SE RENUEVA LA ILUSION

Cuando asume un nuevo entrenador aparecen distintos síntomas dentro del club, surgen dudas, los hinchas renuevan las expectativas y los jugadores comienzan a luchar todos por un puesto en el equipo titular de igual a igual. En Boca, particularmente, ocurre algo especial que también sucede cuando llega un nuevo centro delantero o un enganche. Las comparaciones no siempre son agradables, pero son inevitables. Cuando alguien se pone la camiseta número 9 se espera que haga los 236 goles de Palermo, o cuando llega un jugador y se calza la 10 de Román se pretende que se asemeje, aunque sea un poco, al torero. Con el director técnico pasa lo mismo, cada vez que llega uno nuevo se le exige que le gane al Real Madrid y al Milán, como lo supo hacer Bianchi. Está por verse si la decisión de Nicolás Burdisso fue la acertada, el ex marcador central ganó todo con esta camiseta y sabe el perfil que tiene que tener el que se pare al frente del grupo. A priori Gustavo Alfaro es el que más se asemeja al virrey, salvando la distancia. No es casualidad que tanto en el 2007 como en el 2010 el entrenador multicampeón lo propuso para que se siente en el banco.

La similitud se encuentra en la manera de parar los equipos de ambos DTs. La formación emblema de Carlos Bianchi siempre ah sido 4-3-1-2, mientras que el actual técnico xeneize suele utilizar esquemas parecidos.

En el 2007 se consagro campeón de la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí, aquel equipo jugaba con cuatro medio campistas y dos delanteros, un media punta desequilibrante como el Papu Gómez y un 9 clásico de área como José Luis Calderón. Esa fórmula de ataque le suena a cualquier bostero nostálgico, Palermo y Guillermo o el Titán con Rodrigo Palacio podrían ser unos claros ejemplos.
En el 2012 salió campeón del Torneo Clausura que peleo hasta el final con Boca. Ese equipo del Arse formaba con una línea de cuatro en el medio y dos delanteros, prácticamente idéntico a la Sudamericana. El doble 5 estaba compuesto por Marcone y Ortiz, Carlos Carbonero y Nicolás Aguirre por las bandas y Emilio Zelaya junto a Luciano Leguizamón enel ataque.

Otra marca característica de los equipos de Bianchi era el enganche, claro está que el la tuvo fácil ya que tenía al mejor de la historia. El primer pedido del lechuga Alfaro hacia la dirigencia fue traer un jugador de esas características, acá es cuando nos preguntamos por qué dejaron ir a Cardona. En su última etapa en el Globo utilizó mucho la formación 4-4-2 y antes de que Andrés Roa sufriera la lesión, le dio muchos minutos. El colombiano tiene cualidades de un numero 10 que maneja los hilos del equipo, por lo que es probable que luego de mucho tiempo volvamos a ver un equipo de Boca con un jugador de esas características en su puesto natural, claro está dependerá de la dirigencia buscarlo y traerlo.

Es difícil exigirle a un nuevo entrenador que ni bien asuma consiga todos los logros deportivos que el club necesita. Mas sabiendo que la necesidad de un título internacional crece año tras año. Sin embargo, Nicolás Burdisso cuando asumió como Manager declaró que tenía claro el perfil de técnico que Boca necesita para este “momento histórico” asique ahora será responsabilidad de Alfaro demostrar estar a la altura. Lo que si no hay dudas es que se renueva la ilusión y el hincha de Boca ya tiene la cabeza puesta en la Copa Libertadores 2019.

Agustín Bertolotti @BertolottiAgus