BOCA Y LA PRENSA. EL ANTIBOQUISMO

El antiboquismo innegable en el periodismo deportivo se da desde varios lugares a la vez, e incluso por múltiples factores. La idea, a partir del hilo que arranco, es entender, interpretar y combatir esto.

Lo primero a destacar es que Boca, aún antes de este grosero momento del periodismo, genera amor y odio en similar proporción. El hincha de Boca se identifica con su pasión, cualquier tercero lo mira con recelo. A nadie del fútbol el mundo Boca Juniors le resulta indiferente

Con el descenso de River primero, la bandera de Independiente “un grande no desciende” y el posterior descenso del Rojo de Avellaneda, dejaron al Xeneize como el único equipo que no descendió. No solo tiene más hinchas sino que tiene el peor casillero en blanco.

Por cuestiones culturales históricas, el argentino divide todo en dos. Desde Gardel-Sosa a Ford y Chevrolet. A nivel político es muy notorio desde unitarios y federales a la fecha. A nivel futbolístico esa dicotomía se da entre Boca vs los demás. Si lo que históricamente se dio, sumado a que no descendió, la coyuntura agrega otros factores que agravan ello.  Galarza, Burzaco, Farinella, Castillo y hasta quien dispone las imágenes de la TV son de River. Manejar la TV es mostrar y tapar lo que quieres. Véase Gremio River.

Encima el presidente de la Nación fue presidente de Boca. Esto agrega dos hechos: a) la creencia argentina que todo está arreglado, b) las políticas de Macri que generan reacciones. Los Fabbri (Platense), Fuks (CAÍ) y Rek (River) sumaron el antimacrismo a su recelo al Xeneize.

Chiqui Tapia es de Boca y Angelici está en cualquier grupo de poder que pueda sumarse, alimentando esa creencia de arreglo desde el seno del poder. Nadie va a decir que Angelici quiso armar la liga sudamericana y eso Boca y los brasileños lo siguen pagando en Conmebol

¿Y Boca? La CD es cómplice. Entrevistas simples, publicidad de actos de campaña de Gribaudo, “trajo todos los jugadores” y tantos mensajes de protección a Angelici son la contrapartida al dispar trato de la prensa contra el club

El juego es simple: a Boca lo mato, crisis pero Angelici es el mejor dirigente. Beraldi y Ameal (Gribaudo es parte útil de este juego) deberán rever este formato nocivo. Pensar en Boca. No en uno. Es el problema de quienes ven en Boca una escala para otra cosa y no un fin.

Boca vende en la victoria para la mitad más uno y sus crisis (?) venden en favor de los demás. Destrozo a Boca de lunes al mediodía a domingo al mediodía y ruego que gane. Una vez que ganó tengo que alimentar dos bocas: la bostera y el saldo. “Ganó con trampa” cierra Justo

Además del “se ganó con trampa”, se agrega lo que ganó no vale nada o quería ganar otra cosa, o Boca debe ganar todo. Se cuestiona hasta la forma de festejar la victoria. Es decir, se cuestiona la victoria y la derrota.

Se cuestionan los pases, el alto valor de las ventas, los técnicos que llegan, se anticipan convocatorias o beneficios arbitrales que luego no ocurren. Eso si, cuando Angelici habla de la capacidad del estadio, casualmente pasa a ser el tema central.

Esto sólo se corta (al menos cambia) si desde Boca hay cambios. Se ha agravado hasta armar un simposio por 1 agarrón en pelota parada. Se pregunta sobre poderosos. El periodismo lleva las respuestas al entrevistado y cuando no les obtiene, cambian el sentido como le pasó a Alfaro

Es más, contra Rosario Central (una final) a Boca no lo dieron un gol y se dijo que el árbitro dirigió bien. En la ida con Vélez, el lateral Cufre se llevó la pelota con la mano pero solo se habla de un agarrón de pelota parada en la vuelta. ¿Quien erró el penal? Cufre

Zarate, Alfaro y Buffarini son traidores según la prensa que fogoneó el odio visceral. Los únicos. Uno estaba a préstamo (pertenecía a un equipo inglés), el otro era DT con contrato y el tercero fue comprado a un club brasileño. Tres hipótesis distintas con el mismo resultado.

La única cancha que se llena siempre es la de Boca. Dicen que es por la bronca de Madrid (?). El único que no llevó visitantes (salvo la última fecha, que no se jugó por nada) fue Boca. No se habla de ventaja deportiva, discrimación. Está naturalizada la disparidad de criterio

Hinchas de AAAJ diciéndole traidor a Zarate o hablando de Quintero, con micrófonos abiertos sin querer. Chilavert hablando de la final de Madrid. Independiente, Racing y River le dedican sus títulos a Boca. No alcanzan los caracteres para analizar a Holan y Coudet

Bufarini castigado por una rabona, Zarate por festejar un gol de penal ante el equipo que tapó el himno para insultarlo, Tévez y Ham es el único caso de lesión. Sumemos que Vélez habilita la popular visitante y el Bicho supera su récord de hinchas cuando enfrentan a Boca.

Podría decir que (para lo que significa traidor y las consecuencias posteriores) fue más grave lo de Suárez que lo de Zarate, o que la goleada de Tigre a los Tucumanos fue superadora de la anterior (sin necesidad de dar vuelta el score). Lo escribo para dejar a la vista lo dispar.

La campaña #NoConsumoMediosAntiBoca es muy buena pero NO alcanza. Falta que Boca (club) actúe. Sin falsear balances ni auditoría pero con superávit, sin dopings ni fotocopiadora para hacer entradas en el club, sin abuso de menores ni homicidios en la sede del club.

Leandro Valdes @leandrovaldes12