AFILA LAS GARRAS

Boca goleó a Tigre por cuatro tantos contra uno, con un segundo tiempo espectacular; lleno de fútbol y situaciones de gol. El equipo de los mellizos llega a la primera finalísima de América muy aceitado y con una alta dosis de confianza. Pero ojo, que enfrente estarán River, los árbitros, el VAR, la Conmebol y un séquito grupo de periodistas operando en contra de nuestro equipo. Ahora más que nunca hay que rugir más fuerte que nunca.

Con una gran producción del pibe Almendra y de Edwin Cardona y el aporte goleador de Carlitos Tévez; el Xeneize dio vuelta un partido que empezaría de forma esquiva producto de la ansiedad y los nervios que se concentraron en la batalla del fin del mundo; perdón en la final de la copa ante River. En diez minutos de juego hubo una desinteligencia en la salida y Paolo Goltz quedó pagando. Federico González le rompió el arco a Agustín Rossi, que en ésta no tuvo nada que hacer. Fue toda de Mauro Zárate que estaba en otra sintonía y del ex defensor de América de México que volvió tarde y mal. Boca jugaba realmente mal y muchos jugadores estaban en modo babia, como si los noventa minutos ante Tigre no importasen y quisieran estar en la tribuna con la gente esperando el choque copero. En eso, Augusto Batalla volvió a hacer de las suyas en la Bombonera y Carlitos Tévez tomó el regalito que le hizo el ex arquero del millo, para empatar el partido. A partir de ese momento todo cambió.

En el complemento Boca mutó radicalmente y le dio un baile tremendo a Tigre. Prácticamente lo asfixió en tres cuartos de cancha. La presión alta y las salida rápidas por los costados; fueron un coctel fulminante para el equipo de la zona norte del Gran Buenos Aires que terminó por derrumbarse a los 24 minutos del complemento; Edwin Cardona detonó la bomba que explotó en el arco de Batalla y puso arriba a Boca, que aun estando en modo copa, también se quiere sentar a discutir por la Superliga. Cuatro minutos más tarde, el Apache se volvió a anotar en el score; tres a uno gana Boca, “Las Gallinas son así” retumba en los cuatro costados del estadio. La Bombonera canta, vibra, late cada minuto con más fuerza. Está agitada, esperanzada, sueña con una vuelta olímpica histórica en territorio enemigo; se desvive por levantar la séptima Copa Libertadores. En eso, Julio Buffarini emula al mejor “Negro” Ibarra y saca una bomba de afuera del área, muy parecido a aquel golazo que le hizo el formoseño a “Terremoto” Cejas en el parque Independencia en aquel Newell´s 1-3 Boca del Apertura 2000. Si estás leyendo esta nota y tenes menos de 21 años busca esa perlita en Youtube.

para matar este sueño tendrán que asaltarnos con armas de destrucción masiva. No alcanzará con el VAR solamente

El partido está terminado, el bicampeón del fútbol argentino gana 4-1 y la cancha se sigue moviendo. El Alberto J Armando está enamorado, apasionado, brota de cada uno de sus cimientos un grito tenido de deseo “QUIERO LA LIBERTADORES”. El Mellizo en conferencia de prensa afirmó que los jugadores se matarán por la camiseta, no tengo dudas de eso y tampoco tengo dudas de que jugando como se jugó hoy y como se jugó el miércoles en San Pablo para matar este sueño tendrán que asaltarnos con armas de destrucción masiva. No alcanzará con el VAR solamente. Boca tiene las garras afiladas y va a matar por la Libertadores. No tengamos dudas de eso.

Federico Pérez Rivero
@FedePR12