SANTO CUARTETO

Poker en noche Sanjuanina, clima variado dentro y fuera de la cancha, donde regresó la llave cordobesa Pavón-Ábila al gol y Zárate confirmando su titularidad. Firme y contundente para silenciar a la contra.

De entrada el partido estaba muy trabado en el medio sector, la salida xeneize estaba lejos de la lucidez en pies de Reynoso, sin pedirla ni buscar desmarque, no obstante se acomodó en el traslado con Campuzano y Marcone. En el min 7 Zárate se morfa un gol por definir sin levantar la cara, tras hacer aguas la defensa sanjuanina. El argumento rival durante los primeros minutos fue buscar a Denning como fuese, buscando error rival o pelotazo, ya que Mosca se mostraba presionando y en diagonales sin recibir pase alguno.

Ritmo y presión en ambos planteamientos técnicos. Boca erraba en exceso los pases en zona 3 de cancha, lo cual generaba contragolpes algo desprolijos, pero al min 22 se estuvo cerca de un penal en contra tras una pérdida de Campuzano. Amonestado temprano, lo más grave, luego las faltas directas de ellos sin consecuencias.

De pronto, tras un “casi gol” se San Martín, que se lo devoró Mosca debajo del arco de Andrada, el xeneize movió y fue de frente, tres diagonales que llegan a Zárate en posición de enganche, pase cortado a Pavón y el 7 bravo se quitó la mufa, 38 minutos esperamos para el primer grito de gol en el estadio sanjuanino, derechazo fortísimo al palo contrario del arquero Ardente.

Se desmoronó el equipo de Forestello, minutos de permeabilidad que controló Boca para llegar e insisitir por varios sectores, sobre todo por la banda derecha. Justo allí buscó Pavón una pelota en zona defensiva, tiró un pase de 40 mts para Ábila que se le va larga para definir….decide controlar, colaborar, girar y dar pase atrás a Zárate, para luego regate y remate cruzado joya de Mauro para el segundo en la cuenta de Boca. Wanchope mordía bronca por no ser habilitado un par de veces anteriores, y la celebración del ex Vélez fue dedicada al gigante cordobés por su pase gol. Se iban los de Alfaro al banco con una ventaja servida como café instantáneo, solo en un parpadeo, tras un descuido propio que no concretó el local.

De entrada en el segundo tiempo, tuvimos una muy clara con cabezazo de Alonso en offside, sufrimos de contra con un casi penal de Izquierdoz, pero volvía la nulidad productiva de Reynoso, con dificultades masivas en control y manejo del esférico. Dejó de gravitar la conducción en Bebelo y pudo Boca llegar, con más gente, ante la timorata contención de San Martín que no atinó a marcar pase ni cubrir posibles receptores. Revivió la llave cordobesa Pavón – Wanchope, tras centro por izquierda definió de primera el gigante. 3 goles de peso y buena factura para pensar y asumir el ritmo en tiempos de “lechuga” Alfaro.

En la vereda de enfrente, Forestello pedía empuje y hacía cambios, solo Bogado y Prósperi tuvieron rendimiento aceptable y claro en ofensiva, cansándose de dar pases, y Bogado un par de disparos frontales para inquietar. Pero en minutos Osorio y Brandan se sumaron a las intentoras. Ya había que hacer cambios defensivos en el xeneize, y justo fue la hora de “”Mi pobre Angelito” Kevin McAllister, uno de los hijos del recordado “Colo” en su debut oficial. Entró por un Reynoso que se enganchó en los 20min de la segunda parte con alguna que otra pincelada, pero no alteró una nuevo rendimiento discreto.
Daba para goleada, por la tranquilidad bostera y la pasividad del rival, tras un corner ganaba de arriba Alonso, y sin marca remata Emmanuel Más en definición acrobática. 4 goles y a la bolsa, tranquilidad y alegría en el banco que aportarían a Tévez y a Villa por Pavón y Zárate, éste último el mejor del encuentro.
Más allá de un nuevo disparo de Bogado que pegó en el travesaño de Andrada, el once de Forestello estaba abatido y resignado. los nuestros ganan hoy más que puntos, un resultado que alivia, que es útil para tranquilidad interna y corregir ganando es “la vieja confiable.
Los de la TV regodearon la previa con aquel 1-6 que recibiese aquel Boca del último ciclo de Bianchi, y el performance les vuelve a torcer la mano en la intención de menospreciar al xeneize para lograr “prensa y rating”.
Luego de 7 meses, se vuelve a ganar 4-0, una muestra de contundencia para que quedemos a once del puntero con un juego menos.
Se viene el tomba en casa… y lo dijimos la semana pasada…Sr Alfaro por ahí es la cosa…por ahí!!!.

HAY QUE JUGAR

GILBERTO SALINAS
TW e IG @xeneizesdv