HAY QUE CREER

(Photo by Alejandro PAGNI / AFP)

Pasó la primera final y a Boca se le escapó un triunfo que tenía en la palma de la mano. El Xeneize jugó mal, pero tuvo mucha actitud. El 2-2 deja la serie abierta y millones de corazones en vilo.
Infartante de principio a fin. Así fueron los primeros noventa minutos de esta serie histórica y llena de tensión y dramatismo. El equipo del mellizo estuvo dos veces arriba en el marcador, pero no lo pudo sostener. Eso sí, en los dos momentos en los que marcó, Boca estába siendo superado. Realmente por cómo se dio el primer tiempo, el 2-1 con el que se fue el Xeneize al vestuario era un resultado milagroso
Increíbles e imperdonables los errores conceptuales que cometió Boca en los dos tantos del adversario. El tanto de Pratto llegó exactamente treinta segundos después de que Wanchope Ábila le rompía el arco a Armani y ponía arriba al elenco de la Ribera. River sacó del medio y en medio del festejo de una Bombonera agitada encontró el gol, que merecía, si; pero que echó sobre la caldera que era el Alberto Armando un auténtico baldazo de agua fría.
En el complemento, sin embargo, cuando el equipo que merecía algo más era Boca, una falta tonta en mitad de cancha le abrió la puerta al empate millonario que llegó producto de un desvío en Carlos Izquierdoz. Otra vez a remarla. En los últimos minutos con el empuje de siempre El Pipa que había entrado bárbaro y marcó el segundo gol, tuvo el tercero tras una gran jugada de Carlitos Tevez, pero Franco Armani tapó con su cuerpo el mano a mano.

Los puntos más altos del equipo sin duda fueron Agustín Rossi, que sacó todo lo que pudo y Benedetto. Por ellos, hoy Boca no se fue derrotado de la cancha. Bajísimos los niveles de Pablo Pérez, de Sebastián Villa y de Leo Jara.

REUTERS/Marcos Brindicci

Hora de hacer cadenas de oraciones, de rememorar viejas cábalas. De apelar a series pasadas en donde Boca sacó un mal resultado en la Bombonera y luego lo revirtió en la revancha con climas muy adversos. El recuerdo al que me aferro es la final del 2000 ante Palmeiras, luego de un 2-2 en Brandsen al 800, igual que hoy. No queda otra que confiar.
Fede Pérez Rivero
@FedePR12