RADIOGRAFIA DE UNA LECHUGA

Gustavo Alfaro fue el elegido por Daniel Angelici y Nicolás Burdisso para ponerse el buzo de técnico de Boca en las próximas dos temporadas. Proveniente de Huracán y tres veces campeón con el Arsenal del clan Grondona; es reconocido en el ambiente por sus métodos para mantener el arco propio en cero y generar peligro en el área del rival con la pelota parada.
Nacido en la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe en 1962; Alfaro alcanza el desafío más grande de su carrera como entrenador. Atrás quedaron sus primeros años en el mundo del ascenso donde, además de dirigir a Atlético Rafaela y Patronato, entre otros; llevó a Olimpo de Bahía Blanca a por primera vez a la máxima categoría del fútbol argentino en 2002 y un año más tarde puso a Quilmes, otra vez en Primera División luego de diez años. No sólo lo hizo ascender, sino que tras un gran torneo donde se animó a pelear el campeonato con el Boca de Bianchi y San Lorenzo, puso al Cervecero en la Copa Libertadores de América.

Dueño de una forma de juego prolija y combativa, Lechuga hizo de la defensa del arco propio y de la pelota parada sus armas más fuertes. Con eso le alcanzó para posicionarse entre los técnicos más considerados tras transformar al Arsenal de Julio Grondona en un equipo casi invencible. Con el equipo de Sarandí; Lechuga conquistó tres títulos; los títulos más resonantes fueron la Copa Sudamericana 2007 tras vencer nada menos que en el estadio Azteca al América de México y luego en el año 2013 el torneo Clausura tras golear a Boca por 3-0 en la mismísima Bombonera. En el medio de estos dos títulos, también obtuvo la Suruga Bnak en Japón.
En 2009 tuvo un paso exótico por la liga de Arabia Saudita donde dirigió al Al-Ahli con resultados pocos satisfactorios y fue comentarista de la cadena colombiana Caracol para los mundiales de 2010 y 2014.

Previo a ello, Alfaro tuvo un magro paso por San Lorenzo. Luego de la salida de Héctor Veira, a mediados de 2005; se hizo cargo del equipo azul grana y pese a comenzar de forma sorprendente el Torneo Apertura de aquel año, inclusive venciendo a Boca por 3-2 en el Nuevo Gasómetro; lamentablemente para sus aspiraciones el equipo mermaría con el correr de las fechas y tras ser goleado por River por 5-0 en el Monumental en la fecha 15 de aquel torneo dejó el cargo.
Durante 2017 y 2018 fue la cabeza de Huracán y con él al mando, el Globo hizo excelentes campañas en la Superliga y lo metió en copas internacionales.

Desde que inició su carrera allá por 1992 Alfaro suma 791 partidos como entrenador, cosechó el 49,72% de los puntos producto de 318 triunfos, 226 empates y 250 caídas.
Sus equipos convirtieron 985 y recibieron otros 873 tantos en contra.

Una vez confirmada su salida del equipo de Parque Patricios y su llegada a Boca; con motivo de las fiestas de fin de año; Alfaro dejó un mensaje al hincha Xeneize: “Si bien esta Navidad no era la que esperaban, ojalá que el año que viene la Navidad venga como todo el hincha de Boca espera”.

Desde acá, no sólo le damos la bienvenida a Gustavo, sino que le deseamos el mayor de los éxitos. Su triunfo, y el de sus ideas, serán el triunfo de Boca y eso es lo que el hincha espera y desea. Que éste 2019, que está por arrancar, venga con muchas victorias y varias vueltas olímpicas con sabor a Lechuga.
Federico Pérez Rivero
@FedePR12