NERI CARDOZO “ME GUSTARÍA VOLVER A BOCA”

De aquel gurrumín que partió rumbo a Rosario (antes de desembarcar en Boca hizo inferiores en Newell’s Old Boys) con un bolsito lleno de ilusiones, a este hombre récord han pasado casi veinte años y mil historias. En un recorrido asombroso y realmente de ensueño, Neri Cardozo escribió su nombre en la historia grande del fútbol argentino. Con 19 títulos no sólo es el futbolista mendocino más ganador de todos los tiempos, sino que integra el selecto grupo de los once más laureados de la Argentina.
“Acá estoy, disfrutando de mis hijas, cocinando, limpiando y ayudándole a mi mujer a ordenar. No hay otra cosa que hacer. Y obviamente entrenando”, rompe el hielo ante la requisitoria de Los Andes.

(NdMX: a continuación un extracto de la nota del Diario Los Andes)

-Con el empate en el Monumental, Defensa frenó a River y le dio una gran mano a Boca. ¿Lo sentís así?
-Para la gente de Boca debe haber sido así, pero nosotros fuimos al Monumental hacer nuestro trabajo, veníamos jugando bien y queríamos seguir el objetivo de clasificar para alguna de las copas. Hoy estamos en la Sudamericana, pero queremos llegar a la Libertadores.

-¿En tu mente está volver al exterior o te gustaría quedarte en Argentina?
-La realidad es que me gustaría volver a Boca.

-¿Te gustaría retirarte en Boca?
-Me encantaría, pero no sé si existe la posibilidad porque el armado de Boca cambió y hoy es diferente.

-Pero está Riquelme y te conoce. Es más, hace un tiempo declaró que le molestaba verte con la camiseta de Racing porque todos los que habían ganado la copa en 2007 tendrían que volver en Boca. ¿Eso no ayuda?
-Sí, las palabra de Román me llenaron de orgullo porque se fijo en mí. Pero que hayamos ganado la última Libertadores con Boca no significa que me vaya a llamar.

-¿Hace mucho que no hablás con Riquelme?
-Con Román hablé cuando estaba organizando su partido despedida para invitarme porque la idea era que jugaran el Boca de 2007 con el de 2001.

-¿Cómo lo ves en su nueva función de vicepresidente segundo de Boca y encargado del fútbol del club?
-Riquelme en Boca es Dios. Entonces, su idea y su manera de ver el fútbol y de hablar le van a dar otro estilo a Boca.

-Miguel Russo también te conoce bastante.
-Sí, yo estuve con ellos en la Libertadores 2007, pero los tiempos han cambiado y la idea del fútbol que practica Boca es diferente a lo que era en aquél tiempo. Entonces, hay que ver.

-Tu forma de jugar también cambió…
-Exacto. En Boca era un carrilero o wing izquierdo, pero ya con los años me fui metiendo para el medio. Tengo la misma dinámica para correr, pero no la misma velocidad que antes.

-Hoy estás jugando de interior por izquierda…
-Sí, estoy jugando en esa posición. En el medio estamos jugando con una línea de tres que a veces pasa a ser de cuatro volantes y es diferente.

-¿Pero si Clemente Rodríguez, que tiene 38 años, declaró que quiere retirarse en Boca, por qué vos, que tenés 33, no podes soñar?
-Por eso me encantaría tener la posibilidad de volver y más ahora que se me termina el contrato. La esperanza es lo último que se pierde. Si no, tengo otras opciones para ir a México y a la MLS que deberé analizar con mi mujer y mis hijas, que son mexicanas.

-Ganaste 19 títulos y sos el futbolista mendocino con mejor palmarés de la historia. ¿Qué sentís?
-Mucha alegría porque desde chiquito mi sueño era jugar a la pelota y debutar en Boca. Después, los títulos se me fueron dando gracias a los compañeros y técnicos que tuve al lado. Carlos Bianchi fue el que me hizo debutar, pero también me dirigieron Basile, Russo y Brindisi. Jamás pensé que en mi carrera podía llegar a ganar esa cantidad de campeonatos. Y haberlo logrado con el sacrificio que hice es un mérito porque nadie me regaló nada. Jugué en grandes clubes y estoy muy contento con mi carrera. Lo único que me faltó es jugar en Europa.

-¿Y por qué no se dio?
-No tengo pasaporte comunitario. Tuve la chance cuando debuté a los 16 años en Boca, pero pasó algo en el medio que hizo que no se diera.

-¿Qué pasó?
-Me habían dicho que era para jugar en Milan. Había debutado con 16 años en el 2004 y al año siguiente me llegó una oferta, pero mi ex representante y el presidente de Boca decidieron que era mejor quedarme un año más. Como dicen, el tren pasa una sola vez y hay que subirse, pero no me dieron la oportunidad.

-¿Cuál fue el logro más importante de tu carrera?
-La Libertadores 2007 porque soy hincha de Boca y mi sueño desde chico era jugar en la Bombonera. Además, ese año tomé una decisión importante porque hacía tres temporadas que Monterrey quería llevarme y yo le decía que no. Y si bien económicamente iba a ser mejor para mí, decidí quedarme a jugar esa Copa y por suerte la ganamos.

-¿Cuándo hablás de Bianchi se te ilumina el rostro?
-Carlos fue el que me hizo debutar con 16 años en la primera de Boca y me dio la posibilidad de jugar en la Bombonera frente a Gimnasia. Había otros jugadores que habían hecho la pretemporada antes que yo como Caneo y Pablo Ledesma e incluso, Diego Cagna fue suplente. Es algo de admirar porque se la jugó por un pibe de 16 años cuando en el equipo todavía había jugadores que venían de ser campeones del mundo.

-Jugaste en el Boca de Bianchi, uno de los mejores equipos de la historia…
-Sí, jugué con varios jugadores de nivel como Palermo, Guillermo Barros Schelotto, Battaglia, Schiavi, Abbondanzieri, el Negro Ibarra, Clemente Rodríguez. Te digo la verdad, tanto adentro como afuera de la cancha me llevaba muy bien con todos. Jamás me metí en un problema o en una discusión. Siempre he sido muy ordenado y educado. Además, escuchaba mucho los consejos de la vida que me daban Palermo, Riquelme, Schiavi o Cascini. Ellos me tomaron mucho cariño porque yo era un chico tranquilo, callado y de perfil bajo.

-¿Se notaban las diferencias entre Palermo y Riquelme?
-Te digo la verdad, yo me llevaba bien con los dos, terminaba el entrenamiento y me iba para mi casa. No veía ni sentía nada con respecto a eso porque era ajeno a lo que se decía.

-Neri Raúl Cardozo es…
-Una buena persona.

PING PONG
Jugar en Boca:
 “Lo más lindo de mi vida”
Vestir la camiseta de la Selección: “Un sueño”.
El mejor jugador con el que compartió una cancha: “Leo Messi”.
El mejor DT: “Carlos Bianchi”.
Un amigo del fútbol: “El paraguayo Morel Rodríguez, era mi compañero de concentración y estuvimos cuatro años juntos”.
El mejor Boca: “El campeón de la Copa en 2007”.
El mejor equipo que integró: “Hubo varios. El Monterrey 2010, 2011 y 2012 fue un gran equipo también, quizá no teníamos la calidad de los jugadores de Boca, pero teníamos hambre de ganar”.
El día más triste: “Cuando perdimos la final contra Tigres con Monterrey en 2017”.
El mejor gol: “A los africanos en el Mundial de Clubes de 2007 para pasar a la final”.
El mejor partido: “Por la Libertadores ante Bolivar, en La Paz, que empatamos 0-0 y me marcó porque con Rodrigo Palacio fuimos los que más corrimos. Terminamos cansados, ahogados, pero bien”.

Diario Los Andes – Mendoza
Diego Bautitsta