GRACIAS POR NADA BOCA

El equipo de Gustavo Alfaro perdió 2-0 con Tigre la final de la Copa de la Superliga en Córdoba, jugando mal y cometiendo fallas increíbles en momentos claves. Alfaro paró mal el equipo de arranque y además de hacer tarde los cambios, los hizo pésimo.

Hoy el Xeneize debía enfrentarse a un equipo recientemente descendido a la Primera B Nacional. No podía ni debía fallar, pero falló y cómo. El entrenador decidió armar un cuadrado ofensivo con Villa-Tevez-Zarate y Benedetto y desarticuló el medio. El Tandem confirmado por Capaldo y Campuzano no paró a nadie en el medio y la pasó pésimo los 95 minutos que duró el encuentro.
Los cambios, aún con el resultado en contra, tardaron en llegar y fueron mal hechos.

¿Era necesario el ingreso de Alonso y la salida de Villa? Creo que el partido pedía otra cosa. Quizás a Obando en el medio. Villa había hecho un aceptable primer tiempo y Tévez, estaba sintiendo el desgaste físico; pese a ser el mejorcito de un equipo sin alma.
Benedetto está en otra. No le sale nada. Hoy falló SEIS, si SEIS chances clarísimas de gol. En dos de ellas los postes le negaron el grito y en las cuatro restantes decidió mal.
Pavón entró mal, básicamente como siempre. El 7 de espadas del año pasado, hoy es un 7 de copas. No inquieta a nadie en ataque. Su apatía me produce asco y bronca.

En el arco Esteban Andrada demostró no ser un arquero acorde a la historia de Boca. Es la tercera final seguida en la que no responde como debe hacerlo un arquero de equipo grande. En el primer gol puso mal las manos y así el equipo de Victoria abrió el partido.

Para colmo todas las entidades nos acuestan con los árbitrajes tendenciosos y mal intencionados. Hoy Néstor Pittana no expulsó a Walter Montillo, que con un planchazo sacó de la cancha a Julio Buffarini y posteriormente le perdonó la segunda amarilla a Prediger. En la acción previa a la falta que le comenté Izquierdoz a Janson que deriva en el penal para el Matador, ignoró una falta en mitad de cancha contra el pibe Capaldo. Otra vez el pito misionero haciendo de las suyas contra Boca. Y mientras todo esto pasa en cancha desde el club no hay reacción.

Perdón pero no tengo mucho más para decir. Estoy muy dolido. ¿Vale la pena tanto sacrificio? ¿vale la pena todo esto?. Centenares de kilómetros recorridos , miles de pesos gastados en viajes, entradas y hospedajes, días pedidos en el trabajo… A veces pienso que no lo vale tanto sacrificio. Me siento un idiota haciendo tanto y recibiendo tan poco a cambio.
Gracias por nada Boca.

Federico Pérez Rivero
@fedepr12