LA CONMEBOL Y SUS CAJAS DE PANDORA

Foto Gabriel Rossi/LatinContent/Getty Images)

Cómo no retroceder hasta esos fríos días de mayo cuando se suspendió el segundo Boca-River de octavos de final de la Copa Libertadores de 2015 por la agresión injustificable a los jugadores millonarios con el gas pimienta. Enceguecidos por la sensación de injusticia se nos fue la mano y sabíamos que gratis no la íbamos a sacar, a puertas cerradas o en otro lugar queríamos que esos 45 minutos restantes se jueguen, ganar o perder en cancha, pero que se jueguen como indicaba el espíritu deportivo de esos tiempos.

El morbo generalizado, y el poco objetivo clamor mediático exigía un castigo ejemplificador, que descalifiquen a Boca de la competencia y no lo dejen participar más de los torneos internacionales por un largo tiempo.

Finalmente, una CONMEBOL manchada por la corrupción del FIFA-GATE determinó como ganador a River y sancionó a Boca con 8 partidos sin publico xeneize en un fallo express sin saber cómo habían sido los hechos porque la responsabilidad del panadero se conoció 48 horas después. “La sacaron barata, o sanción livianita” te decían.

Con resignación nos hicimos cargo de todo y aceptamos con hidalguía que toda la sociedad nos repudie, seguramente con justa razón, bancando la condena social por el solo hecho de ser hinchas de Boca. Ni hablar si contabas que habías compartido algún que otro viaje en el exterior con Adrián el panadero, pasabas a ser considerado un miembro más del crimen organizado.

Tres años después de esa sanción que significó un antes y un después en el espíritu deportivo del fútbol sudamericano, hubo un enroque entre agresores y agredidos. El sábado 24 de noviembre pasado, en la esquina de Quinteros y Libertador se atentó contra la vida de los jugadores de Boca que iban a jugar la segunda final de la Copa Libertadores al Monumental.
No exagero si el hecho se encuadra en homicidio en grado de tentativa porque no hay que ser un experto forense para darse que cuenta que los baldosones que arrojaron contra el micro en el que iba la delegación fue con la intención de dañar o matar algún pasajero si lo impactaba de lleno.

Pero…esta vez aquellos que pedían los azotes y la crucifixión en público de todo el mundo Boca, hoy lo quieren simplificar a una cuestión de metros como si se definiera por el uso del VAR. Deslindando las responsabilidades. Es simple, concreto y análogo, el 14 de mayo de 2015 hinchas de Boca agredieron a jugadores de River, el sábado pasado hinchas de River atacaron a los jugadores de Boca. La agresión pasó a ser lo menos importante, la prioridad es cómo y dónde se va a jugar la final con lugares disparatados sólo por el hecho de recaudar millones, Asunción, Doha, Miami, Medellín, Madrid y sigue, es cuestión de quien ponga la guita, dinero, money, la pasta, dolares o euros.

Así como en la mitología griega Pandora abre la caja que le había entregado Zeus liberando así todos los males del mundo, la CONMEBOL en el 2015 abrió una caja de Pandora dándole por ganado el partido a River sin jugar el segundo tiempo en La Bombonera llevando todo a nueva dimensión en donde los clubes tienen el derecho de ganar los partidos en los escritorios escudriñando en los reglamentos, ahora el tribunal de disciplina de esa confederación está por abrir o ya abrió una segunda caja pero esta es más peligrosa porque con el “acá no ha pasado nada el show debe continuar” no faltará que a un loco emergente de una sociedad cada vez más violenta se le ocurra atacar brutalmente a una delegación fuera del perímetro de seguridad amparándose total TODO VALE.

Con sus fallos la CONMEBOL ya cambio el ESPÍRITU deportivo del juego y ahora peligrosamente la seguridad del espectáculo

Esto no se trata de “bostero vení a jugar no seas cagón” porque ya fuimos a jugarlo, se trata de que la ley se rige por el principio de igualdad, cosa que en esta Confederación NO EXISTE y fundamentalmente en ponerle freno a las locuras por el sobre el olor y el color de los verdes billetes.

¿Será justicia? Uhmmm

@gopereyra