GANÓ “DE LECHUGA”

La jerarquía bajó al co-puntero, al invicto, en un duro debut
histórico xeneize en Florencio Varela, donde se comió un baile
terrible, pero hizo pagar al rival la impericia y falta de gol.

Un debut nada airoso para el xeneize en este terreno, y en estas
condiciones, sabiendo el resultado de la Academia el dia anterior,
tras el resbalón y palidez ante los tucumanos y con cierta amnesia de
funcionamiento colectivo. La cancha de Florencio Varela lució
intimidante, los hinchas locales entregados y enamorados de un equipo
que comparte la punta del torneo, que hace su mejor campaña histórica,
y que en el terreno hizo lo propio… cuatro bombazos contenidos por
Andrada de manera espectacular, Delgado, Rojas, Rius y Miranda
afinaban sus rifles, Márquez ganaba en cada mano a mano de cabeza, los
balones rivales no entraban y eso daba más que ánimos en un equipo que
está entonado. Una prueba de fuego y actitud a un Boca agazapado,
aturdido, con serias dificultades para salir jugando, con Almendra que
nos hacía jugar con uno menos, con marcación férrea sobre Marcone, con
Zárate amonestado muy temprano… adelante Zárate y Tévez como
titulares sin combinar juego y Benedetto bajando mucho para ayudar a
un equipo que esperó muy cerca de su pórtico, que estaba arrinconado
por el orden y disciplina del conjunto sorprendente de Becaccece. Más
de media hora de un baile tremendo nos comimos, el ole ole agrandado
de la hinchada, y el desparpajo de talentos jóvenes como Aliseda, con
una confianza tremenda para el manejo y la prolijidad, quizás el
síntoma de todo el equipo… cercano a los 40 min nos salvamos de
milagro tras perder dos desbordes, Domingo Blanco y el Cuqui Márquez
hicieron del xeneize un traste, pase atrás para Blanco que definía sin
arquero…y Lisandro López metía el muslo para sacar con tensión el
balón al córner.

Nosotros lucíamos como equipo chico porque el rival nos achicó con
autoridad, Boca no logró una jugada elaborada con propiedad y criterio
durante el primer tiempo… ¡ni una!
Nuestra figura fue Andrada.

La verdad, sentía envidia de la clase de juego de Defensa y Justicia,
fruto de trabajo y voluntad con condimentos de experiencia y olfato
por la oportunidad, serie de factores que causan la diferencia

Empezó el complemento y buscaba el xeneize “jugarse un boleto de
lotería”….. como dice la publicidad “¿y si esta noche te toca a
vos?”…. los locales no se habían equivocado, tan de malas que nadie
anticipó una jugada bien armada y levantada por Campuzano por
izquierda, pase adentro para el Pipa que se abre de piernas para que
el dominio le quede a Tévez, se acomodó de derecha y remató mordido
pero incómodo al palo derecho de Unsaín, que no se había movido en el
partido, se le exigió y se mandó un blooper que nos dejó cantar gol a
los 5 minutos del segundo tiempo.

Luego de esto, otra gran atajada de nuestro arquero en un tiro libre
con muy malas intenciones, y a rearmarse!… Boca seguía desordenado,
terminó Almendra como wing izquierdo, y en lugar de encimar se iba
hacia adentro dejando todo el espacio para la entrada de Blanco y
Rius.

Ya al momento de los cambios se nubla la vista, estaba cantado el
cambio de un Almendra recontra gris, por Villa para complementar y
acompañar las salidas, pero veíamos que el DT pedía a Reynoso,
sabiendo que todos los volantes que teníamos en cancha son internos.
Se decidió por Zárate, que se diluyó, sólo cambió figurita.
Boca debía, a mi criterio, presionar y acompañar las recuperaciones,
pero no lo vio así Alfaro. Dejó subir de nivel a los locales y se
crecieron desarrollando 4 llegadas seguidas. Crecía el ímpetu de los
de Becaccece, crecía la confusión en Boca, porque Reynoso tocó dos
balones y los perdió, Almendra sin ganas ni sangre, el xeneize era un
manojo de nervios cediendo tiros libres y chances a mansalva a
Defensa.

El segundo cambio fue Capaldo por Almendra, y continuábamos con el
signo de interrogación, ya era escenario de resistencia vs desgaste,
en los rivales faltaron ideas y sobraron los calambres y las “jugadas
de más”, Entró Ábila para presionar, y en las primeras lució difuso en
el dominio de balón y balance en los espacios, Capaldo por otro lado
entró enérgico, con ánimo y hambre, cosa que ni Almendra ni Reynoso
parecen sentir. En tiempo cumplido Wanchope buscó una a puro corazón
pero sin compañía, de inmediato llegada de ellos y tiro libre tras un
foul que, quizás, merecía dejarnos con un jugador expulsado.
Parecíamos un tango infinito, ese que te habla de tragedias y que
reservó para el rival muchos “tiros del final”….y respiramos hondo
cuando Echenique pitó el final del encuentro.

Y el fútbol es así, un ejemplo más de que todo puede pasar, nuestro
arquero fue la figura en un partido donde fue literalmente
bombardeado, y el de ellos aflojó las manos en la primera en que le
tocó decidir entre embolsar o rechazar, ellos invictos con un
funcionamiento cuidadoso y manejo de criterios adecuados, nosotros con
un mar de incertidumbres, ellos con cierta falta de jugadores
“curtidos”, nosotros con un Apache que apareció y dio la diferencia al
frente que aguantó Andrada al fondo.. ellos pusieron baile y música,
nosotros cantamos el gol.
Boca debe mucho por trabajar, depende de mucho más allá que de sí
mismo, quedamos a 10 de Racing con 15 por jugarse… todo puede pasar!

HAY QUE JUGAR

Gilberto Salinas