HACE RATO QUE DEJÓ DE SUMAR

Carlos Tévez habló con distintos medios, habló de todo y hasta diría que habló de más.
El Apache disparó con munición pesada contra él ya ex DT de Boca, Gustavo Alfaro, y condicionó al próximo entrenador del Xeneize y a la nueva dirigencia avisando que quiere continuar en el club.

Atrás quedaron los recuerdos felices en los que Tévez y el hincha de Boca eran uno
Los años pasaron y la relación sé volvió tensa y hasta tóxica. Carlitos dejó de ser ese muchacho con chispa y humildad para convertirse en la manzana podrida de un vestuario que está en plena búsqueda de paz.

“Alfaro me faltó el respeto por no ponerme contra River en el Monumental” afirmó con un enojo mezclado con resentimiento. Cabe destacar que lechuga si lo puso en la Bombonera para revertir el 2-0 en contra y Tévez se arrastró en la cancha.

De todas formas si queremos ser piadosos con Carlos, fue el propio Alfaro quien lo rotuló como su bandera en el plantel y le dio el combo de titular con la cinta de capitán.
Tévez esperaba tener la impunidad que en su momento le dio el Vasco Arruabarrena a quien le soltó la mano ante el primer traspié que tuvieron juntos post 0-4 vs San Lorenzo por la Supercopa 2016.

Alfaro está viviendo en carne propia lo mismo que vivió hace exactamente doce meses el exiliado Mellizo Barros Schelotto para quien Tévez no escatimó en críticas despiadadas tras su salida de Brandsen al 800.

Con él correr de las charlas; el ex jugador del pueblo remarcó que irse a China fue la peor decisión de su carrera. Tardó doce meses en darse cuenta de ello. Ni siquiera se dio cuenta cuando “saludaba” felizmente a los hinchas desde un hotel de Shangai a los hinchas que aún esperaban que explicara porque su frase de “el dinero no compra la felicidad” se iba por el océano.

Perdon pero yo no olvido, como tampoco olvido que se escondió para patear un penal clave ante Independiente Del Valle y mandó al matadero al uruguayo Lodeiro.

Se me hace difícil pensar que un jugador puede tomarse en serio sus últimos años de profesión cuando horas antes de una final se va a ver a la Mona Jiménez con otros compañeros.

Tévez dice ser de Boca, pero desde su llegada de Europa todo fue para peor. Los condicionamientos a los entrenadores, sus desplantes a compañeros, su politización en favor del ex presidente Angelici y su forma de despotricar contra ídolos del club, como el ahora vice Riquelme.

Carlos volvió a prender el ventilador cuando Boca en todos sus rincones necesita paz y tranquilidad. Expresiones como las que dio el pasado lunes no suman. En realidad hace mucho tiempo que Tévez dejó de sumar.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12