BENEDETTINHO

El Pipa, que jugó sólo catorce minutos, volvió al gol luego de casi once meses; y con un doblete abrió la serie de semifinales en favor de Boca, que viaja a San Pablo con una ventaja de 2-0 sobre Palmeiras. Resultadazo para soñar con la final.

De película. Así fue el reencuentro de Darío Benedetto con el gol, luego de más de 330 días, el “Pipa”, que venía de hacer muy malos partidos tras su regreso a las canchas, se sacó la mufa y la rompió toda ante el Verdao de Felipe Scolari. El primer sacudón al corazón de la Bombonera lo dio a los 38´ST, con un cabezazo fuerte y cruzado pegado al palo para vencer a Weberton tras un buen tiro de esquina ejecutado por Seba Villa; imagínense lo malo que fue el partido y lo difícil que se presentaba el escenario para el equipo del Mellizo, que el uno a cero a favor se firmaba con sonrisas y corazones. Pero el Pipa quería más. En 43´minutos llegó el segundo y con él, se desató el carnaval boquense. Benedetto, estaba on fire y se inventó él sólo una jugada de gol haciendo una pisadita para sacarse de encima a Gustavo Gómez, al mejor estilo futsal, y luego con el arco frente a sus ojos metió un zapatazo de afuera del área que se incrustó en el palo izquierdo del golero brasilero.

El resultado es exagerado por lo producido por Boca en el partido, es cierto, pero nadie puede negar que en el complemento el equipo lo fue a buscar con armas nobles; sin caer en la desesperación ni dejando espacios en el fondo.

Para destacar los rendimientos de Wilmar Barrios, como siempre siendo el equilibrio del medio y Agustín Rossi, mostrándose frío y seguro en el arco dando seguridad en todo momento.
Sorprendente la continuidad en el bajo rendimiento de Mauro Zárate y de Christian Pavón; ambos no pudieron gravitar nunca en ataque. Ramón Ábila, tampoco pudo hacer mucho, ya que no fue abastecido por sus compañeros, como él lo necesita.

El mediocampo se mostró batallador y nunca perdió el eje de la pelea por la posesión de la pelota y en defensa no se sufrió grandes sobresaltos.

En siete días en un clima verdaderamente caliente Palmeiras recibirá a Boca, que buscará terminar de sellar su pase a la final. El equipo de los Mellizos deberá volver a ponerse el overol y meterse al barro, tal como lo hizo hace un puñado de semanas ante Cruzeiro, para defender el boleto a la próxima fase. Sólo faltan 45 minutos para alcanzar la final número once. Que así sea.
Fede Pérez Rivero
@FedePR12