disputó 133 partidos y marcó 31 goles Su promedio de gol fue 0,23.

Luciano Figueroa: El ex goleador de Rosario Central y Villarreal de España; llegó a Boca a fines de septiembre de 2008, tras largas negociaciones con el club italiano Genoa, Luciano regresó al fútbol argentino para reemplazar a Palermo, que había tenido la ya mencionado lesión a principio de temporada. Su primer gol lo hizo el 23 de noviembre del 2008 ante San Martín de Tucumán dándole el triunfo 2-1 que sirvió para colocarlo en la punta del campeonato. Jugó un papel importante durante el Torneo Apertura al anotar goles importantes en la lucha por el título entre Boca Juniors, Tigre y San Lorenzo, que estaban empatados en puntos en la parte superior de la tabla. En Boca anotó 8 goles y fue campeón del Apertura 2008 y también disputó algunos encuentros de la Libertadores 2009, ingresando como suplente. En total disputó 23 partidos y marcó 8 goles dejando un promedio de 0.34.

Nicolás Blandi: El caso de Nico es muy parecido al de Viatri; sin lugar en el primer equipo por la presencia de Martín Palermo y del mismo Lucas; Blandi fue cedido a Argentinos Juniors para la temporada 2010-11. Una vez retirado el eterno goleador y vencido el préstamo que lo ligaba al Bichito de La Paternal, es sumado al plantel de primera para pelearle el lugar a un ya afianzado Viatri. Pero la lesión del Puma; le abrió la puerta de la titularidad y Nicolás estuvo a la altura. En su debut le marcó dos goles a Colón en una victoria fundamental por 2-0 en el Cementerio de los Elefantes y días más tarde ante Atlético de Rafaela, que llegaba a la Bombonera como escolta de Boca, abría el marcador para darle tranquilidad a un equipo que se encaminaba hacia el título. Al año siguiente alternaría la titularidad con Darío Cvitanich y con el ya recuperado Viatri. En 2013 bajo la conducción de Carlos Bianchi, volvió a ser tenido en cuenta en partidos claves y anotar goles trascendentales en Copa Libertadores ante Barcelona de Ecuador y Corinthians. Para el segundo semestre la racha negativa se posó en él y también las lesiones musculares que lo marginaron de varios partidos claves de aquel torneo inicial. Para fin de año y con un
Emmanuel Gigliotti afianzado, Blandi fue vendido a San Lorenzo de Almagro. Atrás dejó un promedio de gol de 0, 32 como consecuencia de 20 tantos en 61 partidos.

Darío Cvitanich: Llegó a préstamo del Ajax con una opción de compra una vez finalizada la cesión para la temporada 2011-12. Su primer gol oficial con la vestimenta azul y oro fue frente a San Lorenzo en el empate uno a uno jugado en la Bombonera. Ya en la recta final del campeonato y alternando minutos con Nico Blandi, Darío marcó goles importantes para la obtención del torneo en los duelos ante Godoy Cruz, su ex club Banfield la tarde de la consagración Xeneize, y ante All Boys. En total “Cvita” se anotó con cinco tantos y fue el máximo goleador de aquel equipo campeón e invicto.
Para el primer semestre del 2012, y en medio de la disputa de la Copa Libertadores fue uno de los jugadores que sufrió cortocircuitos con Julio Falcioni tanto en Barinas, post partido ante el Zamora venezolano, como así también frente a Fluminense en la vuelta de los cuartos de final, pese a haber logrado la clasificación a la siguiente fase. Sus discrepancias con el “Emperador” lo marginaron de la final jugada en el Pacaembú, pese a que el equipo holandés lo había habilitado a jugar el encuentro. Una vez finalizada la copa; Boca decidió no comprar su pase y regresó a Europa, donde terminó recalando en el Niza francés.
Cvitanich dejó un promedio de gol de 0,25 producto de 10 tantos en 40 partidos.

Santiago Silva: El “Tanque” es quizás uno de los casos más increíbles de los últimos años en la historia de Boca. El uruguayo llegó proveniente de la Fiorentina de Italia, luego de un tire y afloje mediático de la gente de Vélez que se negaba a que se haga la transferencia. De no creer. Una vez ya con la camiseta azul y oro el pelado estuvo ocho encuentros sin marcar tantos entre Copa y torneo loca, hasta que rompió el malefició en la ciudad de La Plata frente a Estudiantes en un contundente 3-0 en favor del Xeneize. Sus goles por Copa Libertadores ante Unión Española, Fluminense y U de Chile le asentaron como nueve indiscutido y la gente ya lo coreaba en la Bombonera. El mencionado gol sobre la hora ante el equipo carioca en el Engenáo de Río de Janeiro, es quizás uno de los más gritados de la década pasada por el hincha de Boca.
En el segundo semestre, fue determinante en la obtención de la Copa Argentina tras marcarle un golazo a Racing en la final en la victoria por dos tantos contra uno. Meses más tarde continuaría rompiendo redes en partidos determinantes ante Vélez y All Boys en la lucha por el campeonato y el 28 de octubre de aquel año tendría su bautismo de fuego en los superclásicos marcándole un gol de penal a Barovero para la histórica remontada del Xeneize en el Monumental en aquel recordado 2-2 de la fecha 12 del Torneo Inicial.
Para el 2013 y ya con Carlos Bianchi en el banco; el “Tanque” perdió terreno en la lucha por el puesto con Viatri y Blandi, pese a volver a marcarle un gol a River en un partido finalizado 1-1 en la Bombonera. Sus diferencias con Román Riquelme y el entrenador hicieron que el uruguayo tomara la decisión de marcharse de Brandsen al 800 dejando allí un total de 25 goles en 78 encuentros. Su promedio fue de 0.32.

Emmanuel Gigliotti: El hombre que pudo haber cambiado la historia.
El “Puma” llegó con las mejores referencias de Colón, ya había hecho varios goles en el Sabalero, All Boys y a San Lorenzo lo había rescatado del descenso con sus goles. En Agosto de 2013; Carlos Bianchi y Daniel Angelici pusieron sus ojos en él y al poco tiempo la Bombonera se deleitaba con sus goles. Sus primeras víctimas fueron Racing, Quilmes y nada menos que River. Cinco goles en apenas ocho partidos disputados le daban crédito al joven goleador que seguía sometiendo goleros rivales. Rosario Central, Godoy Cruz y su ex club. Colón, también lo sufrían. El “Puma”, sin querer queriendo, batía un récord que era propiedad, nada menos, que de Martín Palermo. Palermo en el Apertura 1998, había marcado en cinco encuentros consecutivos y quince años después con sus goles, Gigliotti alcanzaba los ¡7 partidos! Consecutivos anotándose en las redes. En total en aquel primer torneo con la 9 en la espalda, el “Puma” marcó 8 tantos. Para el año 2014 al Puma se le empezó a mojar la pólvora y le costaba encontrarse con el grito sagrado. En total en aquel Torneo Final marcaría cinco tantos.
Para el segundo semestre y ya con Arruabarrena en el banco, una vez producida la traumática salida de Bianchi; el “Puma” se anotaba como goleador en encuentros ante Belgrano, Olimpo, Tigre e Independiente. Boca decidía apuntar sus cañones a la Copa Sudamericana y el goleador se anotaba en la escena internacional en el doble choque ante Cerro Porteño, marcando el uno a cero definitorio en el partido de ida y el tercer gol en la goleada por 4-1 obtenida en Asunción. A Gigliotti y a Boca la vida parecía volverle a sonreír hasta que llegó ese fatídico 27 de Noviembre. Ese partido de vuelta ante River por las semifinales de Copa Sudamericana; marcó su carrera futbolística y la de la era moderna de los duelos entre River Plate y Boca Juniors. En apenas dos minutos de haber comenzado el partido, el “Puma” pateó un penal de una forma muy discutida y Marcelo Barovero se lo desvió. Minutos más tarde, el propio jugador marcaba un gol, pero era anulado por una posición adelantada, que no era tal. Finalmente el equipo de Arruabarrena perdería el encuentro por uno a cero y marcó el fin de ciclo del jugador en Boca, que se iba casi exiliado y a escondidas al fútbol chino y a su vez marcaba el inicio de una serie de duelos superclásicos desfavorables para el club de la Ribera. En total, Emmanuel marcó 23 goles en 62 encuentros y dejó un promedio de gol de 0.37

Andrés Chávez: Llegó a mediados de 2014 proveniente de Banfield con una alta efectividad en el Taladro. El “Comandante” era pura potencia y sus primeros goles no tardaron en llegar. Sus primeras victimas fueron Vélez, en el debut de Rodolfo Arruabarrena como DT y posteriormente su ex club lo sufría en carne propia. Su noche consagratoría fue ante Rosario Central por los 16 vos de la Copa Sudamericana, donde marcó dos golazos y le dio el pase a la siguiente fase al equipo de la Ribera. Más tarde en Paraguay marcaba también marcó ante Cerro Porteño. En ésos días se lo involucró en confusos episodios de la noche y debió salir del equipo. Para la temporada siguiente se anotó en dos ocasiones en la histórica goleada de Boca sobre River por 5-0 en el torneo de verano jugado en Mendoza y más tarde, ya por Copa Libertadores le marcaba goles al Palestino de Chile en el debut copero del equipo, pero la falta de gol y los problemas musculares lo alejaron de la titularidad y recién pudo volver a anotar en la fecha 22 del loco campeonato de 30 equipos ante Gimnasia en el Bosque. Ese gol fue clave no sólo para que Boca venza al Lobo por 2-1, sino para que el camino hacia la obtención del título sea allanado. En la final de la Copa Argentina de ese mismo año, marcó el segundo tanto que liquidó el pleito ante Rosario Central y le dio a Boca una nueva estrella. Meses más tarde sin continuidad en el primer equipo emigró al San Pablo de Brasil dejando atrás un total de 18 goles en 64 encuentros. Su promedio final data de 0,28.

Jonathan Calleri: Llegó al club a mediado de 2014. Los dirigentes, decidieron hacer efectivo el derecho que dicho club poseía con el jugador, los cuales tenían en su poder un 30% de la totalidad del pase del jugador desde hacía un tiempo, por lo que podían hacer uso de esta opción para quedarse con sus servicios. La operación rondaría en 300 mil dólares a pagarle al club All Boys. Su primer partido fue con gol, en el amistoso ante Nacional de Montevideo en el estadio Centenario de dicha ciudad. Su primer gol oficial fue en la derrota ante Estudiantes por 3-1, esa noche marcó el fin del tercer ciclo de Carlos Bianchi como entrenador de Boca. Ya con el “Vasco” Arruabarrena, Calleri alternaba dupla de ataque con Chávez y Gigliotti. Sus goles ante Racing, e Godoy Cruz e Independiente le valían para que el CT confiara en él para ser uno de los atacantes titulares en la Copa Sudamericana. Su gol ante Deportivo Capiatá en la ciudad de Luque, sirvió para que el equipo fuerce la definición hacia los penales y así acceder a la siguiente llave donde marcaría un gol en la revancha ante Cerro Porteño, otra vez en tierras guaraníes. En la temporada 2015, debió pelear el puesto con el Comandante Chávez y Daniel Osvaldo, que llegaba como figura del fútbol europeo. Calleri marcó goles fundamentales para la obtención del campeonato de Primera División y la Copa Argentina Sus goles de emboquillada a Temperley, por la segunda fecha de la liga, y ante Quilmes de rabona, la tarde en que Carlos Tévez volvió a jugar de forma oficial para Boca; fueron determinantes para que equipos de Europa posen sus ojos en él. A principios de 2016; Calleri es vendido a un grupo empresario que lo deposita primero en el San Pablo brasileño y más tarde al West Ham inglés. El joven delantero de 22 años marchaba de Boca luego de 61 partidos y 23 tantos, dejando un promedio de 0,37 goles por encuentro.

Daniel Osvaldo: A principios de 2015; “DanyStone” cumplía su sueño de jugar en Boca, club del cuál era hincha de chico y dejaba al Inter de Milán para mudar sus goles y su excentricidad a la Bombonera. El fichaje era a préstamo por seis meses y en su estreno le marcaba un gol por Copa Libertadores al Montevideo Wanders, con un gran cabezazo. El “Loco” como también es apodado pintaba para ser ídolo de la hinchada, ya que había marcado 6 tantos en 7 juegos disputados. Pero sus problemas conyugales y mediáticos le jugaron una mala pasada y su rendimiento fue de mayor a menor. Luego de marcar un total de 7 goles en 16 partidos, Osvaldo se marchaba al Porto que había comprado su ficha; pero luego de seis meses, y tentado por su amigo Carlos Tévez, decidía romper su vínculo con el “Dragáo” y reincorporarse a Boca que compraba su ficha como jugador libre. No marcó goles en ese primer semestre del año y sus conflictos maritales daban más que hablar que su rendimiento en el verde césped. Su ciclo se hizo humo en aquel cigarrillo que decidió encender en el vestuario como acto de rebeldía hacia la conducción de Guillermo Barros Schelotto, que lo había puesto en cancha en los últimos cinco minutos de aquel empate en uno ante Nacional de Montevideo por los cuartos de final de la Libertadores. Una vez rescindido su vínculo con Boca, el futbolista anunció su retiro de la actividad profesional y se dedicó a la música por un tempo hasta que luego de unos años volvió a la actividad para jugar en Banfield. El promedio goleador de Osvaldo fue de 0,39 producto de 7 tantos en 21 partidos oficiales.

Darío Benedetto: el rompe redes que no se bancó la presión. El “Pipa” llegó a mediados de 2016 del América de México. Hincha confeso de Boca, con tatuaje incluído, puso plata de su bolsillo para que se pueda hacer efectiva la operación entre los clubes. Su debut fue en la altura de Quito por la ida de las semifinales de la Libertadores ante Independiente Del Valle y de manera inexplicable el entrenador Barros Schelotto, lo puso de extremo por derecha. El atacante ex Arsenal de Sarandí se perdió en ese sector de la cancha y no logró gravitar en el partido. Su debut en las redes fue por Copa Argentina ante Santamarina de Tandil en el triunfo boquense por dos tantos contra uno. En la liga local las chances que tenía no las podía concretar hasta que llegó Quilmes a la Bombonera por la fecha 4 y el Pipa se destapó con un espectacular triplete con goles de antología, que aún hoy son recordados. Brillantes definiciones ante Rosario Centra, Gimnasia LP y San Lorenzo lo catapultaban, pero una lesión lo marginó en aquella recta final del 2016. Ya en 2017, y recuperado de la lesión muscular, con sus goles a Banfield, Arsenal, Patronato, Defensa y Justicia, Vélez, Huracán, Independiente, Olimpo y Unión; lleva a Boca hacia la obtención del Campeonato local y se consolida como goleador del certamen con 21 goles en 25 fechas. En la temporada siguiente el Pipa siguió con el pie caliente y marcó 8 goles en 8 partidos. Sus víctimas fueron Olimpo, Lanús, Godoy Cruz, Vélez, Patronato, Belgrano y Racing. Precisamente ante la Academia sufrió la rotura de ligamentos cruzados que lo sacó de las canchas por ocho meses. Para que tengan noción de los números hasta el momento de la lesión que sufrió el Pipa, en la tabla de goleadores anuales se encontraba tercero con 23 detrás en 23 juegos, su promedio era de un gol por partido. Superado por el 1,07 del inglés Harry Kane del Tottenham y 1,06 Lionel Messi.
Una vez de regreso en las canchas y con la segunda fase de la Copa Libertadores en marcha, el Pipa demostró seguir con la pólvora intacta. En los cruces por semifinales ante Palmeiras y River en la final; Benedetto hizo delirar a la mitad más uno con anotaciones dignas de un crack. En esos cuatro juegos el delantero marcó cinco goles. Uh hito en la historia de la competencia continental. Ningún jugador en las 58 ediciones anteriores había marcado en los partidos de ida y vuelta de las llaves definitorias. Benedetto lo hizo, pero sus goles no alcanzaron para que el equipo levante la tan ansiada séptima Copa.
Para principios de 2019, ya con Gustavo Alfaro en el banco como DT; Benedetto tuvo un bajón futbolístico y pese a que marcó un puñado más de goles, no soportó las críticas que pesaban sobre él y sus compañeros y decidió irse al fútbol francés, cuando el equipo y el hincha más lo necesitaban. Pipa dejó un bestial promedio de 0,60 producto de 45 goles en 76 encuentros. Su promedio de gol es aún más alto que el del histórico Martín Palermo.

Walter Bou: La “Panterita” llegó a Boca junto a Benedetto para disputarse entre ambos la titularidad. Debido a la lesión del “Pipa” el hermano menor de Gustavo ingresó al primer equipo y no desentonó. Marcó en cuatro partidos consecutivos. Se cargó en fila a San Lorenzo, Racing, River y Colón. Sus goles sirvieron para que Boca se haga con la punta del campeonato en aquella primera rueda del campeonato y no la largue más. El regreso goleador de Benedetto le quitaron la titularidad pese a la gran cantidad de goles convertidos y el joven delantero decidió irse cedido al Vitoria de Brasil y posteriormente a Unión La Calera de Chile y a Unión de Santa Fe, La Panterita debe volver a Boca cuando se reanude la actividad ya que su pase aún pertenece al Xeneize. Atención con los números de Walter. En once partidos oficiales marcó ¡nueve goles! Si el promedio de gol de Benedetto les parecía bestial, el de Bou es aún más descomunal 0,81. UN ANIMAL DEL GOL. Para que Miguel Russo y el consejo de fútbol lo tengan en cuenta.

Ramón Ábila: “Wanchope” llegó a Boca en 2018, pese a que el club había comprado el pase a mediados de 2017, pero decidía dejárselo a Huracán por seis meses más. Una vez empilchado con la camiseta boquense comenzó a facturar con goles cada vez que le tocó ingresar. Pese a su cuestionado estado físico el hombre surgido en Instituto de Córdoba respondía con goles que valieron a Boca llevarse la Superliga 2018 y alcanzar la final de la Copa Libertadores donde le marcó goles a Alianza Lima, Cruzeiro, Palmeiras y River. El 9 de Diciembre, en el partido de vuelta disputado en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid; ingresaría en el segundo tiempo en reemplazo de Darío Benedetto, a pesar de no estar en buenas condiciones físicas por una dolencia. Ya en 2019, sin Benedetto en el plante, se quedó con la titularidad y marcó goles en partidos de la Superliga en la cual Boca finalizó en el tercer puesto y por Copa Libertadores ante Atlético Paranaense y Liga de Quito. Ya en 2020, en la reciente Superliga ganada por Boca; y pese a haber perdido la titularidad con Franco Soldano; Ramón se anotó con goles espectaculares en la consagración boquense, como el que le marcaría de chilena a Colón de Santa Fe en la goleada por 4-0 y en el debut por Libertadores le anotó al Caracas de Venezuela. En total “Wanchope” suma un total de 30 goles en 72 partidos y su promedio de gol es de 0,42.

Franco Soldano: Probablemente el menos nueve de todos. Llegó a mediados de 2019 y apenas anotó dos goles en dieciséis jugados. De todas formas su primer tanto lo marcó ante Banfield a los 19 segundos de juego, batiendo varios records en la historia profesional de Boca y de la era moderna del fútbol argentino. Franco tuvo que lidiar con los distintos planteos que le propuso Gustavo Alfaro. Será muy difícil olvidar cuando le pidió que juegue de volante por derecha ante River en el Monumental por la fecha 5 de la Superliga y el primer chico de la llave de semifinales de Libertadores ante el mismo rival. Para su fortuna a principios de éste año Miguel Russo se hizo cargo del primer equipo y le dio la titularidad al ex Unión. Pese a no convertir tantos goles, su trabajo sucio en ataque le sirvieron a otros compañeros para que se hagan autores de los goles que catapultaron al equipo al título. Franco está cedido y su pase pertenece al Olympiacos de Grecia que pretende que Boca compre la totalidad de su pase.El promedio de gol de Franco en Boca hasta este momento es de 0.12.
Casi como una burla del destino; pasaron 9 años del retiro del mejor 9 de la historia de Boca y si bien hubo hombres que pudieron igualar o incluso batir alguno de sus tantos récords; hasta ahora ninguno pudo terminar de mimetizarse con el gran Martín. Esperemos que en poco tiempo aparezca otro centro delantero que nos haga vibrar y emocionar al menos la mitad de lo que lo hizo el querido Titán.
Federico Pérez Rivero
@FedePR12