El objetivo Central es el miércoles

Boca, con la mente puesta en la Copa Libertadores en las tribunas y mayoría de suplentes en el campo de juego, igualó sin tantos ante Rosario Central en la Bombonera y se aleja de los primeros puestos de la Superliga.

Pudo haberlo ganado y lo pudo haber perdido. Ese también podría haber un buen rótulo para los noventa minutos que enfrentó al equipo del Mellizo Guillermo frente a los once del Patón Bauza. El desarrollo del partido durante los primeros 45´minutos fue muy pobre y Boca, si bien tuvo mayor posesión de la pelota, fue el Canalla quien tuvo las únicas dos chances claras de gol. La primera en los pies de Camacho que disparó de media distancia a los siete minutos de juego tras desprenderse con facilidad de Almendra y la segunda con una buena intervención de Agustín Rossi achicándole el primer palo al ex jugador de Racing y Defensa y Justicia que volvía a inquietar el arco boquense.

En el complemento, Central tuvo otras dos situaciones claras de gol en los primeros diez minutos, y ambas tras una pelota parada. Boca recién tuvo claras chances de gol en los últimos quince minutos de partido cuando el equipo rosarino se replegó atrás producto del desgaste realizado y los cambios que realizó el entrenador Edgardo Bauza y también como consecuencia de los ingresos de Pablo Pérez y Carlos Tévez que entraron con muchas ganas y le dieron más soltura al ataque Xeneize.

De los que comenzaron el partido en Boca, habría que destacar lo hecho en el arco por Rossi que se mostró seguro en todas las veces que debió intervenir; algo fundamental para generar confianza en sus compañeros, en el entrenador, en el hincha y sobre todo para que él mismo confíe en lo que puede dar bajo los tres palos.

En la zaga central el pibe Balerdi se mostró muy sobrio en el juego aéreo y con claridad para salir jugando desde el fondo.

En el medio Gago y Almendra estuvieron muy por debajo de su nivel y en ese sector fue donde el tándem Gil-Ortigoza se hizo fuerte para sostener el equilibrio de Rosario Central.

Pipa Benedetto está en un nivel extremadamente bajo, hasta perdió el olfato goleador que antes lo hacía ir a buscar asistencias casi deficientes y posibles rebotes que diera el arquero rival

Arriba Pipa Benedetto está en un nivel extremadamente bajo, hasta perdió el olfato goleador que antes lo hacía ir a buscar asistencias casi deficientes y posibles rebotes que diera el arquero rival. Hoy decidió mal en jugadas claves, no con la pelota, sino con la mente. La más clara fue promediando quince minutos del epilogo. Edwin Cardona, de buen partido, se disfrazó de su compatriota Fabbra y realizó una patriada en velocidad por izquierda para meter la pelota a la altura del punto del penal, pero el 9 no lo entendió y se quedó muy lejos de la jugada. Exactamente hace un año en cancha de Vélez, Frank Fabbra había hecho una jugada idéntica a la que hizo hoy Edwin y Benedetto la metió. Eran otros tiempos, era otro Pipa. El de hoy parece estar a años luz de ser el que fue aquella tarde en Liniers y en gran parte del 2017.

Otro punto muy bajo del equipo de hoy fue Mauro Zárate. Que parece ser clave en partidos de Copa Libertadores, realizando grandes asistencias y hasta marcando goles; pero muy tibio en los partidos por SuperLiga. Tan bajo fue el nivel de Mauro, que Carlitos Tévez, su reemplazante esta tarde, con muy poco parece haberle ganado la pulseada para quedarse con la titularidad para el choque del miércoles frente a Palmeiras.

Lamentablemente Boca dejó escapar dos puntos fundamentales en la lucha por el campeonato. Pero el mensaje que dieron el cuerpo técnico, parando un once alternativo,, y los hinchas pidiendo un triunfo entre semana ante el Verdao; es muy claro: EL OBJETIVO CENTRAL ES LA COPA LIBERTADORES.

Federico Pérez Rivero

@FedePR12