¿Y SI JUEGAN LOS DOS?

Es difícil encontrar un equipo con doble 9 a lo largo de la historia del fútbol argentino, Boca no es una excepción, durante la gloriosa época de Martín Palermo muchos jugadores de categoría han tenido que armar sus valijas e ir a jugar a otro lado porque en el área solo había lugar para uno. Está claro que los resultados no fueron negativos, al contrario, fueron prácticamente inmejorables, pero qué hubiese pasado si el Titán compartía el césped por ejemplo con Mauro Boselli, Bruno Marioni o Luciano Figueroa, nos quedaremos con la duda.

Pasaron casi 8 años del retiro del máximo goleador de la historia del club y luego de una extensa búsqueda se logró encontrar no a uno, sino a dos delanteros capaces de llevar la camiseta número 9 de Boca sin problemas. Darío Benedetto llegó al club a mediados de 2016 y comparte plantel con Wanchope Ábila desde el principio del 2018. Sus números son impresionantes, el Pipa lleva 58 partidos jugados y 42 goles convertidos, casualmente cuando Palermo llevaba la misma cantidad de partidos había marcado la idéntica suma de tantos. Por su parte, Wanchope en 32 partidos anotó 15 goles. Las estadísticas sorprenden y hacen querer ver a ambos juntos dentro del campo de juego.  Solamente compartieron cancha en dos partidos y nunca desde el inicio, fueron dos empates, pero en lo personal no les fue nada mal. El primer antecedente es el de la ida de la final de la Copa Libertadores frente a River, la temprana lesión de Pavón hizo que Guillermo mandara a la cancha al Pipa. Metieron un gol cada uno y el partido finalizó 2-2. El segundo pertenece a la era Alfaro, frente a Newells, Boca perdía por la mínima y el DT metió a Ábila para ir a buscar el empate y finalmente lo iba a encontrar en los pies de Benedetto. Lo cual el dúo deja un saldo de dos partidos jugados y 3 goles.

Luego del empate en Rosario Darío Benedetto habló de la chance de compartir el ataque con su compañero y principal competidor del puesto: “Tenemos una competencia muy sana y una excelente relación. Lo planteamos con Wanchope y nos sentimos cómodos los dos con el doble nueve. Está bueno que el técnico pruebe sus variantes y nosotros tenemos que adaptarnos lo más rápido posible a lo que él quiere”.

Gustavo Alfaro en su llegada al Xeneize admitió que le gustaría ver a los dos goleadores juntos. “Yo estimo que pueden ser compatibles porque son distintos, no digo que dos 9 no pueden jugar juntos. ¿Por qué no? Hay que ver si responden, si se entienden, si juegan en función del otro, de qué manera le llevamos la pelota. A cualquier defensa que le pongas a ellos dos, les generás problemas. En el primer partido contra River, generaron muchos problemas”, manifestó el DT.

Uno de los casos más famosos del doble 9 en nuestro fútbol fue el capricho de Marcelo Bielsa en la Copa del Mundo de Corea Japón 2002. El entrenador en aquel momento se rehusó a jugar con Batistuta y Crespo en el equipo y muchos todavía no se lo perdonan. Incluso el Batigol muchos años después declaró que el único que pensaba que no podían jugar juntos era el que mandaba, Bielsa, y que el técnico cometió un error. “Nadie hacía más goles que nosotros. Y jugábamos distinto. A Hernán le gustaba más anticipar al primero palo y, a mí, ir al segundo. También salía más del área para jugar… No veía ningún conflicto yo, incluso nos llevábamos bien”, dijo el ex Boca.

¿Se animará alguna vez Alfaro a probar con ambos desde el arranque o cometerá el mismo error que el Loco Bielsa? Es cierto que así no les va nada mal, pero la duda de cuantos goles se pierde Boca con uno de sus dos goleadores en el banco siempre está latente.

Agustìn Bertolotti @BertolottiAgus