SON MOMENTOS, SON DECISIONES

Miguel Ángel Russo, vuelve a ponerse el buzo de DT de Boca, luego de doce años. El entrenador de 63 años, fue el último encargado de llevar al conjunto de la Ribera a ganar su sexta y última Copa Libertadores, en el año 2007.

Son momentos, son decisiones. Está famosa y célebre frase que popularizó el propio Russo le cabe como anillo al dedo a este momento de Boca, que hace pocas semana, por decisión del socio, es conducido por Jorge Amor Ameal desde lo institucional y por Juan Roman Riquelme en lo futbolístico.  Entre ambos decidieron que Miguel vuelva al club y está bien que así sea, porque es un hombre que sabe lo que es armar equipos competitivos y sobre todo ganadores y sobre todo porque él es un ganador en todos los aspectos de la vida y el deporte. 

“Ya podemos decir que Miguel es nuestro técnico, ya que hace una hora hemos firmado el contrato y estamos orgullosos de tenerlo en casa.  El fútbol es la bandera de este club y por eso lo hemos ido a buscar porque sabemos lo que es Miguel como persona y entrenador y lo que le dio y le va a dar a Boca”. Así fue la introducción y la bienvenida de Jorge Ameal a Russo, quien le agradeció a la comisión directiva por volverlo a elegir. “Dios dirá que nos deparará” sentenció el flamante entrenador. Quien agregó “La espera fue larga, pero ya empezamos a trabajar en silencio. Sé lo que es Boca, todo lo que abarca y esperamos estar a la altura”.

“Ojalá me toque ganar la copa y festejar en la Bombonera” concluyó Miguel, el cual se mostró muy feliz y emocionado por su regreso al club.

 

“¡ Vamos Boca carajo !” Hoy empieza una nueva era para el club y está frase que expresó con total euforia y felicidad el propio Russo; post triunfo ante Independiente en cancha de Racing; es la que nos llena el alma y nos renueva la ilusión.

Son momentos, son decisiones:  Pasó más de una década de aquel último partido de Russo como DT de Boca, nada menos que en una final del Mundial de Clubes ante el Milan; con lo difícil que es llegar a una final de este calibre.  Miguel Ángel se merecía como nadie esta revancha. Él es un luchador de la vida. Se recuperó de una durísima enfermedad, como lo es el Cáncer y ahora va por otra Copa Libertadores.

Mucha suerte querido Miguel. Las decisiones que tomes por el bien de Boca, serán nuestros motivos para celebrarlos. Tus triunfos, serán los nuestros. Bienvivido a tu casa.

Federico Pérez Rivero @FedePR12