Buffarini: Una de las ruedas del “Falcon Sprint”

Julio Buffarini, es en la era Alfaro, el hombre que más minutos estuvo en cancha junto con Esteban Andrada; y el que mejor nivel demostró en estos primeros diez partidos del nuevo ciclo. El ex Ferro, San Lorenzo y San Pablo viene sosteniendo un alto nivel desde las semifinales de la Copa Libertadores del año pasado.

Gustavo Alfaro en una nota para Paso a Paso, programa que se emite por TyC Sports,; rotuló a su Boca como un “Ford Falcon Sprint”; no hay dudas de que una de sus cuatro ruedas es el cordobés surgido de las inferiores de Talleres. Julio lleva disputados los cinco partidos oficiales de la era Alfaro y hasta el momento es el más regular del equipo.

Salida limpia por la banda derecha con una buena distribución de la pelota y visión del campo, una garantía en los duelos con los delanteros rivales sobre la línea de cal y una auspiciosa variante a la hora de atacar por los costados o abrir la cancha. Todo eso le brinda Buffa a este Boca versión 2019. Anoche ante San Lorenzo, la rompió toda y recibió por primera vez desde que viste la azul y oro la ovación generalizada de toda la Bombonera.

Fue uno de los refuerzos que más se  esperaba en el mercado de pases de enero de 2018. Boca pagó por él un millón y medio de dólares por el 80 % de su ficha y generó mucha expectativa. Los primeros partidos no fueron del todo buenos. Es más había perdido el puesto con Leo Jara y hasta Gino Peruzzi jugó por él un puñado de partidos en el arranque de la presente Superliga allá por el mes de Agosto. El hincha ya lo miraba con desconfianza y se dudaba  de la chance de que vuelva a ser aquel Buffarini que deslumbró a todos en San Lorenzo en las temporadas 2013 y 2014. Pero llegó el partido de vuelta ante Cruzeiro en Belo Horizonte y todo cambió para Buffa.

El jugador cordobés fue un frontón en la banda derecha y una rueda de auxilio en cada contraataque que tuvo el equipo. Fue sin dudas la gran figura en el Mineirao y desde ese momento hasta hoy, ya con Lechuga Alfaro en el banco, no volvió a salir del equipo. En el medio de sus actuaciones ante Tigre emuló al mejor Hugo Ibarra y colgó la pelota en un ángulo entrando por su banda y apilando piernas en el camino.

En la final, pese a no poder consagrarse campeón de América fue uno de los pocos que se salvó de las críticas tras la dolorosa derrota en Madrid. Su tenacidad y terquedad por no dar ninguna pelota por perdida fue determinante para que el hincha comience a verlo con afecto.

En la final, pese a no poder consagrarse campeón de América fue uno de los pocos que se salvó de las críticas tras la dolorosa derrota en Madrid

Tan sólida es su actuación que no salió del equipo en lo que va del año y muchos ya lo ven como un referente dentro y fuera de la cancha. Claro, el vestuario sufrió una gran transformación luego de Madrid y en esa renovación el nombre de Julio Buffarini es clave junto al de Darío Benedetto e Iván Marcone, una de las caras nuevas de este Boca en reconstrucción. Ya no hay dudas de que tiene que ser él quien lleve la camiseta número 4 y que su presencia en el equipo es fundamental para el andar defensivo y ofensivo del mismo. Desde el 2010, año de salida del “Negro” Hugo Ibarra, que el hincha de Boca no miraba con tan buenos ojos a un lateral por derecha como lo está haciendo desde el mes de septiembre con el rubio cordobés.

Buffarini lleva 27 partidos en la Primera de Boca, contando Superliga, Copa Argentina y Copa Libertadores. Marcó un gol y en su palmarés ya cuenta con el título de la temporada 2017/2018 de la Superliga.

Fede Pérez Rivero

@FedePR12