ESTAN COMPRANDO LOS PASAJES

No puedo dormir, pasaron más de doce horas del final del partido y aún pienso en si el Pipa debíó pincharla por sobre el cuerpo de Armani o ponerla fuerte al primer palo, si hizo bien Pablo Pérez en marcar con vehemencia a 35 metros de nuestra área, en las veces que Leo Jara quedó pagando, en la lesión de Pavón, si lo margina de la revancha o si llegará con lo justo. Pero sobre todo pienso en lo que falta disputarse. Aún quedan trece días para eso y ya me empiezo a hacer la cabeza por lo que pasó, lo que pudo haber pasado y lo que pasará.

Son exactamente las 12.55 de la noche, ya es lunes y para cuando vos, amigo bostero leas esta nota, seguramente yo estaré entrando a mi oficina con cara de pocos amigos, soportando cargadas o chicanas de compañeros riverplatenses que ya osaron entrar en páginas de compraventa de pasajes de avión para revisar los precios del viaje a Dubai. Algunos ya los están comprando en éste momento.

Yo mientras tanto pienso en las distracciones en el mediocampo y en las fallas conceptuales a la hora de marcar en la pelota parada. Casi diez días pensando qué pasaría en éstos primeros noventa minutos y ya se fueron. Como se le fue a Boca el resultado. Creéme amigo bostero, que no logro poner en blanco la cabeza y sigo sin poder dormirme. Mañana empieza la semana, hay mucha actividad laboral y aun así no logro poner en foco el bocho en los compromisos de oficina, ni siquiera en compromisos familiares. Le doy vueltas al asunto, pienso, reflexiono, me torturo viendo el tanto que nos marcó Pratto, me entusiasmo reviviendo el gol de Wanchope y vuelvo a sumergirme en la depresión con la última jugada del partido.

Tengo miedo, mucho, no lo voy a negar. Hoy pensé que me moría cuando giré luego de dar un centenar de abrazos y lo ví al Oso Pratto embistiendo sólo a la defensa de Boca. Sinceramente sentí un frío en la sangre, que jamás pensé que iba a sentir en la Bombonera. Y miren que lo he visto recibir goles a Boca, pero el primer gol de River me tiroteó el corazón con un rifle AK-47.
Al rato, Martín Palermo; PERDÓN, DARÍO BENEDETTO llenó de potencia el desfibrilador cardiaco con un cabezazo como marca la historia boquense, pero volví a caer otra vez en los brazos de la parca con el mano a mano que nos sacó el arquero de ellos.

Pero saben qué el miedo no me impide fantasear y hasta hacer un rivaival de lo que fueron las gestas de éste siglo. Hoy Agustín Rossi, estuvo en modo Oscar Córdoba, aquel gigante colombiano que nos hacía emocionar y alguna que otra vez agarrarnos la cabeza.
Reflexiono sobre la desgracia que sufrió el Cali en el gol encontra y rápidamente, como un guiño del pasado, se me viene a la mente un auto gol que se hizo el querido Patrón Bermudez en aquella dramática semifinal ante Palmeiras. Ese gol que se hizo en contra Jorge ponía el partido dos a dos entre nuestro equipo y el Verdáo en el viejo Parque Antártica.

Se me viene a la cabeza el Temible Wanchope, que parecía endiablado hoy; como si no le importara que su ´rival´ en la lucha por la 9 de Boca estuviera en la cancha. Tal como hacía el Tony Barijho cuando le tocaba reemplazar a su compañero de mechón rubio y se transformaba en goleador del equipo en la Libertadores del 2000.
Son casi una y media de la mañana y de repente se me viene a la mente precisamente esa Copa del 2000. La primera final continental que viví en carne propia. Boca había estado arriba dos veces en el resultado y los brasileños se llevaron un 2-2 impensado para todos y ya los medios brasileños, y algunos argentinos; presagiaban la final entre Palmeiras y el Real Madrid de los Galacticos. Mientras voy cerrando las distintas pestañas de los portales deportivos, observo con atención a Marcelo Gallardo festejando en uno de los anillos del Monumental junto a hinchas de River y me sabe a las declaraciones de Felipe Scolari cuando dijo que ya se sentían campeones en aquel junio de principios del milenio.

Muchachos, somos Boca, y todos nosotros sabemos que a Boca no le podes cerrar el cajón sin antes de tomarle el pulso. Ésta institución llamada Boca Juniors ha dado miles de veces la talla a paradas bravísimas. Boca es como Carrie ¿Se acuerdan la película de Carrie, aquel personaje de terror que aún yacida en su tumba sacaba los brazos de la tierra? Bueno Boca es eso. Un gigante al que no le podes firmar el certificado de defunción, ni siquiera en la puerta de la sala velatoria.
Faltan doce días y ellos ya están comprando los pasajes para ir a Dubai a jugar contra el Madrid; vayamos al Monumental y robémoselos con huevo y mística, como demanda la historia de nuestro club. Esos pasajes van a hacer nuestros. ¡VAMOS BOCA CARAJO!
Fede Pérez Rivero
@FedePR12