PARA SER CAMPEÓN HAY QUE GANAR

Boca viaja a Mendoza con la obligación que le impone su historia de ganarle a Rosario Central la final de la Supercopa, título que se le negó en tres oportunidades. El equipo de la Ribera hace cuatro años que no gana un partido final.

Pasaron 1215 días de aquel 4 de diciembre de 2015. Esa noche en Córdoba, y con un arbitraje muy polémico de Diego Ceballos; el equipo por entonces dirigido por el Vasco Arruabarrena vencía 2-0 al Central de Chacho Coudet y se quedaba con la Copa Argentina. Fue el último mano a mano caliente que ganó el conjunto Xeneize. Desde entonces, y hasta la fecha con los distintos planteles que se fueron armando bajo la dirección técnica del propio Arruabarrena y posteriormente de Guillermo Barros Schelotto Boca no logró ganar más ningún partido definitorio.

En 2016 San Lorenzo en el Mario Kempes de Córdoba por la Supercopa lo goleó por 4-0 y provocó la salida del entrenador nacido en Marcos Paz. Llegó el Mellizo y pese a haber cosechado un bicampeonato a nivel local a través de dos torneos largos, no logró ganar ninguna copa en el formato a eliminación directa. En el invierno de aquel 2016 Independiente del Valle lo sacó a patadas de la final de la Libertadores ganándole en Quito y en la Bombonera. Ya entrando en Septiembre, el Canalla lo eliminó de la Copa Argentina en la llave de Cuartos de final. De haber ganado ese título, Boca hubiese disputado la edición 2017 de la Copa Libertadores.

Un año más tarde, otra vez Central elimina al elenco del DT platense tras vencerlo en Mendoza por 1-0 en Octavos de la Copa Argentina.

Llegó el 2018 y con él una final de Supercopa Argentina nada menos que ante River y una nueva edición de Copa Libertadores en formato anual. Los dos mano a mano frente a River aún duelen. No hace falta remarcar el por qué de cada una de las dos derrotas, pero si es menester recalcar que el hincha hoy en día las tiene muy presentes y necesita arrancárselas con nuevos títulos.

Lechuga Alfaro aún no definió el equipo. Es más me atrevo a decir que aún no sabe cuál es el equipo titular y cuál es el suplente. Tiene un plantel muy rico en nombres, pero dá la sensación de que le falta y mucho en algunos sectores de la cancha como en la zaga central y el mediocampo.

En lo que va de este 2019, Boca tuvo cuatro encuentros CALIENTES para saber con exactitud para qué está este equipo. Por Superliga debía vencer en barrio Alberdi a Belgrano y en La Boca a Atlético Tucumán para prenderse de forma definitiva en la lucha por el campeonato. De los seis puntos posibles, sacó uno y Racing terminó siendo inalcanzable y posteriormente campeón del campeonato local.

Por Libertadores debía viajar a Brasil para enfrentar a Atlético Paranaense, flamante campeón de la Sudamericana y se volvió a Buenos Aires con un 0-3 en contra. La semana pasada, viajó obligado a ganar en Colombia para sellar la clasificación a los octavos de final y apenas se trajo un empate. Es cierto, levantó un 2-0 en contra, pero cuando tuvo que ir a buscar el triunfo en los primeros minutos de juego y en el complemento se nubló y no logró vencer a Deportes Tolima.

Dentro de 48 horas, estos jugadores y este cuerpo técnico tienen la chance de echar por tierra estás líneas que estoy escribiendo, de cambiar murmullos y críticas por un estruendoso “Dale campeón” de los cuatro sectores del Alberto J. Armando. De ustedes depende muchachos. Ustedes y solamente ustedes serán los artífices de su destino dentro del campo de juego del Malvinas Argentinas de Mendoza.  Confíen en Ustedes y dejen que los hinchas también confiemos. No nos defrauden.

Federico Pérez Rivero

@FedePR12