TOCATE EL HUEVO IZQUIERDOZ

Y se acabó la mufa, la angustia señores. Boca volvió a ganar una final luego de cuatro largos años y el escudo suma la estrella 68. Atrás quedaron Rosario Central, los remates en los palos, el gol no convalidado por el línea y los penales. Otra vuelta Boca.

1215 días tuvieron que pasar para volver a ganar una final de campeonato.. El equipo de la Ribera ahuyentó a los fantasmas que lo perturbaron desde aquel fatídico 9 de diciembre y se dió el gusto de levantar la Supercopa Argentina, luego de tres intentos fallidos.

Es difícil analizar el desarrollo del encuentro y el nivel mostrado por el equipo. El desahogo es tan grande, que poner la mente en fría es casi imposible. El hincha se merecía una descarga como la de esta noche. Quitarse esa mochila cargada de angustias. También lo merecía Gustavo Alfaro, que llegó al club más grande del continente con el sueño de quedar en el bronce de la Bombonera. Luego de 150 días de gestión necesitó Lechuga para comenzar a llenar las vitrinas azul y oro.

El equipo jugó de regular para bajo. Se notó y mucho la presión que le significaba jugar y ganar esta final.
En el complemento el equipo tuvo una transformación en tres cuartos de cancha y se lo llevó puesto al Canalla. Ledesma, por momentos, pareció imbatible. Y cuando no respondió el arquero rosarino los palos aparecieron. La mufa parecia posarse por sobre todo Boca. Para colmo Mauro Zárate debia salir de la cancha por una molestia física. Pero llegaron los penales y con ellos la mística del viejo Boca vencedor dijo presente en el Malvinas Argentinas mendocino.
La Sabandija Andrada se puso en modo Córdoba y detuvo el penal de Fito Rinaudo; el Cali Izquierdoz no tuvo miedo ni piedad con Central y mandó la bola de fuego al fondo del arco para desatar el carvanal boquense.

Un nuevo campeonato, una nueva alegria, una nueva estrella, una nueva noche de llantos de felicidad descontrolable. Una nueva forma de encarar los partidos finales. Salud Boca, salud campeón.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12