UN PASO ATRAS

Cayó una bomba tucumana en La Bombonera, dos ocasiones que la impericia xeneize les otorgó, y llegó la primera derrota de la era Alfaro. Tras empate transitorio de Ábila, el equipo se desbocó en ataque pero se desarmó, algunos desaparecieron y otros nunca aparecen.

Y con todo y “sube y baja”, el historial sigue a favor del Decano

Noche calurosa en La Bombonera, con las ganas intactas de hacer una historia favorable y, por aquello de lo literalmente temporal, lograr nuevamente un triunfo frente a Atl Tucumán por partido oficial luego de 8 años. Llamativo aplauso para el DT rival, dado su momento participativo en el descenso de los de la banda roja. Un historial muy corto, pero favorable al Decano, cosa que solo sirve a los lectores, y correspondía a los de Alfaro dar otro discurso al diario del día siguiente.

Boca buscaba de llegar bien con los suplentes frente a un mediocampo experimentado pero combativo, propuesto por Ziellinsky. Mucho uso de la banda derecha, ubicado más adelantado Reynoso que Tévez, ambos con pérdidas de balón y poco control del mismo… preocupante dado que el traslado y manejo del ataque hoy debía pasar por sus pies. La primera chance fue del apache, desviado por encima del arco de Luchetti… pero la primera de ellos entró por la enorme displicencia de la defensa de Boca, centro y creación de Matos y luego de 3 piques en el área nadie, óigase bien, NADIE fue a rechazar, y Gervasio Nuñez compró barato, define y pone a ganar a la visita antes de los 10 minutos.
Tras el cachetazo, Boca intentó responder, un offside de Wanchope y una tarjeta amarilla infantil de Tévez. Les dimos oxígeno y ganas de atacarnos, pérdidas constantes de balón generaban contragolpes desprolijos, pero contras al fin. En nuestro lado, el apache buscaba de despertarse, pero entre él y Reynoso seguía habiendo carencia de entendimiento.
Boca perdiendo, impaciente, la hinchada explotando en aliento, Villa que decide correr cuando la tiene, Nández busca con empuje y decisión, pero nuevamente todo por banda derecha y poco acompañamiento colectivo.

El movimiento táctico del Decano provocaba distracción en nuestra defensa, la presión de Matos y Aliendro usando su banda y cambiando de banda para hacer rotación efectiva de la esférica. Buscando el minuto 4 el xeneize buscó más el partido con criterio, Reynoso con mejor conducción cuando la tiene, pero muy poco la pide para empezar a ser el conductor propio del juego, cosa que necesita Boca para no ser intermitente. Jugadas de ida y vuelta con Villa llegando seguido, par de “penales” dejados pasar por Delfino, y de contra surfrimos mucho con la rapidez y oportunidad de Barbona y Díaz, que por muy poco no lograron anotar.

Tévez empezó a pedirla y hacerse cargo de conducir, pero para eso debe correr menos y ubicarse mejor, y eso parece ser contranatura en el apache. Bebelo sin levantar el rostro, generaba más pérdidas de pase que otra cosa….Wanchope con mucha voluntad pero con falta de aplomo en los forcejeos…y todo esto durante 15 minutos finales del primer tiempo en los que Boca apretó a los tucumanos detrás de mediacancha. Como condimento especial, Delfino haciendo la fiesta que acostumbra cuando es árbitro frente al xeneize,

Mucho rostro fastidioso en el terreno de juego, pesa mucho la falta de minutos, la falta de pericia en ocasiones, todo en cóctel peligroso de desconfianza que contribuye a no poder abrochar las posibilidades de seguir a la caza del torneo.

De inmediato, en el complemento, Alfaro decide cambiar a un nuevamente gris Reynoso para dar entrada a Zárate, asumiendo que la inspiración del ex Velez siga en buen momento, pero el equipo estuvo varios minutos tácticamente partido, con falta de recuperación por los costados.
En ese empuje, estuvimos a punto de exceder en el traslado, pero un centro de Alonso sirvió una gran ocasión a Tévez, que cabeceó sin enemigos pero muy suave a las manos de Luchetti. En otra onda, manejando la pelota, y con voluntad, empezamos a atacar con mucha gente, dejando sólo para el retorno a Marcone, Izquierdoz y López, mucha gente pero sin la profundidad ni precisión requerida. Justamente en ese entorno llegó una ocasión para alguien que pintaba para cambio, Wanchope Ábila logró una con corazón, con 4 marcándolo, con suerte y tozudez, logró el ansiado empate, y La Bombonera reventó en gritos desaforados pidiendo ganarlo a toda costa.
Termina entrando Benedetto por el apache Tévez, de buen primer tiempo pero ya bastante cansado, más que táctica busca Alfaro que el equipo sostenga el empuje con oxígeno y resto físico….
Zielinsky manda a la cancha a Noir por si ganaban una de contra, Alfaro mandó a la cancha a Pavón… la primera que tuvo le daba para un pase gol a Wanchope que nunca llegó….y cuando no haces, lo ves hacer…. La primera que tuvieron ellos ganaron con el desorden de Boca en el fondo, impericia defensiva para despejar y cubrir un avance prolijo de Barbona, que definió el segundo gol del Decano, pegado al palo izquierdo de Andrada. Son los riesgos que se asumen, y mordiendo la bronca se sufre por no poder ganar un partido que necesitas ganar si o si.
A la sombra de una desbocada ofensiva xeneize, se formaron escaramuzas en el área rival, daba para aún mas condimento con Delfino, que haciendo uso de acostumbrado protagonismo dejaba pasar los minutos y dejaba de ver agresiones desmedidas que merecieron la expulsión por lo menos de un par de jugadores.

En los 10 minutos finales el equipo se desencontró, desesperado, partido, sin enlace, obligados a horizontalizar, sin presencia de conducción en el medio porque Zárate va hacia adelante y Nández ya desgastado dejan la contención a Marcone que se quedaba solo con López y un muy bajo Izquierdoz hoy en rendimiento.
Cerramos muy mal, más allá de la derrota, un encuentro que debía ganarse, una vez más que no se puede ganar al Decano, ya se sumarán 39 años… y Boca suma preocupaciones, porque cargó con todas las ganas, pero sin orden, sin ideas, con Ábila que luego del gol desapareció, con Pavón que volvió a ser irreconocible, toda la efectividad que salvaba las papas en otras ocasiones, hoy no estuvo en la cancha…. así llegó la primera derrota de la era Alfaro en un momento muy complicado, a 10 de los punteros, uno de ellos próximo rival, a falta de 6 fechas para el final de la Superliga.

Para los que se regodean en felicidad, el torneo aún está alcanzable, no es imposible, pero esta muy pero muy difícil.
Necesario es no perder más, indispensable es empezar ganándole a Defensa y Justicia.

HAY QUE JUGAR!

Gilberto Salinas