NANDEZ: LA PUNTA DEL ICEBERG

Una trama llena de intrigas, suspenso, mentiras y muchas verdades ocultas. No, no es una nueva ficción de Netflix. Es la novela del verano boquense que tiene varios escenarios y protagonistas. La continuidad del volante uruguayo en Boca es apenas el cable azul de una bomba que está por hacer estallar la tensa calma que sobrevuela el predio de Cardales.
Todo comenzó con las declaraciones de Betancourt, representante de Nandez en medio de los brindis de fin de año. El mismo dejó en claro que su cliente no iba a renovar con Boca a no ser que el club de la Ribera le aumente considerablemente el sueldo y le otorguen la cinta de capitán. En medio de estas declaraciones Nicolás Burdisso es presentado para ser manager de la institución y hacerse cargo de todo el fútbol. Hoy casi tres semanas después de aquellas declaraciones y con varios sondeos inconclusos desde Europa las alarmas vuelven a sonar.
El pasado viernes Daniel Angelici manifestó que su intención es venderlo ya que no logra satisfacer los deseos del jugador de un mejor salario y quiere dejar el club. Pero ayer; Nico Burdisso en contrapartida con las palabras del presidente manifestó que Nández está a gusto con Boca y se quiere quedar, aunque analizarían cualquier oferta que llegase del viejo continente.
Hasta dónde se sabe y por el momento; Cagliari no puede contratar los servicios de Naithan ya que antes debe desprenderse de su joven estrella Barella por el cual está interesado el Chelsea que está a punto de contratar a dos argentinos: Leandro Paredes y Gonzalo Higuaín.

Con éste panorama al Vikingo uruguayo le quedan sólo dos opciones de salida atadas a la venta de Barella: Inter de Milán, club que no tiene suficiente disponibilidad económica para pagar lo que pide Boca y el Nápoli que necesita desprenderse del volante Allan, pretendido hoy por hoy por el PSG francés. Lo que queda claro es que tanto Angelici como Burdisso tienen posturas distintas y muy definidas respecto al caso Nandez y no es la primera vez que los dos máximos responsables del departamento de fútbol van por veredas opuestas
Como dijimos no es el primer cortocircuito que se genera desde la presidencia y la oficina del manager. Apenas un puñado de horas luego de asumir en su nueva función de Director Deportivo; Burdisso le marcó la cancha al Tano con la elección del director técnico.
Mientras que el presidente Daniel Angelici negoció con Antonio Mohamed, Burdisso se hizo fuerte en su postura y peleó a capa y espada para que Gustavo Alfaro deje Huracán y llegue a Boca para reemplazar a Guillermo Barros Schelotto en el cargo. La postura del ex defensor y la presión del hincha en las redes sociales pudieron más que las ambiciones del presidente y hoy Lechuga está al mando del plantel profesional. Días más tarde, y ya como nuevo entrenador de Huracán, el Turco Mohamed dijo públicamente que su llegada a Boca fue boicoteada por decisión del flamante manager boquense.

Sabido es que el Tano desde diciembre de 2011 hasta el día de la fecha puso por delante los números por sobre los títulos. Su obsesión por mantener a Boca con superávit hizo que jugadores con un puñado de partidos en Primera sean vendidos por cifras siderales a distintas ligas del mundo y varios pases de jugadores que estaban destinados a jugar en Boca no se hayan terminado de concretar. Por el único por el cual se rompió el chanchito fue por Carlos Tévez. Y no una, sino dos veces.
Gustavo Alfaro fue claro en sus declaraciones y en sus actitudes desde que llegó a Casa Amarilla; le dará súper poderes a Carlitos para que éste tenga el control total y pleno del vestuario. Desde la camiseta número 10 hasta la cinta de capitán; Tévez volverá a ser la cara visible del plantel; con las figuras de Pablo Pérez y Fernando Gago desdibujadas por el cúmulo de derrotas y malas actitudes dentro y fuera de la cancha; la figura del Apache se acrecienta al mismo nivel que el hincha, en las redes sociales y en la calle, pide que ese puesto de referencia en el grupo sea para Nandez.

Burdisso en su rol de Manager busca despegarse de las malas decisiones contractuales del presidente sin salir eyectado del club y a la vez dejando su marca en un futuro inmediato

¿Será que el deseo de Angelici de vender al uruguayo está atado a su mala relación con el representante del jugador surgido de las inferiores de Peñarol y que su salida además de eyectarlo tanto a él, como a su representante Betancourt; le serviría al mismo Carlos Tévez dentro del vestuario para quedar como el único referente dentro del plantel? Sabida es la tensa relación entre los hinchas y varios integrantes del plantel luego del traumático final de año vivido tras perder la final de la Libertadores. El hincha sólo rescata del once que salió a la cancha del Real Madrid a Nandez y eso Tévez y la dirigencia lo saben. Cabe destacar que el uruguayo fue el hombre dentro y fuera de la cancha que respondía a los Mellizos hasta diciembre pasado y que esto no era del agrado del bando del Apache comandado por éste y Ramón Ábila con el que la ex dupla técnica no tuvo la mejor de las relaciones.

Un dato no menor. Boca acaba de contratar dos volantes centrales: Iván Marcone y el colombiano Campuzzano. Ambos pedidos por Alfaro. Para qué pediría un entrenador dos volantes centrales si no es con la certeza de que uno o los dos mediocampistas titulares emigrarán del club. Claramente no hay otra explicación más que ésta para entender la inmediata contratación del ex Lanús y el jugador proveniente de Atlético Nacional de Medellín.

Tampoco es casualidad la llegada al arco de Marcos Díaz, referente del Huracán de Alfaro y con mucha experiencia en sus espaldas arriba al predio Pedro Pompillo con la intención de sacarle la titularidad a Esteban Andrada y ser la voz de mando en la defensa auriazul.

Está más que claro que en éste último año de mandato el Tano quiere darle las llaves el club a Tévez, su mejor aliado dentro y fuera de la cancha y en Alfaro encontró al técnico ideal para que le arme un plantel de amigos al Apache. Del otro lado, y pese a tener una excelente relación con Carlitos; Burdisso en su rol de Manager busca despegarse de las malas decisiones contractuales del presidente sin salir eyectado del club y a la vez dejando su marca en un futuro inmediato. Ésta novela acaba de comenzar hace apenas un mes y ya pasó de todo. Parece ser que Nandez es la punta del iceberg con el que Boca, como el Titanic, está por chocar.

Fede Pérez Rivero
@FedePR12