NO SE LO MERECE

El futuro de Pablo Pérez es incierto, lo que todos sabemos es que la relación que tiene con gran parte de la hinchada xeneize está rota. Para algunos el capitán de Boca es la cara de la derrota de este equipo y no ven la hora de que se vaya del club. Esta historia es similar a lo que ocurría en la Selección Argentina con Mascherano, la condena de los fanáticos albicelestes cayó sobre el mediocampista en las redes sociales, hasta le hicieron una canción meme pidiendo que no juegue el Mundial de Rusia, cuando 4 años antes se tatuaban su rostro luego de la Copa del Mundo de Brasil.

¿Pero que hizo el ex Newells para merecer esto? Su rendimiento dentro del campo de juego siempre fue muy bueno y los números lo avalan. Los que dicen que no colabora en defensa están equivocados, en la última Copa Libertadores fue el jugador que más pelotas recupero a lo largo de todo el certamen, superando a cualquier futbolista de River e incluso a Wilmar Barrios con un total de 110 balones recuperados.


Su otra función es hacer jugar al equipo, y a pesar de las críticas de algunos hinchas al decir que erra muchos pases, se ubica en el segundo puesto de los jugadores que más pelotas le entregó correctamente a sus compañeros en toda la copa, con 619.


También podríamos hablar de su relación con la tarjeta amarilla. Es cierto que es amonestado muy seguido, pero no es un jugador que te vaya a dejar con un hombre menos en la cancha, del 2015 hasta la fecha en 124 partidos recibió tan solo 4 expulsiones.

Es inentendible que un futbolista que llevó la cinta de capitán durante tanto tiempo y se consagró campeón en 4 oportunidades (Campeonato de Primera División 2015, 2017 y 2018 y Copa Argentina 2015) esté en duda y no reciba el respeto que se merece. Sí, es cierto que cometió un grave error al festejar un gol de cara a la hinchada, pero no hay que olvidarse que los 11 que entran a la cancha son personas con sangre en las venas y es lógico que reaccionen. Y no se le puede reprochar que no haya dejado todo dentro de la cancha. Hoy el jugador más querido es Nahitan Nández por su entrega y porque jugó acalambrado una final, en ese mismo partido Pablo Pérez se infiltró en el entretiempo tras jugar lesionado los primeros 45 minutos.

Aun así quiere quedarse en Boca, su sueño es ganar la Copa Libertadores en este club pero la realidad es que está cada vez más lejos, en las últimas horas surgió la posibilidad de que vuelva a Newells y los dirigentes podrían darle el gusto a los hinchas. Sin embargo, si finalmente abandona el equipo, algunos lo extrañaremos.

Agustín Bertolotti @BertolottiAgus