CON LA CHAPA DEL FALCON

Boca goleó por tres tantos contra cero a Deportes Tolima de Colombia en la Bombonera y lidera el Grupo G de la Copa Libertadores. Los goles, todos en el segundo tiempo; fueron convertidos por Marcos Pérez en contra, Darío Benedetto y Mauro Zárate.

No era un debut más en la Bombonera para Boca por Copa Libertadores. Fue el primer partido por copa de local post Madrid y la gente lo supo y así lo hizo notar.
La atmosfera era muy distinta a la de otras ediciones coperas. Hay mucha sed de revancha en los pasillos del Alberto J. Armando. La gente canta y grita por Boca, por los colores, se detiene por unos instantes para cantar contra la Conmebol y luego vuelve a gritar por el Xeneize.

El primer tiempo fue muy tenso. El equipo colombiano se mostró muy audaz en ataque y le manejó la pelota a Boca. En ningún momento optó por replegarse atrás y hacer tiempo. Todo lo contrario, presión en mitad de cancha y salida rápida por los costados era la fórmula del “Pijáo” para tratar de sorprender al equipo con más finales jugadas de América. Marcarle un gol a Boca y en la Bombonera hubiese sido un hito para la historia del Tolima que visitó por primera vez Brandsen 805.

Boca no encontraba los espacios y la sociedad Tévez-Zárate no parecía no hallarse en la cancha. Al equipo le faltaba fútbol y en el fondo Mas y Buffarini transpiraban más de la cuenta con las trepadas en ataque de los interiores visitantes, Carrascal y Vázquez.

En el complemento parecía que el trámite del partido seguiría siendo el mismo. Pero el guión mutó por completo en la cabeza de Marcos Pérez. El central colombiano, en contra de su arco, conectó con un cabezazo el centro perfecto que envió Mauro Zárate. En dos minutos del segundo tiempo todas las dudas de Alfaro y Boca se despejaron. Con el gol se abrieron los espacios y el equipo se animó a jugar. Y vaya si jugó. Por momentos Boca mostró un fútbol de alto vuelo y mucha verticalidad.  La sociedad que parecía no ser tal de Carlitos y Mauro, ahora daba frutos en ataque. Por los costados Mas y Buffarinin le dieron vuelo al equipo y por esa vía llegó el segundo. Mauro le dio un pase “Riquelmeano” al ex San Martín de San Juan para que éste se la ponga en la cabeza al Pipa Benedetto que metió al arquero con pelota y todo adentro del arco. El 2-0 estaba bien a esa altura, Boca era demasiado para un Tolima ya sin piernas y aturdido por una Bombonera que se le caía encima a puro griterío.

Ya en catorce minutos tras un gran contragolpe Zárate tomó la asistencia del Apache y la puso junto a un palo para liquidar el partido. Para los memoriosos, un calco de aquel gol que le marcó Román a Bolivia por la tercera fecha de las eliminatorias 2010.

Boca en el primer cuarto de hora del segundo tiempo había logrado lo que no pudo en 45 minutos del primer tiempo, doblegar al equipo colombiano. La media hora final sirvió para que el equipo se luciera en cancha, el “oooolee” de la gente acompañó cada triangulación y cada gambeta y Julio Buffarini volvió a deleitar a la gente con una rabona.

El Falcon Sprint le mostró su chapa al continente, pero sabe que no será fácil y que aún falta muchos kilómetros por recorrer en esta ruta.  La gente salta, canta, se ilusiona, quiere revancha. Boca está otra vez en modo copa y es muy difícil cambiarle el chip. “Lechuga”, que lo sabe y en su presentación dejó en claro que venía a devolverle a Boca la Libertadores, está aceitando este coche fuerte y sólido para que no deje a pata la ilusión del hincha que se muere y se desvive por una nueva copa. Acá está el Falcon muchachos, acá está Boca.

Fede Pérez Rivero
@FedePR12