LA DIFÍCIL TAREA DE SER EL 5 DE BOCA

Marcone no está pasando por su mejor momento, y algunos iconos Xeneizes opinan sobre la difícil tarea de ocupar ese puesto.

El rendimiento de Iván Marcone fue en descenso, en los primeros partidos fue la figura del equipo, de tal manera que llegó rápidamente a ser convocado a la Selección Argentina. Pero luego de aquella convocatoria para los amistosos que disputó la albiceleste el mes pasado, el ex Lanús no volvió a su nivel. Uno de los motivos puede ser el cúmulo de minutos jugados, junto con Lisandro López y Andrada es uno de los futbolistas que menos rotación han tenido en el ciclo Alfaro y esto le trae algunas molestias desde lo físico.

En el último encuentro frente a Deportes Tolima por momentos se lo vio lento y perdido, sin ser esa salida clara desde el fondo y obligando a Zárate y Reynoso a tener que retroceder para buscar la pelota. En el primer gol del conjunto colombiano, Marcone le entregó un balón comprometido a Lisandro López que no supo resolver.

Su bajo nivel trae repercusiones en el equipo y también en el mundo Boca. Chicho Serna, uno de los máximos referentes de este puesto con la camiseta azul y oro, habló sobre el actual volante central y dejó las siguientes declaraciones: “Marcone es un jugador interesante, inteligente, cuando tiene la pelota siempre da claridad, ese primer pase que es tan importante, siempre sale limpio. Pero yo le pondría un número cinco diferente a Boca. Hay ciertas situaciones en las que el el cinco para mi tiene que ser diferente”. Probablemente cuando Chicho se refiere a “ciertas situaciones en las que el cinco debe ser diferente” este haciendo alusión a la voz de mando, el diálogo con el arbitro y a la fortaleza a la hora de disputar partidos importantes.

No es la primera vez que oímos hablar de la ausencia de estas características, en su momento cuando el cinco de Boca era Wilmar Barrios, Raúl Cascini, otro multicampeón Xeneize, manifestó que al colombiano le faltaba hablar y ordenar al equipo, o en otras palabras como diría el mismo Mosquito Cascini, no era lo suficientemente “bicho”.

Es demasiado pronto para sacar una conclusión sobre si Marcone cumple o no con estos requisitos que según las leyendas de Boca debe tener el volante central para ocupar ese lugar en la cancha. Sobre todo teniendo en cuenta que en Lanús supo cumplir casi a la perfección con esto y además sumándole una cuota de buen manejo de pelota. Pero como se suele decir, la camiseta de Boca es distinta a todas y los jugadores no siempre son capaces de reflejar aquí lo que han logrado en otros clubes.

A pesar de su presente no hay dudas que tiene mucho mas para dar. Lo mejor que le puede pasar a Boca y a Marcone en este momento es finalizar la fase de grupos y aprovechar el receso para descansar y volver a su nivel ideal pensando en lo que serán los octavos de final de la Copa Libertadores.

Por Agustín Bertolotti @BetolottiAgus