ES EL EQUIPO DE MIGUEL

Son momentos, son decisiones . Miguel Russo, el técnico que volvió a Boca para ser campeón; logró el objetivo en sesenta días y nada menos que corriendo de atrás a River y ganándole la punta en la última media hora, no de partido; sino del campeonato. Campeonato que arrancó en la fecha 17 y con cuatro puntos abajo, luego de empatar con Independiente

Miguel no mintió. De entrada aclaró que iba a darle rodaje al equipo y lo iba a preparar para el inicio de la Copa Libertadores; que hace apenas 72 horas tuvo el debut de Boca.

Son momentos de alegría y fueron gracias a las decisiones que tomó Miguel. Le hizo un lavado profundo de cabeza a varios jugadores del plantel; les dió una idea clara de juego y le quito los miedos y también le quitó el miedo a los hinchas que veníamos de mazazo en mazazo.

Ahora los hinchas propios y ajenos, sabemos a qué juega Boca. Su mentalidad segura y paciente se refleja en la cancha y a lo largo de los partidos que lleva disputados. El Xeneize dejó de pensar en su arco para pensar en el arco del rival; su fuerte ahora es la tenencia del balón y la tenacidad de un equipo ganador.

Este Boca 2020 está hecho a la medida de Miguel. Ángel; sereno y seguro de sí mismo. Aferrado a sus ganas de vencer cualquier obstáculo, como lo hizo el propio entrenador en su vida personal.

Son las decisiones de la nueva directiva las que también colaboraron en la obtención de la Superliga. Román Riquelme y Jorge Ámeal confíaron en lo que podía darle Russo al equipo y Miguel no defraudó. Miguel, el hombre de las mil batallas como entrenador entiende a la perfección al mundo Boca. Ya en 2007 y con cuatro meses de trabajo lo transformó en un equipo imbatible y lo llevó a lo más alto de América. Hoy trece años después volvió a demostrar que el buzo de DT boquense lo lleva tatuado en la piel.

El baño y la ovación que recibió el entrenador por parte de algunos integrantes del plantel en medio de la conferencia de prensa es un símbolo de que estos jugadores están a muerte con el cuerpo técnico. Es cierto, al equipo aún hay que pulirlo en varios aspectos. Pero nadie podrá negar que este plantel recibió una clara transfusión de sangre de Russo; su ADN está metido de lleno en los jugadores y prometen darles muchas más alegrías a la mitad más uno del país. Ya no hay dudas el campeón del fútbol argentino es el equipo de Miguel.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12