ENTRE LA CUARENTENA Y LA DESIDIA

Argentina. La pandemia del coronavirus llegó para quedarse y en medio del parate obligado los dirigentes imaginan un campeonato multimillonario y sin promedios. Los jugadores se niegan a la idea.

Pasaron 35 días desde que la pelota dejó de rodar en los estadios del país. A partir de ese momento los clubes perdieron ingresos ya que por la falta de actividad muchos sponsors dejaron de abonar y por parte de los socios, que al no tener acceso a los estadio se dieron de baja; mientras que otros piden que se les bonifiquen las cuotas sociales y los abonos a las canchas. Los únicos ingresos, por ahora, que se mantiene es la plata que aportan las cadenas de televisión que tienen los derechos audiovisuales.

Mientras los jugadores se entrenan como pueden; los dirigentes, ni lerdos ni perezosos cranean un fútbol argentino sin descensos hasta el 2022 y la eliminación de los promedios después de 37 años de existencia. ¿El motivo? La Plata.

Nadie quiere descender por temor a dejar de percibir los ingresos de TV que paga la Primera División. Claro está que el Estado está manijeando esta idea desde las sombras de Balcarce 50 ya que quiere recuperar las transmisiones con el programa Fútbol Para Todos en sociedad con el Pack Fútbol de Fox y Turner. Cuanto más equipos, más partidos para repartirse entre las dos partes: el sector público y el privado.

La idea de jugar sin descensos y con 30 equipos no es para nada agradable en el hincha ni tampoco entre los jugadores; que suponen que los clubes al no jugar por nada pagarán cuando quieran y no les darán prioridad a las responsabilidades de la patronal. Está claro que campeón sale uno solo y más allá de los puestos de copa; salir noveno o trigésimo será lo mismo y no significará nada para los equipos. Un torneo así es inviable y perjudicará en el tiempo a todos los equipos.

Es cierto muchos dirán que a los equipos tradicionalmente dedicados a jugar Copa Libertadores, como Boca, les sirve ya que podrá guardar sus mejores jugadores para la competencia continental y poner a los pibes de la 5ta o 6ta división a jugar por la liga; sin miedo a descender o hacer un papelón en la tabla.

Pero los abonos que pagan los hinchas en la Bombonera son para tener el asiento asegurado en la temporada del fútbol local y muchos “aficionados a los partidos grandes” no querrán pagar el abono anual para ver a un piberio deslomarse para ganarle a un Vélez lleno de chicos o a un posiblemente ascendido Atlanta con veteranos. Y lo mismo sucederá con los ingresos por TV; será muy difícil que las cadenas abonen lo acordado cuando todos los domingos los campos de juego estén llenos de juveniles y las estrellas se guarden para la semana de copa. Habrá que esperar cuando se levanta la cuarentena, cuando reanudan los entrenamientos y por sobre toda las cosas cuando volverá el hincha a las canchas.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12