UNA PIEZA QUE ENGANCHE

En tiempos de incertidumbres sanitaria y económica y judicial a nivel club y país. Miguel Russo y el consejo de fútbol deben repensar el ataque de Boca.

El caso Villa, de público conocimiento, que puso en jaque el futuro del jugador dentro del club y los vaivenes que trae consigo las negociaciones por la repatriación o no de Cristian Pavón al barrio de La Boca; me llevan a considerar que llegó la hora de que Boca vuelva a jugar con enganche; y qué mejor contexto que éste para hacerlo estando Juan Roman Riquelme en el corazón de la dirigencia boquense. Acaso el mejor 10 de la historia que tuvo nuestro equipo.

¿Pero quién o quienes podrían llevar tamaña responsabilidad de ser el motor futbolístico del equipo ?

Carlitos Tévez sin jugar de “10”, pero teniendo ese número en la espalda, se cargó el equipo al hombro en la recta final del último campeonato y vaya si cumplió con creces. Anotando 6 goles y otorgando 3 asistencias en 7 partidos. Sus 36 años de edad y 19 de carrera le dan la confianza suficiente para que sea el nexo entre el mediocampo y los atacantes; claro necesitará una rueda de auxilio en el medio que bien podría ser Pol Fernández de gran aparición en este primer semestre.

¿ Y sino está el “Apache”?

Miguel Russo pidió que se haga el esfuerzo por retener a Mauro Zárate; con Miguelo en Vélez y con tan sólo 19 años en la temporada 2005-2006 un joven Mauro supo conducir los hilos del ataque Fortinero acompañado por otros ex Boca, Lucas Castroman y Leandro Gracián. Es cierto al menor de los Zárate le gusta más estar en el centro del área y no comulga mucho con la idea de asistir a sus compañeros. Pero sus próximos 33 años le pasarán factura a la hora de fajarse con una pareja de férreos centrales y casi por obligación deberá retroceder hasta afuera del área para tomar contacto con la pelota.

El propio Pol Fernández ofició de Volante creativo en Godoy Cruz y hasta tuvo una primavera en ese rol en la era Coudet. En caso de que Pol tenga que mutar como enganche; el ladero de Campusano bien podría ser Agustín Almendra o el pibe Capaldo.

“Son momentos, son decisiones” las sabias palabras del entrenador le vienen bárbaro a este momento donde toca revisar el material que se tiene a mano para recuperar el puesto de enganche que tantas alegrías le dió a Boca. Variantes hay casi que de sobra. Es tiempo de que el equipo deje por un tiempo su faceta contragolpeadora y se vuelva a enganchar con la pelota y con el fútbol.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12