BOCA Y LA SELECCIÓN. HISTORIA DE AMOR Y DESENCUENTROS

La relación entre Boca y la selección Argentina sin dudas es una de las más controvertidas de la historia del fútbol argentino. La lesión de Esteban Andrada (sinovitis en la rodilla) que lo dejó afuera de la Copa América y con pocas chances de jugar para Boca la llave de octavos de Copa Libertadores volvió a acrecentar el mito de que entre Boca y la albiceleste hay una relación de amor/odio.

Debemos remontarnos a los inicios de la década del 70, cuando el Ente Autárquico EAM 78 organizador del mundial en Argentina decidió que una de las sedes en Buenos Aires sea el estadio de River por sobre La Bombonera, para algunos mucho tuvo que ver la cercanía con el peronismo del entonces presidente boquense Alberto J. Armando. Del otro lado la junta militar, en su mayoría socios del club de Nuñez. Se podría decir que allí nació ese enfrentamiento entre Boca y la Selección. No hubo jugadores xeneizes en la Argentina de Menotti, finalmente el equipo del Toto Lorenzo ganaría la final intercontinental en Alemania contra el Borussia Mönchengladbach.

En México 1986, con Maradona líder de la selección argentina de Bilardo, la 12 del “abuelo” Jose Barrita, fue la hinchada que viajó al Mundial, lo mismo que en el mundial de Italia 90.

Tras esa etapa de identificación entre el Xeneize y la selección nacional, volvió el recelo, fue allá por Julio del año 1991. Alfio Basile convocó para aquella Copa América de Chile a Gabriel Batistuta y Diego Latorre, nada menos que la delantera titular del equipo del maestro Tabárez que debía disputar la final del campeonato de aquella temporada ante Newell’s. Antonio Alegre, priorizó a la selección en un acto tan nacionalista como reprochable por el resultado final de aquel ida y vuelta ante la Lepra; pero nadie podía negarse a los pedidos de un entrenador de selección y menos a Julio Grondona. Es verdad Marcelo Bielsa, DT del equipo rosarino, también debió desprenderse de Darío Franco, quien también fue convocado. Pero la diferencia entre los suplentes de ambos equipos era tan grande que los reemplazos inclinaron la balanza para el rojinegro y dejó a Boca sin título aquel 9 de julio.

Para el año 1997; la selección Argentina ya clasificada para el Mundial de Francia’,98, debía cerrar su participación en las eliminatorias ante Colombia en condición de local. Daniel Passarella, entrenador albiceleste, reconocido referente de River e hincha de Boca le pidió a Julio Grondona jugar ese último partido en la Bombonera y no en el Monumental. El estadio, en ese momento llamado Camilo Cichero, recibía a la selección Argentina luego de veinte años. No sólo que Argentina hizo de local en Brandsen 805, sino que esa noche Juan Román Riquelme debutaba en la selección mayor, saltando desde el banco por Juan Sebastián Verón.

Seis meses después, y en medio del mundial, Mauricio Macri y Pedro Pompilio viajaron a Europa para ofrecerle el cargo de director técnico de Boca al Kaiser una vez finalizado el campeonato del mundo. El pedido de los hinchas y un llamado desde la AFA cancelaron los planes de los dirigentes y decidieron llamar a un tal Carlos Bianchi que se encontraba desempleado en Italia. La historia del Virrey y Boca ya es felizmente conocida.

Para un amistoso ante Colombia, disputado el 13 de octubre de 1999 en Córdoba; Marcelo Bielsa decide convocar a Guillermo Barros Schelotto, en ese momento el mejor jugador del campeonato local y determinante para el Boca bicampeón de aquel año. El Melli ingresó a los 22 minutos del segundo tiempo, pero salió con una fuerte contractura a los 45 minutos. Horas más tarde se confirmaría el desgarro que lo marginaría no sólo de la recta final del campeonato, sino también del superclásico que se disputaría cuatro días después de aquel Argentina 2-1 Colombia.
El 17 de octubre, por la fecha 12 del Apertura, el Mellizo desde su casa tuvo que ver como Boca caía en Núñez 2-0 con goles de Pablo Aimar y Juan Pablo Ángel y era removido de la punta de la tabla por el equipo de Ramón Díaz.

Para fines de 2003; Boca debía enfrentar en Yokohama Japón al Milán por la final Intercontinental. Dicho encuentro coincidía con el campamento mundial Sub20 de Emiratos Árabes Unidos; donde el joven Apache era pieza fundamental en ataque para ese plantel de Hugo Tocalli, pero estaba recuperándose de un esguince de rodilla con miras a la final contra el campeón de Europa. Los dirigentes Xeneizes debían enfrentar un dilema. Ceder a la figura del equipo en pos del bienestar del fútbol argentino y repetir la historia de Batistuta-Latorre o negarse y no cederlo para que Carlitos se ponga la camiseta de Boca en Yokohama. “La selección se va a la pu..” fue un gritó unánime en conjunto entre hinchas y jugadores en plena vuelta olímpica dada en la cancha de Racing luego de conquistar el Torneo Apertura. El propio Tévez aviva voz pedía no ser convocado al mundial juvenil para viajar al continente asiático con el club de sus amores. Finalmente Tévez fue campeón del mundo con la azul y oro tras vencer en los penales al equipo italiano y la selección Argentina cayó en semifinales en EAU.

Carlitos Tévez en cuero, subido al travesaño del arco del estadio de Racing cantando “..la selección, la selección, se va a la p…. que lo parió….”.

Ocho meses más tarde otra vez el Apache estaba en medio de esta historia de pasiones encontradas entre Boca y la selección. El Apache, figura y campeón de los Juegos Olímpicos de Atenas volvía a Boca con una sobre carga muscular que lo alejó de los planes de Miguel Ángel Brindisi por tres fechas.

Pasaron dos años para que los intereses de Boca y las selecciones nacionales se vuelvan a topar. Alfio Basile, si el mismo Coco que se había llevado al Bati y Gambeta; era multicampeón con la azul y oro. Apertura 05, Recopa Sudamericana, Copa Sudamericana y Clausura 06, eran parte de su palmarés como cabeza de grupo Xeneize y dichos logros hicieron que desde las oficinas de la calle Viamonte se fijen en él para que sea el reemplazante de José Pékerman como técnico de la selección mayor. Basile le pidió a Macri que lo libere para tener una revancha con la albiceleste y el ingeniero no se pudo negar. Coco disputó el primer tercio del Apertura 06 y las finales de la Recopa ante San Pablo y marchó a Ezeiza dejando al equipo de la Ribera como bicampeón de la Recopa Sudamericana y líder absoluto de aquel torneo con 18 puntos sobre 18 jugados. En lugar de Basile llegó Ricardo La Volpe y aquel sueño de ser tricampeón se convirtió en una pesadilla inolvidable.

En 2008 el hincha de Boca se encontró con una disyuntiva. Apoyar a Diego Maradona, ídolo indiscutible y entrenador por entonces de la selección o tomar partido por Román Riquelme en aquella puja entre el DT y el jugador por la no convocatoria del Torero para una gira europea y la posterior renuncia del propio jugador a la selección. La Bombonera habló y cantó por Riquelme y mandó a la pu… que la parió a la selección. La relación pareció rota para siempre. Pero los goles del Loco Palermo ante Perú, que le valió el pasaje a Sudáfrica a la Selección, y el tanto ante Grecia en dicho Mundial acercaron las partes de forma momentánea.

Para las eliminatorias con vistas al mundial de Rusia;. Lionel Messi y compañía pidieron salír de la cancha de River. Pidieron un estado más caliente. La decisión ya estaba tomada desde hacía meses tanto por la Pulga como por Jorge Sampaoli, entrenador albiceleste. Argentina debía jugar esa final ante Perú en la Bombonera. El hincha de Boca cobijó y le dio todo su amor y aliento a la selección. El escenario fue conmovedor. Parecía un partido de Boca por Copa Libertadores. Tanto fue el fervor que hasta los hijos de Lionel se enamoraron del ahora llamado Alberto J. Armando, que le pidieron a su padre volver a visitarla a futuro. Líonel y compañía se sintieron como en casa, pero el aliento no alcanzó y el partido finalizó cero a cero. Esa noche Fernando Gago, pieza clave en el equipo de Guillermo Barros Schelotto sufría una grave lesión en el tendón de Aquiles y lo sacaba de las canchas por ocho meses. Días más tardes en Quito, para enfrentar a Ecuador; Sampaoli dispuso que Pipa Benedetto sea el 9 de área. Darío, no sólo que no tuvo un buen partido, sino que sufrió un golpe en la rodilla. Semanas más tarde, un nuevo golpe en su rodilla le producía una rotura de ligamentos cruzados.

Para el mundial de Rusia, Christian Pavón, la gran figura del Boca bicampeón de los mellizos, era convocado y se perfilaba para ser el primer cambio de cada partido. Kichan terminó siendo titular en los partidos ante Nigeria y Francia; jugando como volante ofensivo sin poder tener una buena actuación. Una vez de regreso al Xeneize su nivel decayó de forma considerable

Historias hay varias. Quizás me esté olvidando de alguna. Lo que queda claro es que Boca y la selección viven una historia de desencuentros y de pasiones encontradas. Un te quiero y te odio constante, que lleva al desprecio del hincha de Boca por la albiceleste en la previa de las competencias fuertes, pero que con el correr de los días se transforma en cariño casi sin una conciencia clara del pasado entre ambas instituciones. La lesión de la Sabandija Andrada volvió a poner en foco está turbulenta relación. ¿Habrá reconciliación cuando comiencen las eliminatorias en 2020 y la selección pise nuevamente la Bombonera? Eso sólo los bosteros lo sabemos.

Fede Pérez Rivero
@FedePR12