UNA ASPIRINA PARA TANTO DOLOR

Boca se destapó con cinco goles ante Arsenal con buenos niveles individualidades de Carlos Tévez y Esteban Andrada.

Boca encontró todos los goles que quiso en cada jugada que armó. Claro, esos goles que no logró capitalizar días atrás por la Copa Libertadores. Esos mismos goles que el Arse no pudo convertir por responsabilidad del uno Xeneize, minutos antes de que Tevez rompa el partido con una tijera. El uno a cero posteriormente se justifica por la eficacia de Ramón Ábila en los minutos finales del primer tiempo y de Frank Fabra en el inicio del complemento.
Si el 3-0 era demasiado premio para Boca, imagínense el 5-1 final que coronó gracias al aporte goleador de Mauro Zárate.

Sepan disculpar el título de la nota, pero créanme que el hincha se preparó para viajar en unas semanas a Chile y el que viaja, una vez más lo sabe, y por eso el desencanto para muchos integrantes del equipo y de la dirigencia en el caluroso mediodía de La Boca. Gustavo Alfaro también recibió silbidos y es lógico. La derrota en la llave con River es toda suya, por lo hecho en Núñez.

El hincha está dolido, yo estoy dolido, usted amigo lector está dolido. La victoria de hoy sirve para seguir peleando por la Superliga es cierto. Pero el objetivo del año era ganar la Copa Libertadores y una vez más por errores propios nos quedamos sin nada. El año, pase lo que pase hasta fin de año, ya está perdido

Federico Pérez Rivero
@FedePR12