HABLEMOS DE FÚTBOL

Boca logró eliminar a Vélez y ya piensa en la semifinal de la Copa de la Superliga frente a Argentinos Juniors. Sin embargo, todo el revuelo que armó la novela de Mauro Zárate desvió del foco de atención lo mas importante, el fútbol. El equipo de Alfaro sigue por buen camino pero en mas de una oportunidad el Falcón Sprint tiene que pasar por el taller. El juego mostrado en la ida en Liniers fue muy cuestionado. Sin entrar nuevamente en la novela, es cierto que el Xeneize no fue a buscar protagonismo como visitante y tuvo  mas que un flojo partido en el Amalfitani. De todas maneras a Alfaro hasta ese momento no le estaba saliendo mal el plan, rescató un empate y dejo todo a merced de lo que podría ocurrir días mas tarde en La Bombonera.

Ya en la vuelta como local el DT sorprendió con 5 defensores por primera vez en su ciclo. Si bien esto puede parecer un planteo defensivo para jugar en La Bombonera, los tres centrales le permitieron a Buffarini y Más ir al ataque sin preocuparse tanto por la vuelta. El problema es que no estuvo bien ejecutado y en mas  de una ocasión el equipo de Heinze tuvo muchos espacios al contraatacar, y ya sea por malas definiciones o por grandes atajadas de Andrada, no terminaron en gol. En los primeros 45 minutos se vio un partido de ida y vuelta pero con mas llegadas favorables a Boca. Villa fue el mas desequilibrante y de no ser por sus malas definiciones el Xeneize podría haberse ido al entretiempo con alguna ventaja.

La línea de 5 no duró los 90 minutos, a los 15 del complemento Darío Benedetto ingresó en lugar de Junior Alonso y Boca pasó a jugar con 4 defensores y un número 9, teniendo en cuenta que hasta ese momento Boca estaba jugando sin delantero de referencia.

A propósito del 9, es preocupante la actualidad del Pipa. Prácticamente no existe centro delantero en el mundo que no haya pasado por una racha de sequía, pero lo de Benedetto ya no pasa solo por falta de gol o malos partidos, también está atravesando un momento difícil en el aspecto físico. “Estaba jodido del aductor pero fue bien. Hoy la verdad no tuve molestias. Me costó porque no venía entrenando pero quería arriesgar. Me sentí muy bien, ojalá el domingo me sienta mejor. Tuvimos un par de errores… Una cagada mía, la verdad que me hago cargo, por eso nos quedamos con uno menos. Pero lo pudimos sacar adelante”, declaró el goleador de Boca luego del triunfo. El error de Benedetto le costó la expulsión a Izquierdoz, pero Alfaro solucionó bastante bien el inconveniente. No tuvo problemas en sacar a Carlos Tevez en un partido complicado para meter a Fabra y correr a Emmanuel Más a la saga central.

Hay varios aspectos positivos de esta victoria. Para empezar, la confianza que transmite al arquero. La figura de Andrada se agiganta cada vez más y hoy Boca cuenta con el mejor arquero del país en sus filas. Por otra parte es meritorio el progreso de Sebastián Villa, el colombiano aún tiene tiene mucho para mejorar, sobre todo a la hora de terminar las jugadas, pero está atravesando un buen momento. También hay que rescatar que una vez más Tevez y Zárate compartieron cancha desde el arranque, siendo esta la séptima vez que sucede, y acumulan 6 triunfos y un empate. Una estadística que demuestra que pueden jugar juntos sin problemas. También podemos mencionar los penales, ya son dos definiciones seguidas en las que ningún jugador Xeneize falla desde el punto penal.

Andrada transmite confianza

El Falcón Sprint aún tiene fallas que solucionar, mientras tanto sigue avanzando y como dijo el entrenador recuperando su estirpe ganador: “Sé que por ahí no es lo estético o fluido que quisiéramos, pero es Boca recuperando su espíritu con vocación ganadora”.

Agustín Bertolotti @BertolottiAgus